Cuando las miro de lejos

pienso que son tortugas,

carey, verde o caguama,

que vienen hasta la playa

a depositar sus huevos

en las soleadas arenas

de nuestra bahía samaria,

buscando la zona seca

que no alcanza la resaca.

Pero pronto me doy cuenta

cuan muy equivocado estoy,

pues, son llantas arrojadas

por los caudales del río,

que un insensato dispuso

como un muro improvisado

o como un inútil relleno

del suelo que se ha robado;

con un malvado propósito

de hacer suyo el bien común

que son las rondas hidráulicas.

Así, la flora han talado

y la fauna erradicado,

contaminado las aguas

con vertidos y basuras

que al mar han polucionado

con bacterias y con virus

causantes de enfermedades.

Santa Marta, octubre 11 de 2018

ATARDECER EN SANTA MARTA

Hermosa visión de la flama Divina

de áureo color que pinta El Creador,

iluminas las tardes del bendito cielo

de la histórica ciudad serrana y marina.

Volátil llama del fuego sagrado que reverbera

sobre el argénteo espejo de aguas tranquilas,

eres reflejo de luces, que con arreboles deslumbra

los ojos de la dama bella que desde su balcón vigila

el ensueño fugaz que la tarde le ofreciera.

Ubicado ya, sobre el horizonte occidental del mar,

tras una cortina claroscura de variados matices,

lenta pero inexorable, la flama solar se esconde

tras la abrupta pendiente del samario Morro,

con un adiós que abre las puertas a las negras noches,

del sufrido pescador que reta el oleaje con su chinchorro.

Santa Marta, octubre 8 de 2018

¡VETE PRONTO, SATANÁS! ¡NO TE QUEREMOS MÁS!

¿De qué te admiras, fariseo? ¿Qué te sorprende,

cuando te muestran el quinto circulo de tu infierno?

Si no es chisme ni invención, que hoy todo está contaminado.

Si las aguas de tus mares has dejado corromper.

Si el verde de tus sierras en un desierto lo has cambiado.

Si tus ojos has cegado para no ver la cruel pobreza,

de aquella que otrora fue, la imagen misma del Edén.

Si por doquiera las calles hieden, cual la flor de la guinda,

o pulpa del jamanare, o las hojas acres del cortijo.

Si tú, inmerso en tu inexpugnable burbuja de perfumes,

viandas y placeres, nuestra realidad no ves.

¿Te escandalizas porque digan que, en las aguas del mar,

ya no hay ostras perleras, sino caracoles carboneros,

o que los verdes periquitos ya no vuelan bullangueros

por los parques y los cerros de tu contorno urbano?

¿Te escandalizas con la flota de miserias que lleva el río?

¿Qué te señalen lo malo que tú has hecho y también has permitido?

¿Acaso quieres tapar el cielo para que no veamos estrellas?

Y te agrupas con villanos que piensan siempre como tú.

Y cuando trasciende al mundo una verdad bien escondida,

afanoso buscas prensa, abogados y periodistas mercenarios

que te ayuden a ventear, esa azufrosa nube en que la ciudad,

tristemente se haya envuelta, señalada y mancillada.

¿A quién tratas de engañar? Afronta esa triste realidad.

Solo el poder y el dinero llaman tu egoísta atención.

Solo te importan los votos de los ricos y pobres más ignaros.

Por ello, dejas que invadan las calles, los cerros y las rondas

para que acaben de una vez, con aquella bien llamada:

“la más brillante perla de la América Meridional”.

¡Vete pronto que nos ahogamos en medio del lodazal,

en la mierda, en las basuras o en la misma alcantarilla!

¡Vete pronto, Satanás, no te queremos más!

Santa Marta, octubre 4 de 2018

A MI POBRE MAR

¡Qué tristeza! ¡Qué dolor, hay en mi corazón!

Ver correr nuestro buen río en su cauce terminal,

después que pasa la lluvia, y mirar lo que arroja al mar:

una flota de residuos pasa rauda sin parar,

cajas, maderos, colchones y el sintético icopor;

y por el lecho parece que todo camina igual:

un tren de neveras viejas, camas y todo artículo en metal

¡Casi todas las miserias de esta ingrata sociedad!

Si el caudal es abundante, de una vez salen al mar,

si el ímpetu es muy menguado, el mar rechaza el regalo

y con su barra de areniscas se defiende con bravura;

se encrespa furioso, devolviendo lo que puede de ese mal

con olas altas o corrientes, que, así como vienen, van.

¡Ay, mi pobre mar! Cuando a lo lejos ve llegar

esa avalancha infernal con su carga de inmundicia,

a su playa a gritos ruega: ¡Por Dios, cierra la boca,

que allí viene todo el mal! ¡Vaya que inútil empeño

por revertir esa maligna y demencial actuación!,

fruto vil y bochornoso de una escasa educación.

