Por José Orellano

     La noche del viernes soportaba, en lo más sensible y profundo de mis ojos, las últimas ‘chuzadas’ de alguna infección, agarrada quién sabe en qué parte…

     El primer síntoma serio de que algo no andaba bien en mi vista, había de sentirlo la noche del pasado domingo, 2 de junio, mientras avanzaba a paso lento —me quedaba aun el lunes festivo para terminar— en el diseño de la actualización 199 de El Muelle Caribe. Y peleaba conmigo mismo para no exteriorizar la bronca interna que estaba ocasionándome la impuntualidad en el anuncio de un amigo-amigo, amigo de verdad, que se extendía en los plazos que él mismo me había solicitado para enviar “un cagajón que estoy escribiendo”, como él mismo me lo había planteado con la recomendación de que corrigiera y publicara.

     El lunes festivo, hacia las cinco de la tarde, ya no era solo inflamación sino ‘chuzadas’ a mi óptica más supuración y, tras dormitar veinte minutos, ¡pega de pestañas! Ya no cabía duda: una conjuntivitis me invadía mi órgano visual y se había vuelto obstáculo para el libre desarrollo de mi acuciosa mirada cuando preparo cada actualización. Y, peor aun: ¡el anhelado material del amigo no llegaba! Y yo lo quería, lo requería, porque complementaba alguna disposición gráfica de la portada.

     ¡Estaba que me acostaba a dormir y me olvidaba de la Actualización 199!

     Pero pensaba en el efecto dominó que esa decisión pudiera generar contra los pasos futuros —incluso un par de ediciones—, a solo dos pasos, o tres, del número 200, ¡qué sé yo!

     Pero terco como soy, decidí seguir haciendo El Muelle Caribe y seguir estirando la espera del material proveniente del amigo-amigo, amigo de verdad, mientras, casi a ciegas, “les daba la vuelta” a las notas del Informe Especial: Capital de Vida —las últimas informaciones que me llegaban de la Alcaldía de Barranquilla—, bajaba las fotos correspondientes y definía la distribución de todos los llamados de contenido, en interiores, para no olvidar el ejercicio periodístico en papel: veintiséis materiales en quince páginas o secciones.

     ¡Por Dios que no veía las letras en la pantalla gigante de mi Lenovo de escritorio, cuyo brillo, lo sentía, exacerbaba los invisibles alfilerazos contra mi visualidad! Y al fin, cuando, entre adrenalina y estrés, ya comenzaba la desesperación por el avance del tiempo, ¡llegó la nota! La cual, necesariamente, antes de ser publicada, debía pasar por el rigor de mi facultad de corregir, ajustar y precisar —respeto literal al fondo, intervención, si se requiere, en la forma—. ¡Y qué suplicio para hacer el recorrido normal de la lectura, de izquierda a derecha, línea a línea! Me lo saboteaba ese “humor procedente de la mucosa y las glándulas de los párpados, cuajado en el borde de estos o en los ángulos de la abertura ocular”, que en solo cuatro palabras no es más que ¡un manto de legañas!, que aquello es como el DRAE le da significo al malévolo flujo verdoso que nos trae la conjutivitis.

     ¡Pero lo hice!

     Entre madrazos y maldiciones ante mi reducción visual, impotente en medio de tan caótica situación de salud, corregí, diseñé, cerré actualización, colgué en la web y me acosté a dormir, con un deber pendiente: meterle mano, a primera hora del martes, a un texto que, con el propósito de que procediera a corregirlo, me había sido enviado casi a la medianoche de este lunes festivo por otro amigo-amigo, también amigo de verdad.

     El martes, mi visión era nula… Llamé a una y a la otra parte —a Soledad, a Barranquilla, a Santa Marta, a Atlanta— y de una y la otra farmacia comenzaron a llegarme los domicilios trayendo ‘soluciones’ o gotas o ‘suspensión oftálmica estéril’, pero por muy efectivas que fueran o que sean, jamás había de curarme si no me decidía a apartar mi vista de la pantalla del computador.

     Cumplí con la corrección de martes a primera hora y devolví material, pero también debía dedicarle un par de días al tejemaneje de la organización —a pesar de que pudiera tener carácter de espontánea— del Primer Encuentro de Escritores de El Muelle Caribe que ha de cumplirse el 21 de junio en Barranquilla. Y el computador seguía siendo la herramienta a utilizar.

     Total, en todas esas vueltas, con reprogramación de algunas citas y el lacerante temor de enfermo —ese desprecio hacia aquellos que caminan calles o montan buses con los ojos inflamados— se fueron los días y llegó el viernes. Obligación sine qua non para seguir avanzando en este sueño, de ejecución semanal, llamado El Muelle Caribe.

