¿Debemos continuar con la prohibición de las drogas, ó, ante el fracaso mundial de la prohibición, ha llegado el momento de legalizarlas? Interesante reflexión, porque si aceptamos que todas las empresas se miden por sus resultados, nos toca afirmar, sin lugar a equivocarnos, que la prohibición de las drogas ha aumentado la siembra de cultivos ilícitos, ha aumentado la producción y comercialización de más y de nuevas drogas, ha aumentado el lavado de activos, ha aumentado el consumo y ha aumentado las muertes violentas, por el control de las rutas y de los territorios del narcotráfico, es decir, la prohibición de las drogas ha sido ¡un fracaso total! ¿Sí o no? El debate sobre la legalización de las drogas en Colombia, y muchos otros países, ha sido en las últimas dos décadas un tema intensamente discutido, pero en Colombia, se ha desarrollado, al igual que otros temas, con una doble moral.

     La doble moral se manifiesta cuando existe el comportamiento de dos maneras distintas ante una misma situación. Se trata de una injusticia, ya que implica una violación de la imparcialidad. ¿Por qué legalizamos y regulamos unas sustancias dañinas para la salud, como el alcohol, el tabaco y las bebidas energizantes, azucaradas o edulcorantes, y por qué carajos prohibimos otras, igual de adictivas y dañinas para la salud, como son las drogas ilícitas? Muy sencillo, como lo dice el titular de este

artículo: Porque este es un país con una doble moral, y punto…

     Otro caso: en un acto público realizado el pasado 5 de Mayo en Santa Marta, en el parque La Castellana, en el barrio Pescaito, el entonces candidato Iván Duque, se comprometió con la ciudad a apoyar que tengamos acueducto, alcantarillado y suministro de agua para quienes más lo necesitan… Y hoy, siendo Presidente, no asigna los recursos en el Presupuesto Nacional para respaldar el proyecto que tiene viabilidad técnica del Ministerio de Vivienda y agua potable. ¿No hay aquí dos actitudes totalmente diferentes frente a un mismo problema? 

     Pero veamos otros tres ejemplos en el país sobre la doble moral: todo indica que regresa la fumigación masiva con Glifosato en Colombia, por el cual multaron a la Multinacional Monsanto en los Estados Unidos porque produce cáncer… ¿Qué dirá ahora el nuevo Ministro de salud en Colombia? Porque el anterior dijo que era dañino ¿Será que este nos dirá que es saludable? Y qué tal la doble postura de la Corte Constitucional sobre las corridas de toro: 

Primero que era un atentado contra los animales, y ahora dice que es una tradición cultural que hay que respetar. Y el caso de la corte con Cerromatoso: Primero fue condenada a indemnizar a las víctimas y hoy la empresa, sigue siendo condenada, pero sin indemnización…Por Dios, ¿qué nos pasa? El país merece más respeto!

     Dos circunstancias están motivando de nuevo la polémica en Colombia: el evidente incremento del consumo de drogas, principalmente marihuana, en la población adolescente, y las tasas cada vez mayores de muertes violentas. Está claro que en este debate existen argumentos a favor y en contra, pero como dice el Doctor Rodrigo Uprimny, Colombia en este campo tiene una Política Internacional Progresista y una Política Nacional Ambigua, afuera batalla para que se trate como un tema de salud pública y adentro como un problema policivo.

     Este tema de la legalización de las drogas debe abordarse como un tema de salud pública y no como

un problema policivo o de seguridad, como lo estamos abordando en Colombia.  Entre los puntos a favor de la legalización de las drogas se destaca el hecho que la legalización permitiría la regulación del comercio y su distribución, garantizando calidad y precio, incluso ingresos gubernamentales por impuestos que podrían ser aplicados para la prevención, que es el aspecto más importante que debemos implementar para combatir este flagelo, y así no morirían tantos jóvenes por consumir sustancias de mala o de buena calidad.

     Como consecuencia de esta regulación se garantiza también un declive en las tasas de narcotráfico y de los recursos económicos

destinados a la lucha contra éste; y más importante aún, una caída en los registros de muertes violentas. Por otro lado, algunos hallazgos científicos y algunas experiencias, que se traducen en puntos a favor de la legalización, señalan y demuestran que, a mayor acceso a las drogas, no necesariamente aumenta el consumo (Joïce & Yancy, 2004).

     Finalmente, no olvidemos que la drogadicción es una enfermedad, que se puede evitar y que los programas

de prevención son eficaces para

evitarla. Se debe profundizar el mensaje de que la drogadicción se puede evitar si la persona nunca consume drogas. Está comprobado que la mejor manera de combatir las adicciones es con la prevención, y para prevenir, tenemos que estar informados y preparados para actuar, porque nadie previene lo que no conoce, nos lo dice el famoso axioma... Si no le jalamos a la prevención y legalizamos las drogas, no hay dudas que con la prohibición,

la problemática continuará cada

día peor…Ya lo dijo Einstein: Solo los locos aspiran obtener resultados diferentes, haciendo más de lo mismo…Por lo tanto, no más prohibición: La consigna es prevención y legalización… Manos a la obra, pero sin doble moral… ¿Ok?

Ahora los invito a apreciar, dos líneas arriba, el vídeo ‘Colombia hipócrita, de doble moral’…