En High Wycombe, o simplemente Wycombe, localizada en el condado de Buckinghamshire, Inglaterra, se conserva una costumbre multisecular llamada «ceremonia del peso».

     En esta ciudad de unos 130 mil habitantes y localizada a unos 47 kilómetros al noroeste de Londres, se reúnen decenas de personas, los primeros días de mayo con un objetivo: pesar a las distinguidas personalidades que administran la ciudad.

     Por la báscula pasan el alcalde, el suplente del alcalde, la esposa del secretario del Ayuntamiento, los concejales, los ediles y los funcionarios. El objetivo: averiguar si han subido de peso a expensas del erario.

     A la ceremonia, anunciada por lo menos una semana antes, acude buena parte de sus habitantes y desde muy de mañana se ubican en los mejores puestos a la espera de la ceremonia. Llevan en medianas bolsas tomates, huevos, frutas y otros proyectiles caseros.

     Cada uno de los funcionarios públicos pasan por la máquina que fue donada

por un vendedor de verduras. Se sientan en un sillín rojo, suspendido de una carátula graduada encima y consta de un resorte como resistencia.

     Se le conoce simplemente como ‘báscula de jockey’.

     La ceremonia se lleva a cabo desde 1678 y se realiza al comienzo y al final de cada año de servicio, por lo general en los primeros días de mayo. Cuando estuvo en el poder Oliverio Cromwell prohibió la práctica, pero en el Siglo Décimo nono se restauró.

     El acto, realizado en el parque principal de la localidad, ha convertido a Wycombe en todo un acontecimiento turístico. Acuden visitantes con viandas y sillas para presenciar el programa. Periodistas de distintas partes de 

Inglaterra llevan un cubrimiento especial del pesaje.

     El anunciador va señalando el peso de su última medida. Cuando se conoce el resultado, un pregonero anuncia: “¡Y no más¡”, si el alcalde o el funcionario no ha subido de peso, pueden descansar tranquilos y se apartan del lugar, pero si grita: “¡Un poco más!”, una lluvia de verdulerías le son arrojadas desde distintas partes.

     Algunos de los funcionarios han salido no solo abucheados sino también con grandes moretones en sus rostros, espalda o piernas.

     Wycombe es uno de los municipios más estrictos que tiene Inglaterra. Su educación todavía está basada en exámenes que se realizan en forma escrita y verbal.

     Sus habitantes son apasionados por el fútbol e hinchas del Wycombe Wanderers Football Club, que fue fundado en 1887.

     En Colombia les hacen debates infructuosos a los funcionarios y tienen derecho a descargos.

     De pronto le ha pasado: sale a la calle y cuando está lejos de casa de repente piensa: ‘¿Apagué la estufa?, ¿Cerré las llaves de la lavadora? ¿Quedaron abiertas las cortinas? ¿Aseguré la puerta?’… Y más situaciones que de pronto le hacen volver a la casa y decir: “ufff, sí lo había hecho”.

     Esos tiempos, dentro de poco, serán históricos. Desde el celular se podrá controlar todo el hogar o la oficina si así lo requiere.  Todo será posible mediante aplicaciones que irán en el celular y así podrá tener una vida más tranquila.

     Es posible también que ya haya pensado que eso ha de ocurrir en los Estados Unidos o en Japón. No. Esto ya será posible en Colombia, en los próximos meses.

     “En el Mercado”, explica Julián Rodríguez Cornejo, analista de mercados de Samsung, “existen miles de dispositivos inteligentes para nuestro hogar, los cuales aumentan la calidad de vida y nos transportan al futuro. La tecnología y el diseño están trabajando juntos para dar forma a las próximas casas inteligentes, en las cuales los objetos serán cada vez más independientes y podrán hacer las cosas por sí mismos. Samsung como líder en tecnología comparten el objetivo de facilitarle el día a día a sus usuarios con distintos productos que simplifican 

los quehaceres en nuestros hogares”.

     Esto, simplemente se ha llamado como La Inteligencia de las cosas.

     “Con esta tecnología, agrega Julián, se promete crear un hogar automatizado, que permite a todos los objetos tener un ecosistema de productos completo e interconectado, de esta manera, podemos comunicarnos con nuestros dispositivos a través de un teléfono móvil y enviarles órdenes con la misma facilidad”.

     Sencillo. Esta situación les facilitará la vida a las personas. Tareas como lavar, hacer mercado y enfriar el hogar y controlarlo desde el celular es ahora posible.  

     “En Colombia, explica Julián, ya están la lavadora y secadora QuickDrive, una máquina de lavado que puede ser controlada con un celular a través de la aplicación Samsung Smart Home, los aires acondicionados que eliminan las corrientes de aire frío y que puede ser manejados de manera remota desde el teléfono para refrescar el hogar incluso antes de llegar a él”.