     Me habían recomendado el Maxitrol y también lo pedí a la farmacia. El alivió se hizo casi inmediato y comenzó a crecer… Pero mis ojos seguían puestos en el computador… Y hacia las 6:00 de la tarde, cuando el brillo se hace más agudo ante el ambiente nocturnal, paré y me acosté…

     Encendí el televisor, busqué el apuntador auxiliar para escribir en celular, me conecté a Facebook y, al ‘inicio’, apareció la bendita pregunta que siempre está allí… “¿Qué estás pensando?”.

     —¡Y a ti qué te importa! —escribí, a sabiendas plenas de que no iba a publicar. 

      —Pienso en que nada tengo en qué pensar… ¿Eso es bueno o es malo? —escribí seguidamente y, después de pensarlo por varios minutos, decidí publicar a mera manera de jodedera

     “¿Quién va a pararme bolas?”, me dije a mí mismo, muerto de la risa, y me preparaba para ver, primero, ‘1, 2 y 3 y la ñapa’ de CM& y, seguidamente, ‘El sultán’, canal 1.

   “¿Quién va a pararme bolas con esto si con algún par de cosas que he publicado en las últimas semanas —con mi convicción de que, ¡sí!, valen la pena—, apenas se vieron un par de ‘me gusta’ y dos o tres muy amistosos comentarios?”… Y mientras seguía asistiendo a una lenta recuperación de mi visual, me dispuse a lo que iba y puse mis ojos en los bellos rostros de las presentadoras de ‘1-2-3-ñapa, que de seguido los pondría en El sultán’… En esas andaba, cuando comencé a sentir reacciones por mi inoficiosa publicación…

     Me sorprendí, ¡pa’Dios! Mi trivialidad feizbukiana movía a la ciber-reacción… Comentarios aparecían y otros se sumaban…

     Pasó la noche del viernes y llegó el alba del sábado y mi deber de continuar con El Muelle Caribe y, también, más y más puntos de vista sobre mi Pienso en que nada tengo en qué pensar… ¿Eso es bueno o es malo?… Me sentí entre algodones de vanidad, de picaresca, inclusive de incredulidad, porque se le estuviera dando tan fugaz trascendencia a mi —insisto— inoficiosa intervención en Facebook la noche del viernes 7 de junio de 2019…

     Había de atreverme —y seguí atreviéndome— a nuevas intervenciones entre los comentarios, sin más motivaciones que esa de no estar en disposición de ‘tener oficio’ prioritario.

     Y hubo mensajes respetables, amistosos, transmisores de enseñanza, expositores de pinceladas de ironía y con algún sentido del humor, alguno disfrazado de ‘mapola’ —DRAE no conoce el término, aunque en mi niñez lo usábamos para definir los golpes que, con la punta de metal o el clavo, daba con mi trompo a otro trompo, y siempre en procura de que se coronara ‘el perro pegao’; y de grande, para definir un coñazo o un golpetazo o un ‘trompón’… En el caso que nos ocupa, ¡‘mapola’  figurada!— y hasta hubo alguno con intencionalidad, creo, de ridiculizar, proveniente de algún amigo no del todo amigo, de esos que ¡jamás se deja de tener! ¿Nombres? ¿Para qué? ¡Se asoman por su propia cuenta!

     Tuve que recordar entonces una máxima del recientemente fallecido presentador Jota Mario Valencia: “Comenzaremos a avanzar en nuestro oficio cuando le perdamos el miedo a hacer el ridículo… Pero antes, ¡cojan oficio!”.

     Y bien, como tales comentarios tienen la condición de ‘pronunciamiento público’, los he bajado de Facebook y los anexo a esta crónica escrita, a las volandas, en la vespertina dominical, mientras, en categoría mayores, jugaban Colombia (3) y Perú (0), o sea que solo vi los goles en repetición…

     A divertirse, pues… Y a aprender de aquellos genuinos maestros de la enseñanza sin condiciones de ninguna índole…  Recordemos, pues, los resultados…

     Gromero Romero: Es mejor pensar que piensas…si no piensas, grave la vaina…

     Tony Palmera: Ojo con el Alzheimer jaja…

     José Orellano: El Gran Borrador del pensamiento…

     Juan Jairo Moscarela Cueto: Si pensando se piensa, entonces se piensa pensando uff !!Que galimatias !!!

     José Orellano: Y la pregunta ahí: «¿Qué estás pensando?»  ¿Será que se desgasta?

     Gerardo González H: Solo reflexionas en que no debes preocuparte.. así que es bueno, opcional y humano.

