Desde la pasada semana, el gobierno nacional del presidente Duque, viene discutiendo con su equipo de ministros y con los parlamentarios de los departamentos del país, tanto el presupuesto como el plan nacional de inversiones que se ejecutará durante los cuatro años de su gobierno. Solo las obras y grandes proyectos regionales que estén claramente incluidos en el programa de inversiones del cuatrienio, tendrán la opción real de ser ejecutadas. Por eso, la situación de la represa del río Ranchería, es algo de “ahora o nunca”, que obliga a todos los guajiros (alcaldes, concejales, diputados, parlamentarios, gremios de la producción agropecuaria y el pueblo en general) a inquietarse al respecto, y gestionar ya mismo ante el gobierno nacional, que se aseguren las partidas presupuestales necesarias para que, este importante embalse, deje de ser un elefante blanco inútil y muérgano.
     Esta es una causa que debe estar blindada contra la politiquería barata y cara. Debe ser un propósito de la sociedad civil, de ‘La guajiridad’, sin exclusión alguna, pero con voluntad y coraje de servirle a la Guajira. Quien quiera protagonizar politiquería con esta causa, que coja otro camino. ¡Por eso estamos como estamos! Motejados de corruptos, insolidarios y anárquicos. El lema ha de ser: unidad y solidaridad por la operatividad de la represa del Río Ranchería.
     El presidente Duque, ante un clamor enérgico de todo un pueblo, se verá precisado a atender las legítimas reclamaciones de los guajiros. De eso se trata, de despertar una atención inmediata. Todos comprometidos con voluntad y coraje, sin miramientos políticos ni sociales.
     ¡Ahora o nunca, la represa para el beneficio guajiro! La triste realidad de la represa. Desde el año 2011 hasta el presente, han transcurrido siete (7) años, y la cruel realidad es que la represa del río Ranchería no está cumpliendo ninguno de los objetivos de beneficio para los cuales fue diseñada y construida: ni distritos de riego, ni agua para acueductos municipales, ni generadora hidroeléctrica. Mientras, las comunidades de las poblaciones padecen de un suministro regular de aguas para sus acueductos municipales y corregimentales, propiciando graves carencias y sufrimientos entre las comunidades wayuu, principalmente de los municipios de Riohacha, Uribia y Manaure; además de la aparición de enfermedades por carencias sanitarias de aseo y limpieza personales; todo ello agravado con la ocurrencia de tres años consecutivos de alta sequía o años “niños”. Aun hoy día, el gobierno nacional no ha fijado las partidas presupuestales, ni los proyectos específicos con sus costas y programaciones para hacer una realidad los objetivos y beneficios de esa magna obra; por lo que podríamos decir sin equivocarnos, que es un injustificado y criminal desperdicio y un ejemplo de falta de seriedad y compromiso con el pueblo guajiro.
     Vale señalar que el control y la administración de la represa del río ranchería, aún está en manos exclusivas de gobierno nacional; a pesar que hace casi cuatro años, el liquidado INCODER puso en licitación la administración y el control de la presa para que fuese administrada y operada por entes de personería privada, sin resultados de contratación alguno. Las preguntas que surgen son: ¿de qué puede servirle a una entidad pública o privada, administrar un volumen de agua almacenada, si no se tiene las infraestructuras, estructuras y sistemas (bocatomas, canales, tuberías principales y secundarías) de la red para los suministros hídricos para los acueductos municipales y los distritos de riego? ¿Acaso espera el gobierno nacional que sean inversionistas privados quienes ejecuten y operen 

las fases complementarias del proyecto represa río Ranchería? Hasta la fecha, no hay respuestas concretas a estos interrogantes.

