A Rowan Sebastián Atkinson, conocido como Mister Bean, no le gusta conceder entrevistas. Su razón puede ser valedera: es tartamudo.

     Es un humorista curioso al que le fascinan los carros, escribe sobre autos y cuando invitó a salir a su primera esposa fueron a cenar y su conversación no fue muy amena: solo le pidió que le alcanzara la salsa de tomate. Sin embargo, se casaron y tuvieron dos hijos.

     Gracias a su popularidad y a sus programas de televisión su fortuna está avaluada en unos 130 millones de dólares.

     Nació el 6 de enero de 1955 en Consett, en el Reino Unido y fue el cuarto hijo y último hijo de la pareja conformada por el granjero Eric y la asesora empresarial Ella May Atkinson.

     No fue un modelo educativo cuando estuvo en sus cursos de primaria. Hacía más de una chuscada y las reprimendas eran continuas, a tal punto que un día determinó volverse un estudiante muy serio.

     En la secundaria fue compañero de estudios de Tony Blair, el político laborista y quien fuera, además, Primer Ministro del Reino Unidos en el período de 1997 a 2007.

     Ingresó a la Universidad de Newcastle ─ciudad donde estuvo jugando el Tino Asprilla─ donde obtuvo el título de Ingeniero Eléctrico e hizo una maestría en The Queen’s College de Oxford, pero pudo más su interés por el humor y en la BBC realizó sus programas ‘The Atkinson People’ y obtuvo así sus primeros pasos hacia la fama, gracias a las enseñanzas que le dio también el libretista Richard Curtis.

     Siempre admiró la serie el Agente 007 y consiguió un pequeño papel en “Nunca digas nunca”, una de las películas protagonizada por Sean Connery. Pero entre 1979 y 1982 conquistó los primeros lugares de sintonía en televisión con el programa ‘Estas no son las noticias de las nueve’.

     Luego, con el espacio ‘Víbora negra’ se burlaba de lo presente y del futuro político, de la brujería y hasta de

los temas del momento. Era todo un espectáculo.

     Pero el que más le ha dado resultado fue el de Míster Bean y para no equivocarse con los textos creó con el libretista Curtis, un personaje vago, con manías, que duerme con un muñeco de trapo, que siempre viste con el mismo traje y que le gusta hacer maromas cuando conduce. Cuenta historias de cuándo va a un banco, a un dentista o espera el autobús. Temas muy comunes en la vida inglesa, pero que él sabe aprovechar y sacarles humor.

     Mr. Bean apareció en la apertura de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012 y el personaje se iba a llamar Mr. White, y después Mr. Cauliflower, pero les pareció más sonoro el que quedó.

     En el 2003 hizo una parodia del agente 007 y luego en el 2011 hizo una segunda entrega y en el 2018 filmó una tercera.

     El personaje de Mister Bean también fue llevado a los dibujos animados.

     Su verdadera pasión son los carros. Sacó licencia para conducir camiones, posee una colección de autos, incluyendo uno de fórmula 1 de McLaren ─que le costó 970 mil dólares y de los cuales sólo se fabricaron cien─, pero le aterran los Porche. “Quienes compran estos carros, no les deseo ningún mal, pero no son mi tipo de gente”, ha dicho en sus pocas entrevistas.

     En una de sus conducciones del Fórmula 1 tuvo un aparatoso accidente que le ocasionó una lesión en un hombro. El auto se incendió y la reparación estuvo a cargo de la compañía de seguros.

     Gracias a su popularidad recibió el título de Comendador de la Orden del Imperio Británico y es invitado de honor en las bodas y ceremonias reales.

     Se casó con una maquilladora de la BBC de Londres y tuvieron dos hijos: Lily, una espectacular modelo, y Benjamín. Se separaron en el 2015 y el curioso personaje entonces se casó con la actriz Louise Ford.

     Ha sido una vida muy chistosa.

     Isaac Newton nació en dos fechas. Lo cierto es que vio el mundo el 4 de enero de 1643, pero en esos años se utilizaba el calendario gregoriano y entonces le registraron también su comienzo en la vida el 25 de diciembre de 1642.

     A Sir Isaac Newton, un físico, filósofo, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés se le conoce por implantar la Ley de la Gravedad, pero también por su amor por los gatos.

    Isaac pasaba la vida pensando, meditando, especulando sobre los diferentes hechos de la vida.

     Nació con muy poco peso, todos temían por su muerte, era muy enfermito.

     La infancia de Newton no fue las mejores. Su padre murió tres meses antes de que él naciera y su madre se casó luego con un hombre que no quería saber nada de él y entonces lo crio su abuelita y en la escuela sus compañeros le hacían permanente matoneo por su inteligencia.

