Nota del Editor: Desde Buenos Aires, Argentina, la profesora de inglés, escritora, editora y periodista argentina Silvia Mabel Vázquez —“una persona común, que escribe, que ama la literatura y ejerce su profesión de docente y periodista con amor”— ha entrevistado al poeta samario Abel José Rivera García, vate de “temática poética abigarrada”, así le dicen sus críticos, que le escribe “al inevitable amor y al desamor, a la naturaleza de flora, fauna y paisaje, a la sociedad civil organizada con la política y sus personajes…” y es acosado por su musa.

     Un diálogo, pues, entre una mujer que ama la literatura y ejerce su profesión de docente y periodista con amor —“amo los libros desde pequeña”, dice— y un poeta a lo caribeño.

     El Muelle Caribe presenta con honda satisfacción, bajo un marco literario, las preguntas que vienen y las respuestas que van….

     —Abel, ¿qué nos encontramos en este nuevo libro?

     En verdad, mi nuevo libro poemario, no es más que la continuación de mi expresión literaria en versos y en prosa poética, a mi estilo de poeta caribeño; con mi íntima cosmogonía de saberes, afectos, aversiones, percepciones, simpatías, rechazos, y en general, todo lo que constituye la esencia de mi espíritu, sea malo o bueno, desde el punto de vista estético.

     —¿A qué cosas de la vida preferís

escribirle?

     De mi dicen mis críticos, que tengo una temática poética abigarrada; y tienen razón; pues yo le escribo al inevitable amor y desamor, a la naturaleza de flora, fauna y paisaje, a la sociedad civil organizada con la política y sus personajes; pero para contestarte lo de mis preferencias temáticas en poesía, te diría que prefiero cantarle a la naturaleza, porque es con ella con quien tengo mis mayores complacencias.

     —¿Cuál consideras tu mejor escrito?

     ¡Vaya pregunta, apreciada Silvia! En el marco de este segundo poemario de mi autoría, en la sección de poemas, te diría, no uno sino dos: el poema titulado ‘El acoso de mi musa’ y ‘Vuela conmigo’; y en la sección de relatos, señalaría el titulado ‘Juan, el gaitero triste’, que recoge una faceta de la tragedia familiar vivida por un padre de familia, cuyo hijo fue forzado a incorporarse a uno de los grupos armados ilegales, que protagonizaron en el conflicto social que durante seis décadas azotó mi patria colombiana.

     —¿Te gusta recitar tus versos en público?

     Si, por supuesto. Es un anhelo de todo poeta, con la intención de transmitir a los oyentes, sus sentimientos con los énfasis puestos al momento de escribir cada poema. De hecho, lo vengo haciendo desde hace algún tiempo, desde un programa dominical que se transmite en una emisora local de mi patria chica, Santa Marta.

     —¿Qué consideras más importante en la poesía, el sentimiento o la rima?

     Sin dudarlo un momento: el sentimiento. Claro, que hay que reconocer que la rima es un afeite que embellece la poesía, le da ritmo contundente cuando es bien empleada. A mí en particular, cuando puedo o me nace rimar, lo

hago, aun cuando con poco rigor académico.

     —¿Qué poeta o escritor considera que ha influenciado en su literatura?

     He tenido un gusto especial por la poesía de Francisco de Quevedo, Alfonso Camín, Julio Flores, e indudablemente de mí padre, el poeta Abel Rivera Ramos, y de la narrativa de Gabriel García Márquez y Frank Kafka. De ellos, en especial han influenciado Quevedo y Alfonso Camín; aun cuando me apuro a expresar, que me he cuidado por cultivar mi propio estilo y metodología de escribir versos.

     —¿Qué haría si pudiera cambiar algo en apoyo para los nuevos poetas?

