Cómo quisiéramos que la vida siguiera siendo un bolero y que aquellas melodías en las cuales el amor es color de rosa, con versos que elogian a la mujer, fueran permanentes. Pero la brecha entre el romanticismo y la realidad es enorme.

     Poco ha cambiado desde aquel mítico 8 de marzo de 1857 cuando unas aguerridas mujeres del sindicato de costureras de una fábrica textil de Nueva York, Cotton, salieron a protestar y a pedir lo que les parecía justo: sólo diez horas laborales y mejores condiciones de trabajo.

     Los dirigentes, empresarios, políticos, con la ayuda de la policía, las reprimieron hasta el cansancio. Y gracias a ellas los obreros del mundo conquistaron lo que se llamó como los tres ocho: ocho horas de trabajo, ocho horas de estudio y ocho horas de descanso.

Imagen distribuida por la ONU para ilustrar sus informes sobre violencia en el mundo contra la mujer.

     ¿Qué pedían también esas mujeres en esas acaloradas jornadas?

     Tener mejores salarios, derecho al voto y poder ingresar a la educación. Las condiciones físicas, sociales y de bienestar no han cambiado mucho.

     “Es para asombrarse aún ver a los dirigentes del fútbol colombiano como humillan, persiguen y destrozan a un grupo de mujeres que quieren practicar un deporte”, comentó Dahara, una cantante de música urbana.

     Según la Organización de Naciones Unidas, entre los objetivos en igualdad de género en la agenda 2030, figuran los de…

     *Velar por que todas las niñas y todos los niños terminen los ciclos de la enseñanza primaria y secundaria —que ha de ser gratuita, equitativa y de calidad— y producir resultados escolares pertinentes y eficaces.

     *Procurar que todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y a una enseñanza preescolar de calidad, a fin de que estén preparados para la enseñanza primaria.

     *Poner fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y las niñas en todo el mundo.

     *Eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación.

     *Eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina.

Cifras que causan estupor

     ONU Mujeres es la organización de las Naciones Unidas dedicada a promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

     Se estima que el 35 por ciento de las mujeres de todo el mundo ha sufrido violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental o violencia sexual por parte de otra persona distinta a su compañero sentimental (estas cifras no incluyen el acoso sexual) en algún momento de sus vidas.

     Algunos estudios nacionales demuestran que hasta el 70 por ciento de las mujeres ha experimentado violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental durante su vida. Los hechos demuestran que las mujeres que han sufrido violencia física o sexual por parte de un compañero sentimental presentan tasas más altas de depresión y más posibilidades de tener un aborto o de contraer el VIH que las que no han experimentado este tipo de violencia.

     De acuerdo con un estudio plurinacional realizado en cuatro países de Oriente Medio y el África del Norte, cuyos resultados son similares a los de otras regiones, los hombres que durante su infancia presenciaron un comportamiento violento de su padre hacia su madre o sufrieron alguna forma de violencia doméstica presentan una probabilidad notablemente superior de actuar de forma violenta como compañeros sentimentales en las relaciones mantenidas en su vida adulta.

     Se estima que de las 87.000 mujeres que fueron asesinadas globalmente en 2017, más de la mitad (50,000-58 por ciento) fueron matadas por sus parejas o miembros familiares. Lo que quiere decir que 137 mujeres alrededor del mundo son asesinadas a diario por un miembro de su familia. Más de un tercio (30,000) de las mujeres asesinadas en el 2017 fueron exterminadas por su actual o ex pareja.

