Por Jorge Agudelo Moreno

     La palabra arbitrariedad la empleamos con mucha frecuencia en nuestro idioma cuando queremos indicar que alguien ha actuado o actúa de manera opuesta a la justicia, es decir, actúa con injusticia, cuando atenta contra la razón o bien contra las leyes vigentes y lo hace totalmente dominado por su voluntad o bien por su capricho.

     Por ejemplo: Es una arbitrariedad que la policía los haya detenido sin pedirles que se identifiquen… La arbitrariedad de tu jefe no tiene límites, no puede hacerte trabajar todo el fin de semana y no pagarte por ello… o el Presidente Duque, a pesar de estar obligado por la constitución y la ley, se niega a nombrar Alcalde en Santa Marta, de la terna entregada por Fuerza Ciudadana.

     Los tres ejemplos anteriores representan actos de arbitrariedad, son injustos, están dominados por la voluntad personal o por el simple capricho…

Entre los variados sinónimos que presenta este concepto, el de la arbitrariedad, se destaca el de injusticia, que precisamente nos permite indicar la falta o la ausencia de la justicia en un comportamiento, en un acontecimiento, en un hecho o en un accionar. Por el contrario, el concepto que directamente se opone al de la arbitrariedad es el de justicia. La justicia está considerada como una virtud, a partir de la cual es posible darle a cada cual lo que le pertenece o le corresponde. Implica actuar con equidad, movido por la igualdad y la razón, y no por capricho.

     Entonces, cuando no se le otorga a cada persona o a un grupo de personas o a una ciudad entera lo que le corresponde por ley o por derecho natural se está incurriendo en una arbitrariedad, en una injusticia, y, quien es objeto de la misma, podrá reclamar ante quien corresponda que se aplique la ley o que haya un resarcimiento, o bien la retractación, según el caso. En todos los países del mundo existe lo que se conoce como poder judicial, que es el órgano que se entiende o es el encargado de resolver los casos de injusticia: Un tribunal, una corte o un juez, son las autoridades encargadas y preparadas para que determinen la presencia o no de una injusticia, y si es así debe estipular el castigo correspondiente. ¿Sí o no? ¿Por qué eso no existe en Colombia? ¿Hay o no justicia en Colombia? ¿El Presidente de un país puede violar la constitución y la ley, abusar del poder, cometer injusticia contra una ciudad y no pasarle nada?

     Increíble que pasados tres meses de entregada la terna que pasó el filtro por las calidades de los ternados, que la Vicepresidente les haya realizado la entrevista, con un Obispo como testigo, aún un mes después de realizadas dichas entrevistas, el Presidente Duque, por capricho, siga cometiendo una injusticia con cerca de 93 mil samarios que eligieron al candidato de Fuerza Ciudadana para que los gobernara, que el Presidente Duque siga burlándose de todo el poder judicialsin que le pase nada, que se burle de manera descarada del Obispo que puso como testigo para las entrevistas y que su arbitrariedad, su inequidad, su violación a la constitución y a las leyes no tenga consecuencias…

     ¿En qué país vivimos, por Dios? ¿Será que vivimos en un país democrático, o, como dijeran ciertos dirigentes de la izquierda ya desaparecidos, vivimos en una Dictadura Civil Burguesa? La arbitrariedad es el corazón de la violación de los derechos humanos, hoy supuestamente estamos en un estado social de derechos, pero no hemos erradicado la arbitrariedad en el uso del poder. ¿Hasta cuándo la arbitrariedad en Santa Marta? ¿Qué pasa con el juez que debe definir la situación del alcalde Rafael Martinez? ¿Por qué no se pronuncia? ¿Qué está esperando? ¿A quién le hace el juego? ¿Va a esperar que pase la ley de garantías, para pronunciarse en favor o en contra? Si es en contra comete una injusticia, y si es a favor, pero lo hace después de la ley de garantías, ¿para qué le sirve al alcalde regresar, si no puede nombrar de nuevo a su gabinete ni hacer contrataciones? ¿También el juez comete una injusticia al no pronunciarse ya? ¿Quién lo investiga? ¿Nadie? ¿Dónde está el Poder judicialen Colombia?

     Finalmente, el Presidente Duque y sus amigos en Santa Marta han cambiado a todo los secretarios de despacho, los contratos que se vienen venciendo no los prorrogan sino que se los dan a los familiares y/o amigos de las fuerzas políticas enemigas de Fuerza Ciudadana, preparándose para manejar la alcaldía hasta el 31 de Diciembre…Qué descaro…Esto es lo que se llama un raponazo, un clásico golpe de estado, lo que no pudieron hacer en las urnas, lo hacen abusando del poder, le hacen conejo a 93 mil samarios que siguen esperando que regrese su alcalde Rafael Martinez o que nombren al alcalde de la terna, para eso escogió al secretario nacional de la Tramparencia…Doctor Duque: su arbitrariedad no tiene límites, está cometiendo una gran injusticia castigando a unos que tienen derechos para favorecer a otros que no los tienen, eso se llama inequidad, hacer trampa, moverse entre la ilegalidad, eso a usted no le queda bien…Todavía tiene 17 días, antes de que llegue la ley de garantías, cumpla con la palabra empeñada cuando juró aplicar la constitución y la ley, no coja el atajo ni la ilegalidad que tanto dice combatir, póngase serio por favor…Porque nosotros, ante las injusticias no podemos ser neutrales, como lo dijo Desmond Tutu, sudafricano Premio Nóbel de paz:Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor. Y eso jamás ocurrirá…

     Samarios, una vez más, como dijo el ciego, ¡amanecerá y veremos!