     “Así mismo, agrega Julián, la nevera Family Hub está revolucionando el mercado, puesto que cuenta con un centro

de conexiones domésticas, a través de su pantalla ubicada en el exterior, que conecta la familia, organiza los alimentos y ofrece entretenimiento”, manifiesta Julián.

     La tecnología va más allá. Permitirá ahora controlar las funciones principales para todos los dispositivos conectados al TV, desde un solo control remoto, que sería un celular, que no sólo obedece órdenes escritas, sino de la voz del usuario con la cual los usuarios podrán cambiar canales, subir o bajar el volumen o buscar sus aplicaciones o series favoritas, desde el control, usando la voz.

     “Esto es para todas las edades. Fácil. Ya no será un problema saber cómo cambiar de la señal de tv, a la consola de videojuegos o el operador satelital, pues el identifica el contenido. A su vez, los QLED TV aprende de tus gustos y te sugerirá contenido para accedas de manera más ágil”.

     El futuro es ya.

     Con un cabello marrón, unos ojos verdes y un metro con 74 centímetros de exquisita belleza, la romana Sophía Loren conquistó al mundo.

     “Sí hay una fuente de la juventud, dijo tajantemente en una entrevista, está en tu mente, en tu talento y en la creatividad que llevas a tu vida y a las de tus seres queridos. Cuando hayas dejado correr sus aguas, habrás vencido a la edad”.

     Es una verdadera diva, es también un mito, es la eterna mujer que ha conquistado el corazón de miles de hombres por su porte, su elegancia, su forma de actuar. “El sex appeal es en un 50% lo que tienes y en otro 50% lo que la gente cree que tienes”, reveló también en otra oportunidad. Sin embargo, es sincera: “nunca me he considerado una diosa, sólo una madre de familia”.

     Nació el 20 de septiembre de 1934. En su niñez, como Sofia Villani Scicolone, su nombre de pila, padeció el agobio de la guerra, soportó los bombardeos, corría de un lado a otro y su padre la abandonó muy pequeña, su progenitora, una profesora de piano, sufría como madre cabeza de familia. La misma actriz decía que era tal el hambre que padecía, que le dolía el estómago. “Las dos ventajas que tuve al nacer son haber nacido sabia y haber 

nacido pobre”.

     Su madre, doña Romilda Villani, también era espectacular. Deseaba ser actriz, pero su familia no se lo permitió. “Si se hubiera ido para Estados Unidos, no hubiera conocido a mi padre”, revelaría Sophía después.

     «Rezaba a Dios para que mi madre no viniese a buscarme al colegio: su belleza exagerada me hacía sentir vergüenza. Era demasiado rubia, demasiado alta y, sobre todo, no estaba casada. Yo en cambio era morena y delgadísima. Me llamaban palillo», recordaba hace poco la actriz.

     A los 15 años y medio de edad, participó como candidata a Miss Roma, concurso del que Carlo Ponti, un productor de películas de 37 años, era jurado.

     Y con 16, escribía en su libro Sophia: su propia historia, se plantó con su madre en Roma, en los estudios de Cinecittà, para ver si le daban un papelito de relleno en Quo Vadis.

     —¿Es su primera vez en Cineccitá? —le preguntó en inglés, con acento americano, el director Mervyn Le Roy.

     “Yes”, respondió la Loren.

     —¿Ha leído Quo Vadis?

     “Yes”.

     —¿Cuántos años tiene?

     “Yes”.

     —¿Cómo se llama?

     “Yes”.

     Cuando filmaban ‘La mujer del río’, en 1955, su vida cambió totalmente. Carlo Ponti, que era su director y que en un principio le aconsejaba y le guiaba, ya la miró con otros ojos y surgió el amor. Se casaron en México en septiembre de 1957 y él fue demandado por bigamia en Italia, por lo que después se volvieron a casar en 1966 en París.

     Desde ese momento vivieron juntos y, hasta el día de la muerte de él, en 2007, forjaron una pareja ejemplar en el mundo del espectáculo.

     Sophia ha actuado con los más grandes del cine, sigue dando noticia, es la estrella del mundo, la mujer que ha sido admirada por millones de mujeres, que le siguen al pie de la letra cada uno de sus consejos y muchos conservan aún los afiches en los cuales la fulgurante actriz de ojos verdes les divertía con sus cintas.

     Sophia, siempre Sophia. Este 20 de septiembre, ella, Sophia, habrá escuchado en infinidad de veces: “¡Feliz cumpleaños¨!”.