     Las mujeres adultas representan el 51 por ciento de las víctimas de trata de seres humanos detectadas a nivel mundial. En conjunto, las mujeres y las niñas suponen cerca del 71 por ciento, siendo las niñas casi tres de cada cuatro víctimas infantiles de la trata. Casi tres de cada cuatro mujeres y niñas víctimas de trata lo son con fines de explotación sexual

     Se calcula que hoy hay en el mundo 650 millones de mujeres y niñas que se casaron antes de cumplir los 18 años. Durante la última década, la tasa mundial de matrimonios infantiles se ha reducido, pasando de una de cada cuatro mujeres jóvenes (de entre 20 y 24 años) casadas durante la infancia a casi una de cada cinco. Sin embargo, en África Occidental y Central —donde esta práctica nociva es más habitual— más de cuatro de cada diez mujeres jóvenes se casaron antes de cumplir 18 años. El matrimonio infantil suele dar lugar a embarazos precoces y al aislamiento social, interrumpe la escolarización, limita las oportunidades de las niñas y aumenta su riesgo de sufrir violencia doméstica.

     Como mínimo, 200 millones de mujeres y niñas que viven actualmente han sufrido la mutilación genital femenina en los 30 países en los que existen datos representativos sobre prevalencia. En gran parte de estos países, la mayoría de las niñas fueron mutiladas antes de cumplir los cinco años. Debido a los movimientos de población, la mutilación genital femenina está adoptando una dimensión internacional, sobre todo entre las mujeres y niñas migrantes y refugiadas.

     Unos 15 millones de muchachas adolescentes (de entre 15 y 19 años) de todo el mundo han sido obligadas a mantener relaciones sexuales forzadas (coito u otras prácticas sexuales) en algún momento de sus vidas. De ellas, 9 millones fueron víctimas de estas prácticas durante el año pasado. En la inmensa mayoría de los países, el principal riesgo para las adolescentes es verse obligadas a mantener relaciones sexuales por su pareja o expareja, ya sean novios, compañeros sentimentales o maridos.

Integrantes del sindicato de costureras de una fábrica textil de Lower East Side, en Nueva York, quienes, aportando sangre femenina, lograron abrir camino hacia el logro de derechos y del cual aun resta mucho trecho por andar.

     Según los datos recogidos en 30 países, solamente el 1 por ciento de ellas ha buscado ayuda profesional.

     En todo el mundo, uno de cada tres estudiantes (de 11 años y de entre 13 y 15 años de edad) sufrió el acoso de compañeras o compañeros en el centro educativo, al menos un día durante el mes pasado. Niñas y niños tienen igual riesgo de sufrir acoso escolar. Sin embargo, los niños tienen más probabilidades de ser víctimas de acoso físico y las niñas de sufrir acoso psicológico, en especial comportamientos como que se las ignore, se las aparte o se difundan rumores desagradables sobre ellas.

     Las niñas también son víctimas de burlas por el aspecto de su rostro o de su cuerpo, con más frecuencia que los niños. La violencia de género en el contexto escolar es un importante obstáculo para la escolarización universal y el derecho a la educación de las niñas.

     Un estudio realizado en 27 universidades de los Estados Unidos en 2015 reveló que el 23 por ciento de las estudiantes universitarias había sido víctima de agresiones sexuales o conductas sexuales indebidas. El porcentaje de denuncias a las autoridades universitarias, los cuerpos del orden público u otras entidades varió del 5 al 28 por ciento, en función del tipo de comportamiento concreto.

     Una de cada diez mujeres de la Unión Europea declara haber sufrido ciberacoso desde la edad de 15 años, lo que incluye haber recibido correos electrónicos o mensajes SMS no deseados, sexualmente explícitos y ofensivos, o bien intentos inapropiados y ofensivos en las redes sociales. El riesgo es mayor para las mujeres jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y los 29 años.

     En un estudio plurinacional realizado en Oriente Medio y África del Norte, entre el 40 y el 60 por ciento de las mujeres declaró haber sufrido acoso sexual en la calle —principalmente comentarios de carácter sexual, hostigamiento/seguimiento o miradas fijas/obscenas— y entre el 31 y el 64 por ciento de los hombres afirmó haber incurrido alguna vez en estos comportamientos. Los hombres más jóvenes, con mayor nivel educativo y aquellos que han sido víctimas de la violencia durante la infancia, son más propensos a realizar actos de acoso en la calle.

