Antes de la publicación del documento ‘armas silenciosas para guerras secretas’, Eduard Barnes —el sobrino de Sigmund Freud— afirmó en el año 1928 que “estamos gobernados, nuestras mentes son moldeadas, nuestro gusto formado por hombres de los que jamás hemos oído hablar. Aquellos que manipulan este oculto mecanismo de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder al mando en nuestro país”. Eso lo dijo en el libro ‘propaganda’, siendo muy joven, después se calló y se volvió miembro de la CIA y asesor de multinacionales en los Estados Unidos.

     La elite mundial sabe que el método más eficiente para ampliar su dominio económico es a través de la publicidad. Los publicistas saben que hundiendo la tecla del deseo ponen a girar a la gente, así es como se montan productos y presidentes, y esto funciona porque la gente “no sabe lo quiere, pero sí sabe lo que le gusta”.

     En el documento ‘armas silenciosas para guerras secretas’, se sugieren tres mecanismos para dominar a las masas:

     La educación, la entretención y el trabajo.

     “La experiencia ha demostrado que el método más simple para asegurar un arma silenciosa y ganar el control del público es por un lado mantenerlo indisciplinado e ignorante de los principios básicos del sistema y, por el otro, mantenerlo confundido, desorganizado y distraído con asuntos que no tienen importancia real. A continuación, se describen los tres mecanismos.

     1.- Desde la educación. “Creando una ruptura en sus mentes, saboteando sus actividades mentales, proporcionándoles un programa de información pública en matemáticas de baja calidad; diseñando sistemas y economías y desalentando la creatividad técnica”. Generalmente, cuando uno asiste a los encuentros educativos, se encuentra con propuestas innovadoras y tiene la ilusión de que se puede potenciar una educación creativa, pero pronto se tropieza con la realidad de sus prácticas, en donde a pesar de la invitación creativa y del esfuerzo mancomunado de algunos docentes, lo que impera es una estructura cotidiana anti creativa, donde la urgencia se impone transmitir los contenidos, evaluar a los alumnos, promoverlos al siguiente grado, alargarles la jornada, inventar estrategias para mantenerlos encerrados y sentados ..etc. Cuando uno lee ‘Verdades y mentiras de la escuela’ de Alberto Martínez Boom, termina convenciéndose cómo ciertos rituales propios de la escuela, cómo las 

izadas de banderas o las formaciones de patio, son las mismas a las de hace un siglo.

     2.- A través de la entretención “atrayendo sus emociones, aumentando su egocentrismo y su gusto por las actividades emocionales y físicas mediante ataques y confrontaciones emocionales, invasión implacable a través de un constante bombardeo de sexo, violencia y guerras en los informativos, en especial la TV y los periódicos. Dándoles lo que desean en exceso, «comida basura para el pensamiento», y privándoles de lo que realmente necesitan”.

     Para esto, la clave es bombardear, con símbolos de prestigio, al público impávido y hacerlo soñar a través de melodramas de dudosa calidad y amplia audiencia como los actuales desafíos súper humanos o los realitys ‘Tu voz’ o ‘Yo me llamo’, con los que dos canales de tv privados en nuestro país se disputan la audiencia. Esos son los nuevos consumos que cautivan la mente y el corazón de los espectadores de shows como los mencionados. Haciéndolos presas fáciles de un voyerismo vulgar y descarado, son los espías privilegiados de espectáculos privados. No cabe duda de que, a través de la TV, todas las noches soñamos ser como ellos, protagonistas de novela, actores fáciles para comedias trágico-cómicas donde se derraman lágrimas y se trina de felicidad. Así

es como moldea la ciudadanía, “dándoles lo que desean en exceso, «comida basura para el pensamiento», y privándoles de lo que realmente necesitan”.

     De esta manera, los medios mantienen la atención del público adulto desviado de todos los verdaderos temas sociales y fascinados por asuntos si importancia real. Mantienen así mismo al público juvenil alejado de la verdadera historia a través del consumo punto COM.

     3.- En el trabajo. “Mantienen al público ocupado, ocupado, ocupado, sin tiempo para pensar, de regreso a la granja con el resto de los animales”. Esta frase es de un cinismo pragmático que nos recuerda a Nietzsche cuando hablaba de la filosofía del establo.También nos recuerda a un expresidente en nuestro medio, eso de trabajar, trabajar, trabajar para ganarnos el mínimo que, en nuestro caso, es muy alto como acaba de decir el ministro de hacienda Carrasquilla. El resto del tiempo, que se les vaya cogiendo transporte de ida y vuelta y sometiéndolos a distracciones que logren trasladar sus necesidades personales a necesidades externas altamente falsificadas. Así se impide que descubran las armas silenciosas de la ingeniera social. Todos estos mecanismos están articulados, perfectamente. Desde la escuela empieza la socialización del individuo-masa, sustrayendo al niño del seno familiar desde temprana edad, desde la TV y demás medios, bombardeándolos con símbolos de prestigios para crearles necesidades artificiales y, desde el trabajo, repitiéndolos en un trabajo alienado que los repite biológicamente y los anula en su subjetividad.

     Como dice una canción vallenata, “son los tres bonitos” que tenemos, como un péndulo sobre nuestra cabeza, desde los tiempos de la revolución francesa, cuando al día siguiente de promulgados sus bellos ideales de igualdad, libertad y fraternidad, lo que se impuso para la población fue la llegada de los comerciantes y los filisteos en lugar de los artistas y filósofos, y la poesía revolucionaria dio paso a la prosa utilitaria.