     Quizá por ello, nunca se casó. Era serio, circunspecto y nunca sonreía. Vestía de forma descuidada y pasaba semanas con la misma ropa.

     Era súper despistado. A veces llegaban visitas a su casa y él les servía el té, de pronto le daba por salir y se internaba en el laboratorio y bien al rato se acordaba de las personas que estarían en la sala: muchas veces, ya se habían retirado.

     ¿En qué pensaba tanto Newton? En el mundo, el universo y fue el primero en denominar algo como “masa”, después sacó la relación entre ella y la gravedad y posteriormente en la gravitación. Existe la leyenda sobre el camueso, según la que dice que estaba descansando debajo de un manzano cuando se le cayó una fruta y entonces sacó como conclusión que todo se caía y que había dentro de la tierra una especie de imán que todo lo atraía.

     Todo eso estaba bien en su cabeza, pero el asunto era cómo explicarlo a los mortales y a los mismos físicos y había entonces que sacar una fórmula física y en eso gastó varias semanas.

     Se la pasaba pensando y muchas veces se le olvidaba comer. Vestía descuidado y no era un personaje dominado por el aseo.

     Pero cuando de experimentos se trataba, se transformaba totalmente y tomaba los asuntos en forma seria. Para estudiar la forma del ojo humano, por ejemplo, pasaba todo el día mirando al sol con un solo ojo para ver los colores y ejercitaba la retina e iba sacando apuntes.

     Quizá por su forma de ser, entre introvertido y medio asocial, pensó en los animales como amigos… De hecho, cuando él tenía 5 años, la abuela lo encontró jugando con ratones.

     Aunque tenía perros, a Newton le encantaban más los gatos.

     De pronto no sabía que el rango de visión de un gato no incluye la zona por debajo de su nariz, que los mininos se saludan rosando sus narices, que tienen 24 huesos más que una persona, ni que cuando maúllan lo hacen para comunicarse con seres humanos.

     Es posible que supiera que los gatos tienen 12 bigotes a cada lado de su rostro y que al nacer la mayoría tienen los ojos azules y que el 70 por ciento de sus vidas se la pasan durmiendo.

     Sus gatitos debieron ser negros, porque en Inglaterra y Australia son de buena suerte y Newton sabría que las garras de las patas delanteras de un gato son más afiladas que las traseras y que sudan, precisamente por las extremidades.

     De las ofuscaciones de Newton se recuerda su historia con su gata que siempre le maullaba para salir a la calle y como le molestaba, porque le hacía desviarse de sus pensamientos y entonces se le ocurrió hacerle una gatera para que saliera y entrara cuando quisiera sin incordiarle.

     La tarea la complementó después cuando la gata apareció con sus hijitos, a los cuales también debió hacerles sus puerticas.

     Quienes van o salen de la Feria de Cali, cuando pasan por los cañadulzales, sienten su olor, o si pasan por algunos de los municipios de ese mágico departamento tienen la obligación de escuchar ‘Mi Valle del Cauca’ del Grupo Niche.

     Más de una lágrima rodará por sus mejillas cuando suben o bajan por la famosa Línea, cuando pasan por el puente

de Cartago vía a Medellín, salen o llegan de Popayán y escuchan los compases de esa canción compuesta por el maestro Jairo Varela.

     Tendrían que ser muy valientes para no sentir nostalgia por tantos recuerdos de niñez o de juventud. Amores y desamores pasarán por sus mentes. Reuniones y bailes. Sentirán abrazos y besos furtivos al escuchar este hermoso himno.

     El connotado periodista y escritor Umberto Valverde le preguntó al maestro Jairo Varela: ─¿‘Mi Valle del Cauca’ fue una inspiración viniendo en un vuelo desde Bogotá, cuando viste la geografía del Valle?.

     El director y creador del Grupo Niche contestó: “Sí. Uno ve los diferentes municipios del Valle del Cauca y ve un mensaje de unión porque analizamos un departamento donde convivimos diferentes etnias y culturas con influencia de los antioqueños en la parte norte del Valle, lo que es Cartago, Caicedonia y Sevilla. Está la parte pacífica y demás y eso es algo que uno hace y les sirve a los niños para una clase de geografía. Se me ocurrió la idea, agradecido en ese momento con Dios que me dio la oportunidad de conocer y vivir con la gente que uno ama”.

     Y Umberto le volvió a interrogar: ─¿En qué municipio del Valle ─diferente a Cali y Buenaventura─ que hayas ido a un concierto has sentido una conmoción con el tema ‘Mi Valle del Cauca’?