     Los resultados de un estudio nacional efectuado en Australia demuestran que casi dos de cada cinco mujeres (39 por ciento) de 15 o más años de edad que han participado en el mercado laboral durante los últimos cinco años han sido víctimas de acoso sexual en el lugar de trabajo en ese período, en comparación con uno de cada cuatro (26 por ciento) en el caso que sus homólogos masculinos. Por lo que respecta a los responsables más habituales de estas conductas, en casi cuatro de cada cinco casos (79 por ciento) uno o más de los autores fueron hombres.

     En un estudio realizado por la Unión Interparlamentaria en 39 países de cinco regiones, el 82 por ciento de las parlamentarias encuestadas declaró haber experimentado alguna forma de violencia psicológica —comentarios, gestos e imágenes de carácter sexista o de naturaleza sexual degradante usados contra ellas, amenazas o acoso laboral— durante su mandato. Mencionaron las redes sociales como el principal canal a través del cual se ejerce esta violencia psicológica. Casi la mitad de las encuestadas (el 44 por ciento) afirmó haber recibido amenazas de muerte, violación, agresión o secuestro contra ellas o sus familias. El 65 por ciento fue objeto de comentarios sexistas, procedentes principalmente de colegas masculinos en el parlamento, tanto de los partidos de la oposición como de los suyos.

     Los experimentados comentaristas deportivos Esteban Jaramillo, Óscar Restrepo Pérez, Nicolás Samper, Guillermo Arango y Andrés Torres aceptaron un diálogo sobre lo que sucede en la actualidad con el fútbol femenino en Colombia.

     El tema enciende motores, declaraciones van y vienen, expresiones de unos y de otros, desconocimiento, pontífices de última hora, sentimientos encontrados y sueños frustrados. Denuncias, ataques, actos bochornosos se conocen en las últimas semanas.

     Comienza la Polémica.

     1. —¿Está de acuerdo con que se acaba el fúbtol femenino?

     Esteban Jaramillo. “Al contrario. Respaldo el fútbol femenino en todas sus categorías y reclamo mayor apoyo de las autoridades que lo dirigen y promueven. Los cimientos del futbol femenil están, pero hay una velada intención, de algunos, de aniquilarlo”.

     Óscar Restrepo Pérez. “Por supuesto que no. El fútbol femenino, como el futsal, el microfutbol o el fútbol playa en ambas ramas, tiene que seguir adelante. Entiendo que la decisión de la Federación y la Dimayor no es acabar el fútbol de mujeres, sino replantearlo con división sub 23 como la más importante y excluir, por costos, la venida de jugadoras extranjeras. Lo que ahora defienden las jugadoras es que se mantenga la división mayor, es decir lo profesional. Es una necesidad y una obligación de la Federación, porque, para ello, la FIFA y la Conmebol otorgan anualmente unos aportes que deben ser invertidos en la rama femenina. Abogamos porque así sea con solo con jugadoras nativas se mantenga la rama profesional para su tercera edición”.

     Nicolás Samper. “No y eso habla no solo del compromiso de la dirigencia del fútbol, sino en general. Hay que cumplir lo pactado, pero acá pareciera que todos los compromisos —y las normativas al respecto— están cimentadas en largas columnas de humo.

     Guillermo Arango. “No estoy de acuerdo con que se acabe el fútbol femenino… Hasta hace unos años éramos una de las potencias en la región y, ahora, en clubes, con el Huila. Los dirigentes deben buscar soluciones para revivir el campeonato”.

     Andrés Torres. “No señores”.

    2.  —¿Por qué no hay mujeres en la dirigencia del fútbol?

     Esteban Jaramillo: “Hay, pero pocas. En FIFA, se da el caso de una mayor representación femenina. En Colombia, Rionegro-Águilas ha tenido por años una mujer en la dirigencia. Hay progreso en ese aspecto con casos de mujeres que ejercen actividades futboleras. Tuve en un programa de televisión una comentarista arbitral, como ya las hay en otras partes del mundo, y fue un éxito. Ya hay entrenadoras de primera división en fútbol para hombres en Europa, como Corinne Diacre. Sin embargo, el fútbol es machista y se niega con hipocresía”.

