Esculturas de desnudos desde tiempos inmemoriales: esta secuencia recoge, en su orden de izquierda a derecha, muestras del arte africano, el paleolítico y el precolombino colombiano. Abajo, el inigualable Alejandro Obregón.

     María del Socorro Navarra Llinás nació en Barranquilla, Atlántico, Colombia. Su primera educación la realizó en el Colegio Nuestra Señora de Lourdes, su bachillerato en el Colegio Compañía de María La Enseñanza en Bogotá y Barranquilla (Colombia).

     Sus estudios profesionales en dibujo arquitectónico y decoración los realizó en la Pontificia Universidad Javeriana (Bogotá). Especialista en Historia del Arte y Arquitectura Paisajista; estudios de dibujo y pintura en la academia El Atelier de Barranquilla con el maestro Alejandro Obregón. Hizo estudios de práctica de apreciación estética sobre pintura. La autora fue profesora universitaria por el lapso de veinticinco años; ha participado y dirigido diversos proyectos de tesis para sus alumnos de la Corporación Universitaria de la Costa (CUC), Universidad del Atlántico (Bellas Artes) y Corporación Universitaria del Litoral.

     Su labor para la difusión de la cultura le ha llevado a la enseñanza de artes manuales como tallerista. Profesionalmente Navarra Llinás ha participado como asesora y colaboradora de reformas arquitectónicas e igual en el terreno paisajístico y ambiental en diversos sitios de su ciudad natal y ciudades de la Costa como Montería, Santa Marta y Fundación. Fue miembro activo de Amigos del Museo Romántico de Barranquilla y colaboradora de la Asociación de Pintores con la boca y con el pie, de Bogotá. A la vez, continúa con sus investigaciones y pinturas.

     En lo personal, ha dedicado varios años al servicio comunitario con diversos voluntariados y diferentes jornadas de salud hacia la niñez. Es autora investigativa sobre un Manual del mueble cuya cátedra por varios años implantó en varias universidades, destacándose su participación en las jornadas sobre este tema.

EL DESNUDO EN LA HISTORIA EN FIGURAS

     María del Socorro pretende con su libro transmitir una idea global más o menos completa y profunda sobre el tema del desnudo artístico a través de la historia. No le fue tarea fácil, ni mucho menos, pero el objetivo lo ha cumplido con creces. “El desnudo a través de la historia” (2010) es un libro lujoso que contiene 351 páginas editado e impreso por la editorial de la Universidad de la Costa (Edicosta), bajo la coordinación editorial de la doctora Perla Isabel Blanco Miranda en aquel momento.

     El Desnudo en la Historia es un libro ilustrado con muchísimas fotografías a color donde se aprecian figuras del período de Arte de la 

Prehistoria, del Paleolítico, Neolítico, de Mesopotamia, Sumerio, Babilónico, Persa, Fenicio, Hindú, Mongol, Chino, Coreano, Japonés, Extremo Oriente, Griego, Etrusco, Romano, de las Provincias Romanas, del Paleocristiano, Bizantino, Islámico, Edad Media, arte Romántico, Gótico, del Renacimiento, del arte Barroco, arte Rococó, Neoclásico, 

El libro: una idea global, más o menos completa y profunda, sobre el tema del desnudo artístico a lo largo de la historia, como estas muestras de arte barroco y del Renacimiento.

Realismo, Hiperrealismo, Impresionismo, Precolombino en América, Precolombino 

Colombiano y dentro de este arte la cultura de Tumaco, Calima, Quimbaya, Tolima, la cultura Caribe entre muchas otras que ilustran este bello libro de figuras con desnudos artísticos al cual tuve la gran oportunidad de ser su revisora y correctora de estilo antes de ser publicado por la editorial de la CUC.

     La historia del arte es muy extensa. Son tantos sus contrastes a través de los distintos estilos según las épocas, los lugares, las ciudades y sus acontecimientos que no se puede delimitar. Por ello, el libro de María del Socorro Navarra Llinás podría ser perturbador para muchos lectores que miran el desnudo desde otras formas solo físicas, el simple desnudo, el cuerpo en cueros, sin pensar en el arte que ese desnudo cuerpo representa no solo para la 

historia del arte sino para la vida misma.

     Para haber recopilado sus fuentes secundarias en la investigación de este libro, su autora se dio a la tarea de recorrer innumerables centros bibliográficos no solo de Colombia sino de otras bibliotecas del mundo. En cuanto a las fuentes primarias, visitó sitios arqueológicos y museos del mundo que le proporcionaron diferentes visiones para llegar a una misma realidad: la belleza del cuerpo en todas sus formas.

     Dentro del Arte Paleolítico, el hombre no ha abandonado las cavernas y solo vive de la caza y la pesca. En el período Neolítico siguen las figuras humanas y de animales con muchos más movimientos: El que corre, el que salta, el que camina y el que tiende el arco. En la foto de la Diosa se ve que empuña dos serpientes símbolo de resurrección e inmortalidad e igual la serpiente representa un símbolo fálico. En el Arte Africano la mayor contribución de África a la cultura universal es su bella tradición escultórica aun cuando apenas si ha sido conocida fuera del continente negro hasta finales del siglo antepasado.

     Sería extenso el papel que se necesitaría para detallar la historia de cada expresión de este arte del desnudo desde sus diversas etapas en la historia del que escribe en su libro la pintora María del Socorro Navarra Llinás, pero se pueden mencionar para tener una profunda idea, los museos visitados por ella, como fueron: Pinacoteca Vaticana en Roma, Pinacoteca Vieja y la Antigua en Munich, el Palacio de Versalles en París, la Escuela de San Roque en Venecia, el Museo de Arte Decorativo en París, el Museo de Arte Histórico en Viena, los Museos Reales de Bellas Artes en Bruselas, el Museo del Louvre y el Museo del Prado en París, el Museo de Arte Moderno en Nueva York, las Galerías Nacional, Praga y Londres, la Galería de los Oficios en Florencia, la Galería Pierre Matisse en Nueva York, el Museo de Orsay y el Museo del Quai Branly ambos en París; el Museo Reina Sofía y el Museo de Arte Thyssen-

Bornemisza, situados en Madrid.

     Y ya fuera del contexto del libro El Desnudo en la historia, 

Dos y dos, del arte hindú y del arte griego. Desnudos con muy escaso ‘tapujo’.

no se debe dejar de lado el mencionar a los grandes pintores colombianos que han hecho homenaje al desnudo de la figura humana tanto de hombre como de mujer. Los principales han sido Botero, Grau y Obregón y otros de los cuales hay mucho papel que escribir sobre sus obras. Pero fue Débora Arango, la pintora antioqueña a la que debe dedicársele líneas apartes de las tantas que tiene sobre su arte del desnudo. Solo aquí podemos decir que Débora fue con su pintura una trasgresora, rebelde, audaz, polémica y talentosa, la primera mujer colombiana que se atrevió a pintar desnudos por lo que fue duramente criticada y a la que se dedicarán páginas posteriores en Muelle Caribe.

Nury Ruiz Bárcenas

Escritora barranquillera-Periodista cultural

Correo: funescritoresdelmar@gmail.com

Botero, arte romano y arte americano moderno. Desnudos con arte.