     Sin dudarlo, Jairo Varela le respondió rápidamente: “En todos, sobre todo cuando recién salió el tema y fuimos a Guacarí, Bugalagrande, Buga, Cartago. En Buenaventura fue apoteósico. Yo vivo sin palabras para agradecer a la gente que nos ha empujado a la fama, por esa costumbre de ser demasiado humilde no alcanza a imaginar lo que para un vallecaucano es ‘Mi Valle del Cauca’ o para un caleño el ‘Cali Pachanguero’”.

     ‘Mi Valle del Cauca’ se grabó en 1988, en medio de una crisis por la cual atravesaba el Grupo luego de la salida de sus integrantes. Jairo llamó entonces a César Monge y le dio la responsabilidad de las voces a Humberto Luis Gómez Rivera, conocido en el mundo de la salsa como Tito Gómez.

     El mismo Fernando López Henao, vicepresidente de Codiscos quedó estupefacto cuando escuchó cada uno de los temas. Felicitó a Jairo ─con abrazo incluido─ cuando llegaron al sexto tema del álbum ─que se titularía ‘Tapando el hueco’ y que acompañaría canciones como ‘Nuestro Sueño’, ‘Cómo podré disimular’, ‘Tapando el hueco’, ‘María Concepción’, ‘Las mujeres están de moda’, ‘El amor vendrá’ ‘Brilla el sol’─ y era precisamente ‘Mi Valle del Cauca’.

     “Eran, de verdad, ocho verdaderos éxitos. No se sabía cuál sería el objetivo. Todas las emisoras querían en exclusiva el disco. Nos llamaban de Jorge Barón, Julio Sánchez Vanegas, RCN, Caracol para hacer musicales en televisión y decenas de periodistas los querían entrevistar. Fue un hit aquel año para el Grupo Niche y para Codiscos”, reconoce Fernando López Henao.

     El álbum contó con las voces del propio Jairo Varela y de Tito Gómez. El bajo lo hicieron Israel López ‘Cachao’ y Johnny Torres; el bongó lo grabó Iván Sierra; las congas estuvieron a cargo del genial Diego Galé; los timbales del magistral Jaime Galé; los trombones los ejecutaron César Monge y Moris Jiménez y la trompeta estuvo a cargo de Luis Aquino.

     El maestro Varela mencionó entonces en su himno a Tuluá, Buga, Cartago, Obando, Buenaventura, Palmira, Florida, Amaime ─un corregimiento de El Cerrito─, el propio El Cerrito, un pueblo Andaluz ─del cual hace mención a Andalucía─, Pradera, Candelaria, Ginebra, La Paila ─corregimiento de Zarzal─, El Dovio, Zarzal, Sevilla, Cachimba ─zona rural de Vijes─, Restrepo, Versalles, El Cairo, Guachinte ─corregimiento de Jamundí─, El Ceilán, Roldanillo, Bugalagrande, Dagua, La Cumbre, Yotoco, El Salado ─vereda de Dagua─, Yumbo, Vijes, Toro, La Unión, La Victoria, Darién, Caicedonia, Anserma, Guacarí, Jamundí y Santiago de Cali.

     Al maestro se le olvidó mencionar a El Águila, Bolívar, Argelia, Alcalá, Riofrío, San Pedro, Trujillo y Ulloa, pero de todas formas las cobija cuando dice: Esta es mi tierra bonita, que embriaga mis sueños, con tantos parajes y al desprevenido horizonte, en cualquier momento lo vuelve paisaje. Esta es mi tierra bonita, jardín que brotó de la naturaleza, riendo entre dos cordilleras, que celosas protegen mi tierra preciosa”.

     Y después agregó: “Y quedó oliendo a café/ Quedó sabiendo a guarapo/Con rico sabor de caña/ El Cauca dejó la montaña/ Dando vida a mi tierra bonita/ Dando nombre a mi tierra preciosa”.

     En uno de sus pregones, el maestro utilizó una palabra que no aparece en ningún diccionario: “Coplasmando” al referirse al verdor del Valle del Cauca.

     Al preguntarles a varios vallecaucanos sobre el significado de este vocablo no supieron responder.

     El profesor y estudioso del idioma castellano, Fernando Ávila Gómez conceptuó al respecto: “co”, significa ‘reunión’, ‘cooperación’ o ‘agregación’, como “copropietario”, “colega”, “compadre”, y plasmar, aquí lo entendería como ‘dibujar’. Pero podría ser una licencia poética en la que se quiere decir “como plasmando” (‘como dibujando’), pero le sobra una sílaba por razones de métrica. Y la elisión da como resultado “coplasmando”.

     Es un himno perfecto que permanecerá hasta la eternidad.

Nota del Editor: ¿Y qué tal que sea “coplas” y “mando”, aunque los versos no sean solo cuatro? Una licencia poética de un pregonero enviando cariño en versos: “coplas, mando”, aunque, fenómeno fonético, suene como “coplasmando” .