     Sonia Esther Pedroza Cubillos: En blanco!

     Emiliano Pintos: Es malo, hay que llenar la mente de pensamientos…

     Dina Luz Pardo Olaya: A veces es bueno. Al final, uno se la pasa todo el día, todos los días, pensando.

     Álvaro Romero F: Jose estamos de acuerdo, es más: los pensamientos se aplican cuando sea necesario y el momento oportuno Álvaro Romero.

René Descartes

     Rafael Vega Jácome: Cogito ergo sum.

     Víctor Hugo Vidal: De acuerdo a tu concepto, mi apreciado pensador —y no el de François Auguste René Rodin— es mejor pensar, me remonto entonces al gran René Descartes, cuando en su locución latina «cogito ergo sum», que en español se traduce frecuentemente como «Pienso luego existo», conexa el pensamiento a la vida misma… Y usted piensa, está vivísimo y craneando cada actualización del Muelle Caribe, con eso tienes para pensar muy largo… Un abrazo fuerte mi hermano.

     Joaquín Casamayor: Uno piensa aunque no quiera, José. Lo que sucede es que Usted no piensa sino en cosas relevantes y esas hay que selecionarlas. Nosotros los del montón pasamos el tiempo desafiando a Kant, Schopenhauer, Rodin y Descartes, pensando en comemierderías.

     Car Gar He: Es filosófico…

     Juan Jairo Moscarella Cueto: Eso es lo lógico: pensar que se piensa lo que ya no es de pensar… Es como las sonrisas de llorar y las lágrimas de reír; como te digo todo un galimatias !!! Y como dice el chavo del 8: eso ! Eso !

     José Díaz Díaz: Ni bueno ni malo. Simplemente Estás en nada!

     José Joaquín Rincón Chaves: Si es por amor, se puede desgastar, pero queda el amor por uno mismo y ese no se puede acabar. Ahora bien, hay otros amores, una meta por algo, esos no se agotan sino hasta alcanzarla y se forjan otras nuevas y así sigue la vida.

     Elkin Palma: Según Descartes, el pensamiento determina la existencia, luego no puedes dejar de pensar por que equivale a dejar de existir…

     MiguelFernando Sánchez Vásquez: Más bien crees que no piensas…Ja ja ja…!😀

     Martha Ligia Aaron David: Que pienses o no, que tengas algo o no en qué pensar es totalmente irrelevante, yo diría más bien que estas sutilmente en paz. Preocupante el día que sientas, que no sientes nada o que no tienes que sentir nada 😉

     José Orellano: Martha Ligia Aaron David Y hay dias, M. L., ¡ay!, Días… de días…

     Julia Aguad: Depende de lo que pienses…

     Roberto Herrera: Buenísimo don José y más para no pensar en los paga diario y los recibos de servicios.

     Luis Oñate Gámez: No es tan fácil dejar la mente en blanco, creo que se necesita de mucha concentración.

     Roberto Rodríguez Osorio: Ni bueno, ni malo…Coje oficio.

     José Orellano: Y el corrector como que ‘cojió’ o ‘cogeó’… ‘Coje’ diccionario para que aprendas a coger, Rober.

     Betty Cecilia López Bedoya: Para mí es bueno…

     Tito Sensación Mejía: SEGURO QUE SÍ.

     José Orellano: ¿Y si digo, sin latinazgos de por medio, “Existo, luego pienso”? El orden… Los factores … ¡Qué sé yo!

     Tito Sensación Mejía: ¡Quieres, puedes y no te da miedo, pana!

     JaimeJaime De Lavalle Carbonó: PIENSO QUE NADA TENGO EN QUÉ PENSAR… ¿ESO ES BUENO O MALO ?

     Hugo Euclides Meza Jiménez: Joda, no nos vaya a dejar colgados con sus acertados comentarios periodísticos.

     Erika Patricia Nieves Orellano: Aunque nada tengas que pensar, estás pensando que ¿si eso que piensas que no estás pensando es bueno o malo? …ahí el dilema del pensador.

     Fundación Arte En Escena: Si no hay pensamiento, no existes…

     Car Gar He: Si nos atenemos a Descartes, puedes estar ante una revelación de tu inexistencia.

    Javier Enrique Manjarrés Zapata: La.masturbacion ea buena

     José Orellano: Jejeje… De vez en cuando, hay que car-gar, ¡eh!, el amor y el pésimo humor de otros, ¡a cuestas! Bastaría con el de uno mismo.