     Otros usos de la represa del Río Ranchería en beneficio de las comunidades. - ¿Existen posibilidades de usos adicionales y complementarios para el embalse del río Ranchería?
     El turismo. - Sin duda alguna, es muy claro el enorme, interesante y diverso potencial turístico, recreativo y medioambiental que tiene el embalse del río Ranchería, en consideración a las ofertas ambientales de sus aguas y entorno natural; además de los ofrecimientos sociales (folclóricos y culturales) de sus comunidades aledañas, como son Chorreras y Caracolí. 
     Desde ese enfoque turístico se aspiraría a ser algo parecido a lo que hoy día se realiza en el llamado “Eje Cafetero”, y en algunos embalses 

importantes del país como Tominé, Prado, El Quimbo, Peñol y Guatapé. Debe concebirse la represa del río Ranchería como un lugar ideal para practicar deportes náuticos, el descanso y la pesca deportiva; para lo cual se requiere que el gobierno fomente, promueva y facilite el establecimiento de un equipamiento de facilidades turísticas con inversiones públicas y privadas en el entorno del embalse; entre estas: vías de acceso en buen estado, instalaciones hoteleras y restaurantes, embarcaderos a lanchas, parqueaderos, “marinas”, balnearios, zonas de camping, talleres y almacenes de venta de artesanías y artículos de pesca deportiva.
     Se podrían realizar varias actividades acuáticas, como paseos en lancha o en gusano acuático, practicar esquí y natación con aletas. Pescar mojarras, cachamas y tilapias; y practicar canotaje y esquí son algunas actividades que atraerían turistas y aficionados a la pesca. 
     La represa también podría ser escenario de eventos culturales y folclóricos, como el Festival de la Represa, el Reinado Regional del Turismo, campeonatos de pesca, moto náutica y encuentros de artesanos. Se podría ofrecer como servicio turístico de temporada, en familia y amigos, recorrer el embalse en pequeñas embarcaciones a motor o en un pequeño ferry boat desde la represa hasta la población de Caracolí, durante pocas horas y mostrar y disfrutar los sitios más hermosos y representativos del embalse. A manera de una “chiva turística”, durante el viaje se puede disfrutar de actividades recreativas, música, bar y comidas rápidas.

     Para concretar esta idea se deberá contar con la coordinación de los alcaldes de los municipios de San Juan del Cesar, Distracción y Fonseca, para luego solicitar el apoyo del Viceministerio de Turismo para diseñar un producto turístico, que haría que la ciudadanía sea protagonista de esa oportunidad que va a generar desarrollo rural y progreso económico de la región del sur de la Guajira.
     Pesca y acuicultura o cría de peces. – En el embalse del río ranchería, por los grandes volúmenes contenidos y por la calidad de sus aguas, la pesca artesanal con artes sencillas como trasmallos y atarrayas, está llamada a ser un importante renglón de alimento e ingresos monetarios para las comunidades asentadas en sus alrededores. De hecho, ya en la población de Caracolí existe un grupo de habitantes dedicados de tiempo completo a la pesca con trasmallos y precarias canoas de maderas, principalmente de las especies conocidas como mojarras loras (Oreochromis sp.) y barbules. En verdad, nadie conoce quien introdujo la especie mojarra lora en ese embalse, toda vez que no es una especie nativa, pero que representa un potencial para la explotación pesquera artesanal por su buen sabor y demanda de mercado; ligada a sus condiciones naturales de rusticidad, crecimiento rápido, alta tasa de reproducción y porque se nutre de sedimentos y algas. 
     Igualmente, la piscicultura es una actividad productiva viable, técnica y económicamente, para ser realizada por empresas piscícolas y pescadores artesanales, como un negocio rentable. Por mostrar un ejemplo de la factibilidad de esta actividad acuícola, mencionamos al embalse de Betania en el Dpto. del Tolima, donde los piscicultores en ese cuerpo hídrico alcanzan en sus dispositivos de cría de peces en jaulas y corrales, producciones anuales de algo más que 850 toneladas de mojarra lora para venta en filetes o enteras, y cerca de 80 toneladas de barbul o capaz; todo dentro de un sistema productivo reglado en el marco de un ordenamiento concertado entre los piscicultores y vigilado por la Autoridad Nacional de Pesca y Acuicultura, AUNAP. 
     Deportes de aventura, cabalgatas y senderismo.– Otras líneas de uso alternativo del sector del embalse, serían las cabalgatas y caminatas a pie por senderos ecológicos; así también, los llamados deportes de aventura como rappel, Canopy, rafting, Torrentismo, parapente, ciclomontañismo, espeleología, montañismo, Sandboarding, Paintball entre otros, promoviendo planes a nivel nacional, trabajando de la mano de buenos administradores turísticos y con personal calificado, buscando una armónica interacción entre el hombre y la naturaleza, con criterio de desarrollo sostenible.

