En menos de una semana en Santa Marta, se han aunado esfuerzos para dejar el mensaje de que es necesario adaptarnos al cambio climático, con el reordenamiento de su territorio, alrededor del agua. El pasado jueves 25 de octubre, en la desembocadura del Río Manzanares, se presentó el acto administrativo, en el que se establecen medidas para prohibir la utilización del plástico e icopor de un solo uso en el Distrito. Esta iniciativa de la Alcaldía, con su Departamento Administrativo Distrital de sostenibilidad ambiental, convierte a Santa Marta en una ciudad pionera en prevenir este tipo de nociva contaminación. Al final celebraron este compromiso con el desarrollo sustentable, con una gran concentración que denominaron Desplastifica tu ciudad, en la que después de realizar una actividad de recolección de basuras con cientos de voluntarios en la Playa Los Cocos, con la presencia del Alcalde Rafael Martínez, la Directora del DADSA Patricia Caicedo, las gestoras

ambientales y artistas Carolina González, Michelle Manterola, y Jennifer Leibovici‏, el director de cine Ricardo Gabrielli, y nuestra cantante internacional Li Saumeth, culminaron con un concierto con la banda Aterciopelados. 

     El martes 30 de octubre, a su vez, se realizó el Foro Ambiental sobre la Contaminación de la bahía y desabastecimiento de agua potable en Santa Marta, en el que con el apoyo de Hoy Diario del Magdalena y de la Procuraduría General de la Nación, se pudieron escuchar diversas propuestas sobre el mejoramiento de la calidad de vida en esta ciudad en la que el 24% de sus viviendas no tienen alcantarillado y el 81% carece de alcantarillado fluvial. Distintas expresiones de actores claves, dejaron sentado que para avanzar en estas iniciativas, es pertinente que se prioricen los recursos, con voluntad política, para atender los riesgos que se han generado, para lo que el Procurador Fernando Carrillo, invitó a suscribir un gran Pacto por la solución estructural al problema de agua y contaminación de la bahía en Santa Marta. Además, afirmó que, a través de su Procurador Delegado, el abogado samario Gilberto Blanco, se presentó una acción popular ante el Tribunal Administrativo del Magdalena, exigiendo medidas de control de protección a los derechos e intereses colectivos frente a la contaminación de la bahía y el desabastecimiento de agua en la ciudad, que conmina a las autoridades ambientales y administrativas, con competencia en el Distrito y en la que también se solicitan medidas cautelares. Asimismo, dejó constancia de que es clave que la solución al problema del abastecimiento de agua en Santa Marta, se requiere quede incluida, presupuestal y técnicamente, en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo, así como que se elabore un documento Conpes, en virtud de que “la falta de agua no tiene color ni clase social en Santa Marta”.

     En el marco del Foro Ambiental se presentó un informe de Invemar, a través de la investigadora Luisa Espinosa, quien afirmó que en el diagnóstico ambiental que elaboraron, no hallaron datos significativos sobre contaminación por metales en la Bahía de Santa Marta, no obstante, presentarse riesgos microbiológicos en la zona de influencia del emisario submarino y algunas playas de la ciudad. Además, alertó que es importante mitigar los riesgos sobre la bahía de Santa Marta de Basura Marina, que se transforma en microplásticos e implementar planes especiales de contingencia en las temporadas turísticas.

     La reconocida investigadora Sandra Vilardy, de la Universidad del Magdalena, en su posterior intervención hizo un llamado a que haya más articulación de la institucionalidad para abordar la problemática de la contaminación de la bahía y del desabastecimiento de agua en la ciudad, y para el manejo integrado de las zonas costeras y de su ordenamiento. Le solicitó apoyo nacional al Procurador Fernando Carrillo, para gestionar los pasivos ambientales de las normas sobre los puertos,

para que Santa Marta pueda ser una ciudad piloto de la construcción de un Plan de Ordenamiento de la zona costera, enfrentado al cambio climático. Después, el presidente de la Sociedad Portuaria, afirmó que el Puerto de Santa Marta no contamina: "Las aguas del carbón está prohibido por la autoridad ambiental nacional, ser vertidas al mar". Allí cayó la nota caribe como un balde de agua fría, con el alboroto que se armó entre el público, hasta que medió el moderador a poner orden. En ese momento, inició la intervención del Alcalde Rafael Martínez, quien después de subrayar las inversiones en infraestructura y las acciones del Distrito para enfrentar esta problemática ambiental, así como describir el estudio Plan Maestro de Agua, invitó a que todos los samarios se unan para lograr la financiación de la solución definitiva y estructural al problema del abastecimiento de agua para los próximos 50 años.

     Carlos Vives, cantante y miembro de la Fundación Tras La Perla, cerró el foro con una reflexión sobre el sentido de pertenencia en la ciudad. Se preguntaba de dónde vinimos, para saber hacia dónde vamos. “500 años no es mucho, son 7 generaciones”, sin embargo, hay que cuestionarse qué pasó hace cinco siglos y de ahí partir para, entre todos, por la vía de la conciliación, trabajemos “por una Santa Marta unida" que retome “el camino de Bastidas", en el que todos nos pongamos al servicio de la ciudad, de su calidad de vida. Luego de sus palabras, el Procurador Carrillo llamó a suscribir el Pacto por el Agua en la Ciudad, con las autoridades nacionales, departamentales, líderes ciudadanos y el sector privado, dirigido a descontaminar la bahía de Santa Marta y a atacar el desabastecimiento del agua potable. Allí en ese escenario diverso, se entiende que, en este compromiso compartido de avanzar hacia una ciudad con calidad de vida y desarrollo humano sostenible, en la que se solucione el grave problema de la bendita agua en Santa Marta y de su estrés hídrico, es pertinente que se concreten dispositivos de gobernanza del agua, como una mesa social, que permitan el diálogo fluido, entre actores claves del territorio, para llegar a acuerdos y acciones conjuntas, no sólo entre quienes suscribieron este gran Pacto sobre el Agua en Santa Marta, sino de quienes se unan para darle continuidad y hacer realidad este propósito común que genera esperanza.

Santa Marta, 30 de octubre de 2018