‘El arte y el contexto escolar, una oportunidad para potencializar la vida’, más que un proyecto es un estilo de vida para el perfeccionamiento de la dimensión artística de los estudiantes, tan importante en el desarrollo humano; es una práctica pedagógica que surge desde la educación artística en la I.E. San Isidro, ubicada en la zona rural del corregimiento de Montería, que lleva el mismo nombre de la institución, cuya población además de las carencias económicas, tiene el estigma de la violencia al asecho.

     Al pretender contextualizar mi labor, nacieron las inquietudes: ¿Qué elementos del entorno podrían utilizarse como materiales de trabajo para el área de artística?, ¿Cómo conseguirlos? ¿Cómo planificar mis clases para dar respuesta a las necesidades emocionales y de vida de mis estudiantes? ¿Cómo fortalecer el alcance de la misión y visión de la institución desde la educación artística? ¿Cómo lograr que los educandos a través del arte mejoren su relación con la naturaleza? ¿Cómo abordar las competencias laborales, ciudadanas, emocionales y comunicativas desde el arte?, de estos y muchos interrogantes que a diario surgen en mi labor docente nace el planteamiento central de esta propuesta ¿Cómo potencializar la vida, el desarrollo integral de los estudiantes y la dimensión artística desde la práctica del arte teniendo como epicentro el contexto? Trabajamos en el marco del modelo pedagógico social-cognitivo.

     Partiendo de nuestra realidad: Los padres de familia son de escasos recursos, se les dificulta suministrar 

a los estudiantes los elementos de trabajo para las clases. Además, la Institución no cuenta con la infraestructura apropiada para el trabajo en el área, pero gracias al proyecto, hoy la educación artística no es la cenicienta de áreas fundamentales, dejó aún lado su membrete de “en la hora de artística podemos reforzar las áreas que evalúa el ICFES”.

     La propuesta consiste en el desarrollo de diferentes estrategias para la realización de verdaderas obras de arte a partir de la lectura del contexto, de situaciones que potencian ejercicios de catarsis y resiliencia en mis estudiantes,

transformando temores, miedos, frustraciones ansiedades y demás emociones que afectan negativamente su proceso de aprendizaje en oportunidades de vida para dignificarse a través de sus legados artísticos.  Para esto llevo a mis estudiantes a encontrarse con artistas de todos los tiempos a través de la lectura. De esta manera el proyecto se transversaliza con lengua castellana y ha aportado a mejorar los resultados de las

pruebas saber en lectura crítica y a aumentar el índice sintético de la institución, lo cual nos ha hecho acreedores de reconocimientos y estímulos económicos para el plantel educativo y los docentes.

   Para el desarrollo de competencias emocionales y la materialización y transformación de las emociones negativas y positivas de mis estudiantes en obras de arte, se implementan las técnicas de pintura aprovechando los elementos propios del medio 

como el carbón vegetal, el achiote molido mezclado con aceite, el café, las hojas de los árboles, pelos, plumas de animales, y todo material que pueda ser usado para hacer arte, o hacer de este una obra maestra.

     El proyecto se desarrolla dentro de la jornada laboral, en horas de clase con los estudiantes de 6º a 11º, pero los fines de semana se integran ex-alumnos y miembros de la comunidad en las actividades.

     Esto es realmente interesante, puesto que

los abuelos se sienten valiosos al compartir sus legados a las nuevas generaciones… ven como los jóvenes transforman los pigmentos vegetales extraídos de hojas, flores y tallos en creaciones artísticas donde la musa de inspiración es el contexto.

     El proyecto está estructurado en cinco etapas para su ejecución, la primera es la conceptualización en la que se estudian artistas y técnicas de arte; la segunda, la exploración del entorno, donde  se indagan y recolectan los materiales del medio; la tercera, es la creación; en la cuarta la exposición de los trabajos; y la última etapa es de evaluación en la que se aplican instrumentos para la recolección de las percepciones de los estudiantes frente al 

proyecto, sus aprendizajes y oportunidades para el mejoramiento continuo,  posteriormente se realiza un análisis de los hallazgos, se sistematizan y se hacen ajustes a la iniciativa.

     Acorde con el modelo pedagógico de la Institución Educativa San Isidro y basado en los planteamientos de Vygotsky, en cuanto a la zona de desarrollo próximo, el proyecto está orientado desde lo social y con el entorno, apoyado en un trabajo colaborativo y cooperativo en el cual participan  educandos, padres de familia y vecinos, quienes facilitan los recursos  existentes en la comunidad, en los patios, los corrales, las cocinas, los utensilios y los residuos que rodean las actividades cotidianas del campo como cultivos y  cría de animales; de este modo contribuyen  a través del arte a  fortalecer la inteligencia

espacial  y naturalista, según la teoría de Gardner y por consiguiente, a la armonía emocional y social.

     De modo que, la propuesta aporta a la formación de individuos creativos, emprendedores e investigadores, amigos y conocedores del entorno; asimismo, se ha fomentado la lectura, la producción textual y el auto-aprendizaje, al aclarar sus inquietudes utilizando diversas fuentes de información virtual e impresa. Como consecuencia del desarrollo de la estrategia se evidencian personas competitivas, con identidad cultural, transformadoras de su realidad, que mejoran su calidad de vida y forjan una nueva historia para su región. Esta

actividad es una nueva opción de aprovechamiento del tiempo libre y el fomento de la armonía con la naturaleza.

     En lo que a mí respecta, este proyecto ha  transformado, creado, y enriquecido mi forma de enseñar para captar y sostener el interés de mis estudiantes, por lo cual espero que sus resultados logren una difusión a nivel local, nacional e internacional, para que instituciones que tengan las mismas problemáticas de la I.E San Isidro, beneficien a su población estudiantil, y a la comunidad en general, al ofrecer proyectos de investigación y de emprendimiento, que crean conocimiento, y hacen del arte y el contexto escolar una oportunidad para potencializar la vida.

Ildefonso Adan Mestra Madera

Trabajando el arte con materiales del contexto.