     Óscar Restrepo Pérez: “En Colombia hay alguna en tribunales de Justicia. Pero en el desarrollo profesional, que se sepa, está la presidenta del Rionegro Paola Andrea Salazar, que es hermana del mayor accionista del club. Y anteriormente, hace años, Beatriz Uribe de Borrero fue la máxima cabeza organizativa del América y luego, en el Cali, María Clara Naranjo fue miembro de junta directiva, una de las más fuertes accionistas a través de la empresa familiar, la Sarmiento Lora”.

     Nicolás Samper: “Esto dice la FIFA: «El organismo ampliará las plataformas de formación en liderazgo orientadas a atraer mujeres a los altos cargos del sector futbolístico, mejorará los marcos reguladores y modernizará la gestión que hace del fútbol mediante la creación y la optimización de las herramientas con las que gobierna dentro y fuera del campo». Como que no han leído mucho en la dirigencia sobre las normativas FIFA, con respecto al fútbol femenino a todos los niveles”.

     Guillermo Arango. “Lamentablemente seguimos viviendo en un mundo machista y los espacios son muy pocos para la mujer en el mundo de la gerencia deportiva”.

     Andrés Torres. “Porque no hay mujeres que se hayan involucrado como dirigentes en los equipos de fútbol y el fútbol femenino es muy joven en nuestro país. Seguramente con los años, alguna exjugadora llegará a ser dirigente”.

Esteban Jaramillo, Óscar Restrepo Pérez, Nicolás Samper, Guillermo Arango y Andrés Torres, cinco comentaristas para cinco respuestas a cinco preguntas sobre el fútbol femenino.

     3. —¿Por qué las mujeres no pueden participar en el fútbol?

     Esteban Jaramillo. Pueden. Ganan lentamente espacio. El fútbol femenino tiene apoyo en otras partes del mundo. En España la liga femenina tiene un presupuesto de cuatro millones de euros al año. El futbol femenino del Barcelona, recibe como apoyo del club tres millones de euros por temporada. Hay   jugadoras de fútbol con condiciones iguales o superiores a los hombres. En Colombia se ve como una mancha”.

     Óscar Restrepo Pérez. “Las mujeres sí pueden participar del futbol. Hay miles en el mundo, lo que pasa es que es poco común que alguna llegue a altos cargos. En la reestructuración de FIFA, Fatma Samoura, de 56 años, senegalesa, es la secretaria general de la entidad y en muchas de las comisiones ya se inició el equilibrio de género, que es una de las proclamas de Naciones Unidas y también de entidades que agrupan sectores mundiales. En Estados Unidos, y en casi todos los países de Europa, las mujeres tienen asiento en muchas comisiones, pero llegar a los más altos cargos no es tan sencillo”.

     Nicolás Samper. “Pueden. De pronto es que los que mandan —y se ha demostrado— tal vez no quieren”.

     Guillermo Arango. “Las denuncias duelen, golpean egos y ponen a tambalear a aquellos que están perpetuados en el poder, por eso llegan los vetos a las mujeres en el fútbol”.

     Andrés Torres. S’i pueden, ¿por qué no? Es un espacio que hay que crear y fortalecer. Nadie ha dicho que no pueden participar en el fútbol”.

    4.  —¿Qué opina de actos bochornosos como los contados en los cuales un técnico acosaba a las jugadoras y les pedían plata para poder jugar?

     Esteban Jaramillo. “Los hechos denunciados son graves. Los de hoy, los de ayer y los de antes, que se publicitan en medio de escándalos y no tienen consecuencias, por tolerancia extrema o complicidad. La prensa no hace seguimiento y las autoridades buscan con ellos notoriedad pública. En el fútbol masculino, en todas las categorías, es de común práctica pedir dinero a los futbolistas para ‘ficharlos’ o alinearlos. Pero no hay castigos para los responsables. La negativa a realizar la liga, esta temporada, desplazó a los casos de supuesto acoso sexual, que me parecen más graves”.