     Señora Rosa Cotes de Zúñiga, Gobernadora del Departamento del Magdalena.

     Señor Rafael Alejandro Martínez, Alcalde del Distrito de Santa Marta.

     Con Copia: al Ciudadano Carlos Vives Restrepo.

     El suscrito, autor del libro Nueva acción por la educación, potenciación de competencias, donde exponemos importantes argumentos y estrategias para mejorar la calidad educativa en Colombia, a través de tácticas creativas y motivantes que estimularán en los niños deseos y ganas de aprender y estudiar.

     En vista de la crisis educativa que hemos venido padeciendo por décadas, me permito con todo respeto, 

sugerirles la aplicación de estos planteamientos en la ciudad de Santa Marta y el departamento del Magdalena, por lo menos, como un plan piloto en la zona norte del Distrito (Pescaito) y en uno de los municipios, con la finalidad de establecer en esas jurisdicciones una educación integral con jornadas completas de 8 horas, sin que se afecte la cobertura, lo cual irá acompañado de un reediseñamiento del contexto básico educativo.

     El proyecto consiste en complementar las clases tradicionales de 5 horas, con otras 3, para una jornada de 8 horas como lo demanda los estándares internacionales. En el horario complementario de 3 horas, se dictarán clases de música y otras formas de arte, formación deportiva, inglés y una cátedra para la Paz y la Convivencia (cívica, urbanidad, vigías del medio ambiente, valores, democracia y ciudadanía), acompañadas con las Salidas Pedagógicas. Científicamente se ha comprobado que estas lúdicas y el estudio de un idioma extranjero, desarrollan las inteligencias de los niños transformándolos en estudiantes “pilos”, casi que autodidactas, por lo cual, los educandos no tendrán dificultad en asimilar todo el componente educativo que les toca enfrentar “desde la cuna hasta la tumba", con las obvias consecuencias en el mejoramiento de la calidad de nuestra educación.

     Con estas áreas complementarias estaríamos impartiendo una educación integral con jornadas completas sin afectar la cobertura, ya que su aplicación sería en los horarios contrarios a las clases tradicionales y éstas, no necesariamente se dictarían en la escuela, aunque sí cerca de ellas, en espacios adecuado para tales propósitos. O en su defecto, se construirían los Centros Especiales de Potenciación de Competencias, CEPC, infraestructuras donde los educandos de los diferentes colegios de la zona o de su área de influencia, reciban sus clases complementarias. Estos Centros contarían, además, con restaurante escolar, auditorio, biblioteca, sala de informática, canchas múltiples, consultorio médico y odontológico y un laboratorio clínico.

     Ojalá lo expuesto por este humilde servidor, despierte el interés de ustedes respetados mandatarios, para de esta manera, iniciar desde el presente inmediato un proceso que nos lleve a salir de la crisis educativa que hemos venido padeciendo, para lo cual estoy presto a hacer los aportes que se requieran en lo pertinente.

     Atentamente, ciudadano:

     ARMANDO EMILIO COLÓN ROJAS

     C.C. No. 12.534.647 de Santa Marta

     Gestor Cultural y Social.

     P.D. Las instituciones educativas con una sola jornada, no tendrían ningún inconveniente en la aplicación de la presente estrategia. Igual los colegios privados, a quienes podríamos asesorarlos en su aplicación, en caso de requerirlo.