     Cualquier cambio en apoyo al futuro de la poesía, debe estar

comprendido con el modelo educativo que los gobiernos de cada nación implementan. Es notorio el desapego educacional oficial por el fomento de las letras en las instituciones educativas, lo que ha traído consigo, un desinterés de la comunidad en general sobre lo que representa la poesía como valor cultural y, ante todo, un desestímulo para la juventud que desea por vocación, incursionar en la poesía y literatura. Por tanto, es menester que los gobiernos, en los programas académicos, retomen la literatura como asignatura básica en la formación de educación primaria y media, ante todo.

     —¿La poesía es hija de la inspiración o del trabajo?

     Yo diría que, como en cualquiera otra arte, ante todo es algo de talento y vocación; y luego, ha de ser producto del aprendizaje y la dedicación para su perfeccionamiento.

     —¿Cuáles son sus escritores y/o poetas favoritas (de los antiguos y de los modernos)?

     Del poemario ‘PERFUMES DE LA SELVA’, de mi autoría, diremos que, es mi segunda obra literaria con la más reciente producción de los años 2017 y 2018. Incluye, principalmente, mis poemas versados y relatos en prosa poética, además de una serie de reflexiones breves incluidas como frases memorables.

     Motivado por tan diversos afectos y aversiones, esta obra recoge una temática abigarrada que toca aspectos de amor, naturaleza viva, sociedad y política; escritos en verso rimado o libre, o en prosa, con la notable sencillez, pero a su vez con una profundidad de contenido, que denota la erudición del autor y su conocimiento actualizado de la realidad social de su región del Magdalena Grande y de “sus patrias chicas”, como él llama a la trilogía de ciudades de Santa Marta, Fonseca y Tenerife, que en su orden son: su lar natal y los de sus ancestros maternos y paternos; a cuyos entes naturales, personajes de la vida cotidiana, hechos y situaciones, van referidos la mayor parte de sus poemas incluidos en este poemario.

     El orden en el cual se presentan los poemas, no sigue ningún esquema, ni siquiera el cronológico para cada una de las obras, antes bien se agruparon por apartes, buscando que, en cada uno de ellos, existiese una diversidad que evitara la monotonía temática que pudiera fastidiar al lector.

     Debo decirles que, en mi condición de jubilado reciente, este proyecto literario que hoy expongo a la luz de los ignotos lectores, me sumergió nuevamente en el mundo mágico de la poesía, como una distracción sublime y una segunda incursión bizarra en la riqueza hedónica del plano artístico literario del Caribe Colombiano.

     Agradezco el reconocimiento de mis lectores de Facebook, donde en entregas periódicas, inicialmente colgué algunas de mis producciones poéticas, logrando una recepción cálida y favorable.

ABEL RIVERA GARCÍA

     Ya lo dije arriba en respuesta a una de tus preguntas. De los poetas a

ntiguos: Homero, Jenofonte, Flavio Josefo, Francisco de Quevedo, Dante Alighieri; y de los modernos: Alfonso Camín, Julio Flores, Camilo José Cela, Porfirio Barba Jacob, Gabriel García Márquez, Cortázar y Frank Kafka.

     —¿Qué expectativas tienes con este poemario?

     Espero que sea conocido ampliamente en todo mi país, en los países del gran Caribe y el resto de Latinoamérica y en la madre patria, España.

     —¿Algo que agregar a la entrevista?

     Que son muy buenas preguntas las que formulaste, por su pertinencia para conocer el perfil de un poeta apenas conocido o por conocer.

PREGUNTAS CORTAS PARA RESPUESTAS CORTAS

 

     —¿El mejor momento del día?

     El alba bajo unas montañas verdes.

     —¿La palabra que más repetís?

     “Querida mía”.

     —¿Un sueño cumplido?

     El haber escrito dos libros poemarios, en los tres primeros años, luego de mi jubilación como funcionario.

 

     —¿Un libro de tu infancia que recuerdes?

     “Las mil y una noches”.

     —¿Lugar donde preferís escribir?

     En la sala de mi apartamento, en la ciudad costera de Santa Marta, Colombia.

     —Definí tu poesía con una sola palabra

     “La síntesis más bella”.