     Óscar Restrepo Pérez. “Es la misma semblanza de la corrupción latente en todos los sectores del país. Pero, atención, eso no ocurre solo alrededor de las mujeres. Estamos cansados de las investigaciones exhaustivas en muchas escuelas de formación en las que también hay fuerte acoso para niños y jóvenes. No es tema exclusivo de presión y seducción de mujeres, también se da para muchachos. En Argentina, recientemente, hay escándalos en 4 clubes importantes por un tema igual. Independiente, River, Boca, entre otros, están en la sombrilla de la justicia investigados por abuso infantil o de jóvenes.

     En Colombia se han denunciado cientos de casos y no se conoce qué ha hecho, por ejemplo, la Federación en la revisión e investigación de esas escuelas que se convirtieron en negocios desalmados y explotadores de familias y futbolistas jóvenes”.

     Nicolás Samper. “La justicia ya se ha pronunciado al respecto y ya hay una citación para imputación de cargos de uno de los presuntamente implicados. Lo cierto es que no era cuestión de chismes, como lo dijo Álvaro González Alzate”.

     Guillermo Arango. “Son hechos bochornosos y completamente reprochables que deben ser investigados por la Fiscalía porque, además, se trataba de menores de edad”.

     Andrés Torres. “Es terrible y totalmente repudiable y condenable. Ahora, en cuanto a los casos de acoso, lo correcto es esperar a que la Fiscalía se pronuncie. Como cualquier abuso contra las mujeres, de ser cierto, debe ser repudiado y recibir todo el peso de la Ley”.

     5. —¿Cuál es su posición como periodista del fúbtol sobre estos temas?

     Esteban Jaramillo. “Veo mucha beligerancia en las partes en discordia. Intolerancia, además, en las exigencias y las soluciones. Con bandazos, de algunos dirigentes, y provocaciones de las futbolistas, no se llega a un acuerdo. Justo es pedir reivindicación a los derechos de la mujer en esta y cualquier actividad, pero con respeto, de las partes en conflicto. No olvidemos que en el caso de las investigaciones penales no se condena sin el debido proceso, que hay dirigentes con el deseo abierto de apoyar, que el periodismo debe informar y conceptuar sus sesgos y que no todas las jugadoras, con futbolistas-discordia”.

     Óscar Restrepo Pérez. Mi posición es que debe haber equilibrio. Hacer un desarrollo integral del fútbol en todas las ramas. Hoy se aboga por las mujeres, lo que es necesario y urgente por el mismo mandato de la FIFA. Pero en el aspecto general, la profesionalización del futbol femenino no se da de un día para otro. Es necesario hacer una gran inversión en divisiones menores para saber hasta dónde puede llegar la actividad. Este es un negocio global. En España los derechos anuales de la Liga masculina valen unos 3.500 millones de euros, el torneo femenino lo acaba de comprar Mediapro en 9 millones y se juega en un semestre. Esa es la proporción en un país donde el futbol es rentable… imagínese lo que pasa en nuestro medio: Estamos en pañales en la rama femenina y hay que replantear lo de los varones”.

     Nicolás Samper. “En el programa en el que participamos le hemos dado el despliegue que la situación ha requerido, porque es un tema de vital importancia. La posición es que esta clase de cosas no pueden ocurrir nunca y si pasan, pues hay que contarlas y con volumen alto”.

     Guillermo Arango. “Reprochó absolutamente estos actos y debe haber un costo político de algunos dirigentes que se han perpetuado en el poder y ya es hora que den un paso al costado”.

     Andrés Torres. “Mi posición es que tiene que haber voluntad de todas las partes para sacar el futbol femenino adelante. La Federación, de primera, pero también la empresa privada, de ahí sale la plata y se necesita mucha, de los medios, que debemos darle el cubrimiento que se merece esta disciplina. Sobre casos de abuso o acoso hay que rechazarlos, denunciarlos y que las autoridades los investiguen y fallen al respecto. No solo en el futbol si no en cualquier ámbito, el abuso o acoso no puede ser aceptado”.

