Cuando me correspondió realizar la tercera entrevista con otro personaje de la cultura y literatura de Valledupar, las condiciones fueron diferentes. Con la periodista, novelista, cuentista y poeta Mary Daza Orozco me unió el conocimiento anterior a través de la relación amistosa. Nos conocíamos pero a través de las letras, de sus libros y del círculo cultural de esa región, pero en persona nunca podíamos conocernos por no coincidir en tiempo y espacio.

     Aquella tarde fue diferente, No tuve que ir con

mi herramienta de trabajo (el portátil) a su residencia, ni a un café Juan Valdez ni a ningún centro comercial. Antes de que sucediera ese acuerdo ella se presentó ante mí a la hora en que me ofreció su visita, las tres de la tarde en punto (y no fue por la hora en que mataron a Lola, sino que en verdad fue a la hora en que ¡Los muertos no se cuentan así!).

     La escritora Mary Daza Orozco se presentó a visitarme en la residencia de mi familiar, la señora Milagros Orozco vda. de Pérez, a quien, por supuesto, ella conoce de mucho tiempo atrás por ser asiduas de diversas estancias culturales de esa ciudad.

     Y allí, ambas sentadas en un sofá en la sala de estar junto al patio de Milagros repleto de matas e inundado con el canto de sus pájaros y la incomprensible elocuencia de una cotorra, conversamos sobre amistad, el grato momento del reconocimiento personal, de sus novelas y cuentos e intercambiamos libros y sonrisas. No tuve necesidad de utilizar el computador ni la grabadora; sus palabras se imprimieron en la página amistosa y serena de la literatura.

El universo literario de Mary Daza Orozco

¡Los muertos no se cuentan así!

     Así se titula la compilación de su libro de 681 páginas que le fue apoyada su publicación por la Gobernación del Cesar durante la gestión del doctor Francisco Fernando Ovalle Angarita. Este trabajo contiene las novelas narradas por esta escritora y periodista, reconocida por su constante trabajo en bien de la cultura del Cesar, el Caribe y Colombia.

     La primera novela allí compilada se titula “¡Los muertos no se cuentan así!”, de la cual José Salgar, periodista de El Espectador (1991) expresó que con este texto Mary Daza Orozco ha escrito un libro impresionante para que en el futuro se conozca la extrema crueldad que ha sufrido Colombia. Allí el personaje central simboliza una porción cada vez más grande de mujeres colombianas que ha padecido las atrocidades de una guerra. La autora aquí cumple con la función que debe tener una novela que le apunta a la denuncia: los contrastes de sentimientos humanos, sobre el exterminio de semejantes, esta vez la vigilia en espera de que los muertos bajen por el río. Otras veces, y por otros motivos, la mortalidad es en cualquier sitio del mapa nacional.

“Id veloces a vengar al muerto,

a dar vida al moribundo,

soltura al oprimido y

la libertad a todos”.

Simón Bolívar                                                                                                            

Cuando cante el cuervo azul

     Sobre esta otra novela compilada en el libro citado, Ramiro De la Espriella (El Espectador, 1994), por su parte conceptuó que “de las novelas colombianas leídas en los últimos años ninguna que me haya atraído tanto y tan profundamente como esta de Mary Daza Orozco”. Y comenta que por no conocerle su trabajo literario anterior lo llevó de la sorpresa a la alabanza pues en cuanto a lo que en sus páginas se condensa pasé de lo novelesco a lo vivido”. Además, como cierto es, pareciera un modelo autobiográfico como toda novela es. En todo caso, aquí la autora se involucra con el personaje, lo encarna.

Beliza, tu pelo tiene…

     Aquí, en esta novela, Alberto Salcedo Ramos, quien fuera Jurado en el Concurso de Novelas de Mincultura (2000) expresó que este trabajo literario “fue la primera grata sorpresa que deparó el libro en su bello lenguaje con imágenes muy bien logradas. Por ejemplo, los truenos son comparados con piedras que se despeñan detrás de los cerros, dándole una atmósfera poética auténtica”.

Otras compilaciones de novelas son

     Le siguen en su trayectoria narrativa ‘In limine’, ‘Inter nos’, “In aeternum’, ‘Bis repetita placent’, ‘Rosas contra tu cara’, de cuyo contenido Oscar Ariza Daza (2006) quien fue el presentador de esta obra de Mary Daza Orozco, agradece a la autora por esa fenomenal “novela en la que el amor siempre triunfa sobre todo, en la que el amor supera al cuerpo, en el que el amor sabe a café, a almendras con miel, a buen vino y a gente honesta que se levanta de su infierno para reconstruir a la manera del Ave Fénix, su propia miseria”. Le siguen el título. Otro de los títulos de las novelas que aquí se compilan es ‘El hijo del universo’.

     Y así, sin llegar a terminar de leer las 681 páginas de esta compilación de novelas, concluí, también como novelista y cronista, que, efectivamente estaba de acuerdo con la escritora Mary Daza Orozco al expresar que “los truenos pueden ser comparados con piedras detrás de los cerros”, como también estuvimos de acuerdo en que el sol puede salir de noche y las madrugadas frías transformarse en calor que irradia de dos cuerpos cuando se impregnan del amor…

Nury Ruiz Bárcenas

Escritora-periodista cultural

Orden Álvaro Cepeda Samudio

funescritoresdelmar@gmail.com