     Sersqintegramos Ricasequi Serbid: …más bien diremos que por mucho que pienses, nada está fuera de la voluntad de Dios, o lo que el permita que suceda, así que ni creas que tienes el control, estarías muy equivocado si piensas así, je

     Fernando Carlos Barros Angulo: ¿Quien dijo: «La culta latini parla?».

    Para finalizar, digo: “Est ergo cogito” a la visconversa de “Cogito ergo sum” para reiterarme en mi intrascendente locura de que  “Existo, luego pienso” y con una cierta precisión sobre la traducción literal de Cogito ergo sum, del latín al español —que en inglés sí es exacta—, de acuerdo con https://es.wikipedia.org/wiki/Cogito_ergo_sum: «Pienso, por lo tanto soy»… Y referirme a «La culta latini parla», Ferna, es decir que acudí al doctor Google…

     Milena Orellano (WhatsApp): Hay muchas formas de salvarle la vida a otra persona: dándole un buen consejo, ayudándole a cruzar la calle por un sitio seguro, dándole recomendaciones nutricionales, impidiéndole conducir en estado de embriaguez… 😇😇😇

     ¿Pero sabías que tú y yo podríamos salvar hasta 55 vidas con una sola acción? 🤔🤔

     Todos podemos dar vida después de la vida con la donación de órganos y tejidos. 🥰🥰🤩🥳

     Hoy te invito a vincularte en esta campaña de amor y solidaridad… ¡Es muy fácil! Sigue los siguientes pasos:

     1.- Registra tu voluntad de donación de órganos y tejidos en la página web del Instituto Nacional de Salud:

https://investigacion.ins.gov.co/CarneDonantes/Aspx/Registro/frmDonante.aspx

     2.- Comparte un corto vídeo en tus redes sociales donde digas el siguiente mensaje:

     “Yo también soy donante de órganos y tejidos, porque dar es amar”.

     Ejemplo: https://www.instagram.com/p/ByadQIonfBo/?igshid=x5zhkpmw9lhu

     3.- Utiliza la siguiente descripción en tu vídeo: Todos podemos dar vida después de la vida, yo también soy donante de órganos y tejidos ¡Riega la bola! #DarEsAmar #DéjaloConversado #DonaVida #Yosalvé55vidas

     4.- Sigue compartiendo este mensaje con tus contactos para seguir salvando vidas… 😎😎😎

“…atrás, sólo quedó la edición 198”. Y sí, ¡a apuntarle al 200!

     Edgardo Caballero: Gracias Jose… Un abrazo

     Emiliano Pintos: ¡Excelente edición!

     José Francisco López Fontinelle: Muchas gracias ‘José Francisco’, por tenerme en su lista de los… ‘muelleros’. Pa’lante mi hermano porque atrás, sólo quedó la edición 198 y los recuerdos. Vamos a apuntarle al… #200, es posible que nos cambie la suerte.

     José Orellano: Chévere apunte, Pacho: “…atrás, sólo quedó la edición 198”. Y sí, ¡a apuntarle al 200!

     Abel José Rivera: Gracias, apreciado José. Es una edición de lujo en contenido y diagramación. Un abrazo, estibador mayor.

     Jaime Romero: Thanks my American Brother! Muchas gracias, José. Misión cumplida.

     Miguel Fernando Sánchez Vásquez: El “Viejo Jose” con el único muelle en el mundo q no tiene ningún problema de “sedimentación” y su “canal navegable interoceánico” permite siempre el libre acceso al disfrute de sus finos cargamentos literarios. ¡Un gran abrazo, Jose! 👍😊

     Edgar Awad V: Gracias Padre Celestial por José Orellano y su bella y literaria publicación EL MUELLE CARIBE (www.elmuellecaribe.co). Contra viento y tormentas ha logrado llegar a la edición número 199 y trabajamos con más amor para edición 200. FELICITACIONES a ese glorioso equipo de ganadores con su pluma exquisita, desde las cuales nos forman y elevan nuestras locas ganas de ser escritores caribeños. Todos son para mí buenos amigos aunque a veces me cargo más hacia Nury Ruiz Bárcenas y José Joaquín Rincón Chaves y el jefe pluma blanca José Orellano.

     Nury Ruiz Bárcenas: Edgar Awad V sigue así, Edgar, cargándote. Un abrazo.

     Fernando Castañeda García: Con todo mi hermano. El muelle navega con paso firme por el ciber espacio.

     Ana Elvia Fajardo Uribe: Totalmente bellísimos. Interesante las noticias. Felicitaciones siempre adelante. ¡DTB!

     José Orellano: Gracias por el contenido del acrónimo, Ana Elvia. Sí, que Dios Me Bendiga. Y para ti, que DTB.