     Ellos hablaron, saquen conclusiones, amigos lectores.

     Lo que parecía imposible, Karen María Orduz lo venció.Durante más de un siglo, este trabajo sólo lo desempeñaban hombres, pero ella se convirtió, gracias al apoyo prestado por Schindler, en la primera mujer técnica de servicio para revisar cada uno de los mil y más detalles que deben cumplir los ascensores para su pleno funcionamiento.

     Su trabajo no sólo está en subir y bajar en elevadores para revisarlos, sino es escuchar cada uno de sus movimientos, averiguar en qué punto preciso se requiere un cambio de algún elemento o, simplemente, aceitar o ajustar una tuerca.

     A veces se demora unos minutos, pero en otras ocasiones requiere de varias horas para entregar un ascensor con toda la seguridad requerida.

     “En Colombia, el panorama laboral para las mujeres aún requiere de mayores esfuerzos, pese a avances registrados en las últimas décadas. Las inequidades de género en lo laboral persisten fuertemente y se expresan en indicadores importantes como desempleo, participación, remuneración y protección laboral, pero debemos romper esos paradigmas y brindar oportunidades a las mujeres para que puedan competir y crecer en sus vidas”, dijo Gracibel Urdaneta, gerente de recursos humanos de Schindler.

     También, ciertamente, se confirma que las mujeres siguen ocupando los empleos más precarios: son mayoría en el mercado de trabajo informal o en el trabajo de cuidado no remunerado, laborando, en total, más que los hombres sin obtener el mismo reconocimiento social y económico.

     “Las mujeres en el mundo laboral merecemos y debemos empoderarnos en funciones y desarrollos sin sesgos o discriminaciones. Es vital que las compañías adopten políticas de inclusión que realcen nuestras capacidades en tareas que, inicialmente, puedan ser para hombres”, explica Karen.

Karen se ha profesionalizado como ingeniera mecatrónica, porque sueña con hacer llegar lejos su plan de carrera en la empresa a la cual está vinculada: Schindler.

     Schindler, empresa suiza especializada en transporte vertical con presencia en Colombia desde hace 66 años, tiene proyectos que ya son una realidad donde la mujer tiene un rol influyente y valorado, siendo acompañadas en cada pasodentro del proceso laboral ya sea a nivel gerencial o técnico.

     Karen Mejía Orduz —oriunda de Sogamoso, madre de una hija y residente en Bogotá— es un claro ejemplo de que las mujeres empoderadas pueden salir adelante y sobresalir en sus funciones. Ella se ha convertido en la primera mujer en Colombia que es técnica de servicio en Schindler, probando que sólo es necesario un voto de confianza para traducir los sueños en realidades.

     Con la máxima atención, una responsabilidad para operar cada uno de los sistemas, leer los planos y seguir las instrucciones de ingenieros se convierten en sus puntos del día.

     Karen lleva más de un año de vinculación en la empresa y todos los días se reta a sí misma en hacer lo mejor posible sus rutinas de trabajo, pues se propuso profesionalizarse como ingeniera mecatrónica, porque sueña con hacer llegar lejos su plan de carrera en Schindler.

     “Ella pasó todas las pruebas, nos ha mostrado sus capacidades y nos enseña cada día de la importancia de su trabajo. Es una gran mujer que quiere escalar y demostrar que el género femenino también puede brillar en el área de mantenimiento de ascensores y así ser un paradigma para las nuevas generaciones que tienen sueños similares”, comentó la gerente de recursos humanos de Schindler.

     “Es frecuente que las mujeres adopten, quizá, comportamientos masculinos cuando están en cargos de dirección. Sin embargo, no es necesario que cambien su forma actuar, no tienen por qué ser ‘toscas’ para parecer más competitivas. La condición de ser mujer les provee de otras habilidades y destrezas… Su esencia es lo que las hace diferentes: analíticas y a la vez intuitivas; fuertes más no agresivas; sensibles pero decididas; detallistas pero integrales”, concluye la directiva de Schindler.