Qué bueno que es reflexionar a finales de año sobre nuestra patria, sobre esa Colombia que, en estos momentos de efervescencia y de movilización social, que ha visto desfilar a más de medio país en las calles, pidiendo a gritos solución a los viejos y nuevos problemas laborales, pensionales, sociales, económicos y ambientales, pareciera debatir cuál es el problema principal que aqueja a los 45 millones de sus ciudadanos. Grandes pensadores ubican los temas del maléfico narcotráfico en primer lugar, al tiempo que otros suelen indicar a la terrible corrupción en el segundo, y en el tercero, un buen número cita a la ineficaz y corrupta administración de justicia, y otros, al creciente y galopante desempleo.

     Pero hay quienes manifiestan que el problema central radica en la educación, asumiendo que es el mayor de todos los males que afectan nuestro estancado desarrollo. Pero en la práctica hay muchas situaciones de diferente orden que también se enumeran en la larga lista de padecimientos nacionales: la inequidad social, la pobreza, el excesivo consumo de alcohol y drogas, la prostitución, la redistribución de la riqueza, la pésima atención en salud, la falta de cobertura en servicios públicos, el desgobierno, la intolerancia, la carencia de políticas públicas serias como la prevención, la violencia intrafamiliar, el abandono estatal en muchas regiones, la crueldad de la subversión persistente y de los grupos armados, entre muchas otras, de preponderante trascendencia nacional.

     Ciertamente la lista es interminable. Podemos señalar también que este es un país sin norte, sin rumbo, que no tiene un Plan de Desarrollo a mediano ni a largo plazo, que se mueve con planes cortoplacistas cada 4 años, que no desarrollan el campo ni la industria, y que mientras sigamos así, no saldremos de ser el tercer país más desigual de América y el sexto del mundo, y para colmo contamos con un congreso corrupto, que como los clásicos bandidos, utilizan la oscuridad y la madrugada para aprobar leyes a espaldas y contra el pueblo, pero a favor de los grandes empresarios y de las Multinacionales, como lo acaban de hacer con la regresiva reforma tributaria el pasado jueves 20 de Diciembre.

Imagen de https://www.colombia.co, a la cual se le ha empotrado la foto de la Sierra Nevada de Santa Marta, también de https://www.colombia.com.

     Ya lo hemos dicho antes, pero lo repetimos de nuevo: a pesar del proceso de paz con las Farc, la violencia continúa con una guerrilla loca como la del ELN, al igual que la violencia de los grupos armados de paramilitares reciclados y de narcotraficantes, peleándose los territorios para la producción y el tráfico de narcóticos, quienes asesinan líderes sociales, ambientalistas y defensores de tierra y de derechos humanos, que luchan con ansias por tener un país en paz. Igual crece la violencia común, la intrafamiliar, el maltrato infantil y las violaciones a menores de edad, que produce asco ante tanto monstruo suelto, aumenta la violencia de género, la accidentalidad vial y las muertes por las enfermedades no transmisibles, todas por falta de una cultura de prevención y de educación en el manejo de estilos de vida saludable…Qué más se espera de un país con desempleo, corrupción, delincuencia juvenil, prostitución, sin norte y sin rumbo, un país donde las fuerzas alternativas claman por la paz y las fuerzas de ultraderecha promueven nuevas guerras internas y externas con nuestros vecinos. Tenemos un país polarizado, pero a la vez bello, un país de contrastes.

     Porque también lo hemos dicho, y lo recordamos para que no se nos olvide: Colombia tiene 10 aspectos que la hacen única: está entre los países más felices de la Tierra, ha sido seleccionada entre los primeros cinco destinos para visitar, es el mayor productor mundial de esmeraldas, seguido de Brasil, tiene la mayor diversidad de pájaros en el mundo, es el país en desarrollo que más ha avanzado en darle a la población un Internet accesible, es el país con más días festivos al año (18) y lo comparte con la India, más especies de anfibios viven en Colombia que en cualquier otra parte del mundo, es el único país de Sudamérica con costas en el Océano Pacífico y en el Mar Caribe, un colombiano creó el primer marcapasos del mundo, en 1958, Jorge Reynolds; además de poseer mujeres bellas, escritores, músicos, deportistas y artistas de talla internacional.

     Y podríamos seguir mostrando ejemplos de nuestras riquezas, de nuestros valores, sobre nuestra variada y exquisita gastronomía, de lo cálido, solidario, alegre y afectivo que somos los colombianos, de nuestras insignias y monumentos, como hablar de que este es un país bello, rico y delicioso para visitar y vivir, que tiene regiones especiales para toda clase de turismo, donde hay Selvas, desiertos, montañas coronadas de nieve, playas de arenas blancas y de olas furiosas o mansas, dos mares ciñendo sus costados, lagunas, ciénagas, ríos caudalosos, una gigantesca llanura, mesetas y valles de múltiples colores, todo esto, y aun mucho más, forma paisajes en los que la naturaleza parece haber dejado su mejor obra en esta parte del mundo.

     Y ni qué decir de sitios paradisíacos como el Parque Nacional Tayrona y su sierra nevada en Santa Marta, cuna de la historia, de la cultura y el deporte en Colombia, que hoy, con las obras que se le vienen haciendo, están produciendo un cambio positivo para celebrar, en el 2025, sus primeros 500 años, que la convertirán en un verdadero destino turístico sostenible de talla mundial…

     Pero dejémoslo hasta aquí, y más bien deseémonos una feliz navidad para todos, y un bienaventurado año 2020, que empezaremos a mirar a partir del mes de enero, en El Muelle Caribe, con el ojo, la lupa y los extraordinarios aportes que siempre nos hace su Director, nuestro viejo y querido amigo José Orellano Niebles, a quien le deseamos un buen y merecido descanso de fin de año, y a todos mis amigos, familiares, a mis viejos y nuevos lectores, deseamos que les llegue, igual que a todos los magdalenenses, con el nuevo gobierno del cambio, un ¡Próspero año 2020!

     ¡Que así sea, para el bien, el goce y la salud de todos!