Santa Marta, octubre 2 de 2018

LA BANDA DEL ANISAO

Llega el viernes por la noche;

y uno a uno van llegando

de a pie, en motos o en coches

y de una, a la cueva van entrando.

pues, es tan grande su complejo

que a los demás culparán

de sus tristes desventuras

con que el diablo les factura

Unos llegan borrachitos,

otros jalaos o a medio palo;

ya va a comenzar el rito

y el jefe de esta banda,

un grandísimo hijueputa,

ha llegado dando gritos,

mandando a buscar la coca

que la mente le embota,

y hasta el culo le alborota.

Así planean fechorías:

de que cuenta robarán,

o a quien, de reputación impoluta,

esa noche, de mierda mancillarán

hablando como las putas.

Por eso es mejor de lejos

con esas bellacas harpías;

sus infames cataduras.

De mi parte, aconsejo hacer

lo que mi compadre dice:

“jamás yo a esa olla recalo,

no sea que me alcoholice,

y me vuelva un hombre malo”.

 

Santa Marta, septiembre 22 de 2018

     En cuanto llega la fecha del 12 de octubre, en nuestra Colombia, hasta los blancos blancos, los negros negros y todas las demás mezclas raciales derivadas, se autodeclaran “indios (indígenas)” y, por lo general, denostan de la contribución racial blanca, desconociendo palmariamente aspectos históricos de la relación social que surgió luego de la llegada del primer europeo al continente americano, el 12 de octubre de 1492.

     En precisión histórica, la gran mayoría de los españoles que vinieron con Colón en sus viajes de conquista a las Américas, fueron viles personas sacados de las cárceles españolas. Empero, la mayor parte de los españoles vinieron a las Américas, durante la Colonia, no en la fase de Conquista; así pues, fueron mayoritariamente españoles del común y de niveles nobles, y fueron ellos quienes más dejaron su legado genético y racial en estas tierras. Ni que decir de la inocencia y nobleza de los indígenas americanos ni de los negros traídos del África.  No tenemos como triétnicos, nada de qué avergonzarnos.

     Como una aportación al conocimiento de la transculturación y el mestizaje triétnico, me permito transcribir lo siguiente, tomado del medio Google.

     En la colonia existían las siguientes clases sociales:

     LOS ESPAÑOLES. Los nacidos en Europa y conocidos como peninsulares o chapetones ocuparon un lugar superior al de los hijos

de los españoles nacidos en América.

     LOS CRIOLLOS. Hijos de españoles nacidos en América. Pero no todos estaban en la misma situación puesto que existían grandes diferencias en torno al prestigio al afortuna y prestigio social. En los siglos XVI y XVLL, los encomenderos formaron el grupo social más rico y prestigioso pues controlaban a los nativos y sus tierras. Posteriormente los hacendados ocuparon su lugar. En este elevado estrato social también se encontraban religiosos y altos funcionarios, grandes comerciantes y mineros.

     LOS MESTIZOS. Hijos de españoles e indígenas, debido a la escasez de mujeres españolas, el mestizaje se dio muy pronto. Como la mayoría de los mestizos eran hijos ilegítimos, fueron discriminados por los españoles y criollos. La mayor parte de los mestizos fueron artesanos, vendedores en los mercados, sirvientes en las casas de los españoles ricos y peones de haciendas.

     INDIGENAS. Eran los pobladores de América, el grueso de la población nativa vivió en el campo, trabajando en comunidades y haciendas; un buen número, sin embargo, logró sustraerse de ellas y se refugió en las ciudades españolas.

     LOS NEGROS. Traídos de África en calidad de esclavos ocuparon el último peldaño de la escala social. Los esclavos africanos trabajaron en las plantaciones azucareras del caribe, en las haciendas y en las casas de familias ricas, destinados al servicio doméstico. Se intentó introducirlos en el trabajo minero, pero la mortandad fue inmensa, de forma que fueron derivados hacia las haciendas.

     LOS ZAMBOS. Eran hijos de indígenas y negros, constituían una ínfima minoría.

     LOS MULATOS. Eran hijos de españoles y negras.

     Los grupos sociales de a poco se fueron mezclando, naciendo así diferentes castas con nombres bastante extraños. Algunos ejemplos son:

Mulato con española = Morisco.

Salta atrás con India = Chino.

Lobo con Mulata = Gíbaro.

Albarazado con Negra = Cambujo.

Zambaigo con mulata = Calpan mulato

Tente en el aire con Mulata = No te entiendo.

Morisco con española = Salta atrás.

Chino con mulata = Lobo.

Gíbaro con India = Albarazado.

Cambujo con India = Zambaigo.

Calpan mulato con Zambaigo = Tente en el aire.

No te entiendo con tente en el aire = Ahí estás.

     Elementos característicos y necesarios de este sistema de trabajo fueron el autoritarismo y la jerarquización. Prácticamente sin posibilidades de movilización social, las clases sociales debían aceptar su posición en la sociedad. Los sectores sociales se distinguen claramente por su participación o no, en el trabajo manual. Una reducida élite evade todas las formas del trabajo físico, en tanto que las clases inferiores deben participar del trabajo manual para poder sobrevivir. El trabajo físico se convierte en signo de un status social inferior. De esta manera la sociedad quedará integrada esencialmente por dos clases, con una estrecha élite en la cúspide.