Por Jorge Agudelo Moreno

     En esta actividad semanal como columnista, uno en lo fundamental escoge temas de interés para los lectores, pero a veces también escoge temas que a uno le agradan, pero que no sabe si a los lectores les interesen, les agraden, les disgusten o les sean indiferentes, como el tema que seleccioné para esta semana, que me pareció interesante porque me identifico con élSe trata de la conversación de un profesor con su amigo, hablando de por qué ser de izquierda o progresista, conversación que, sin más preámbulos, se las presento: “¿Por qué soy de izquierda o progresista?”, me pregunta un profesor amigo. A lo que le respondo: “Porque es lo más sensato en la lucha por conservar nuestros derechos, en todos los aspectos de la moral y la dignidad”.

     “Explica mejor tu respuesta”, me dice A lo que yo le respondo, con total agrado: “Profe, como usted es un hombre al que le gustan los argumentos, dejaré que usted mismo saque sus conclusiones… Lea un poco de la historia mundial y entenderá por qué todos los derechos, de los que hoy por hoy goza la humanidad, fueron conseguidos por personas de izquierda o progresistas. Usted es de color, y sabe ¿quién le ganó la pelea a la clase esclavista de los Estados Unidos? Abraham Lincoln, progresista. ¿Quién derrotó al apartheid en Sudáfrica, dando los mismos derechos plenos a todos por igual? Nelson Mandela, progresista. ¿Quién se destacó en la lucha por la igualdad de las mujeres en Colombia? Policarpa Salavarrieta, también de izquierda o progresista

     Si busca en la historia a las personas más influyentes del mundo, por cada diez, ocho serán de izquierda, los otros dos serán de cualquier corriente, pero nunca serán neoliberales de derecha. Hasta Jesús era progresista, Nelson Mandela, Martín Lutero, Gandhi, la madre Teresa de Calcuta, Pepe Mujica, Fidel Castro, Lula da Silva, Andrés Manuel López Obrador, Rafael Correa, Evo Morales, entre muchos líderes de izquierda o progresistas, son ejemplos para el mundo.

Jesús, Lincoln, Bolívar, Mandela, Gandhi, La pola: progresistas.

     Nunca la derecha ha ganado un sólo derecho para los pobres o la clase menos favorecidas… Ha sido la izquierda o los líderes progresistas los que siempre están peleándose porque dejen de seguir pisoteando a sus pueblos.

     En la historia de Colombia, la izquierda o los líderes progresistas, con Simón Bolívar a la cabeza, nos liberó, nos quitó el yugo español, nos dio la Constitución que hoy tenemos, nos regaló la tutela como materia jurídica para defendernos, ganó los pocos derechos laborales que hoy tienen los colombianos, los pocos derechos que tienen las mujeres, los pocos derechos de pensión que tenemos, fueron peleados por la izquierda y los líderes progresistas… Si todo eso lo han peleado ellos por mí, lo más lógico y sensato es admirar y con orgullo decir que en mi pecho y pensamiento pregonan los ideales de la lucha de la izquierda o de los progresistasSi esos no son argumentos suficientes para ser de izquierda o progresista, profe, lo invito a que me muestre uno sólo para ser de la derecha”.

     Porque me identifico con la izquierda o los progresistas, traigo el tema a colación. Además, porque, por otro lado, hago parte de los que creemos que el Estado debe velar por todos, y con más énfasis por los desprotegidos. Y no como ha funcionado hasta ahora en nuestro país, como un garante de que las cosas sigan como están, o que sigan peor. Porque tampoco estoy de acuerdo que el que tiene poder o más dinero, utilice su influencia para crear leyes a su favor, que se repartan los pocos bienes que nos quedan entre el mismo grupo de siempre y que se paguen las prestaciones con el sudor de un pueblo que ya no aguanta más, un pueblo que ha sido explotado durante demasiado tiempo.

     Soy de izquierda o progresista porque no considero que invertir en sacar de la pobreza a nuestra gente sea “asistencialismo” o “despilfarro”. Porque no creo que el excedente debe estar en manos de privados, quienes no necesitan más, pero sí debe estar en las aulas de nuestras escuelas y en las manos de nuestros médicos. Soy progresista porque creo que hasta que no dejemos de aplicar recetas fracasadas del tercer mundo, sino las de los países más desarrollados del planeta, como los Países Nórdicos, vamos a progresar bastante. Este tema, el del desarrollo de los Países Nórdicos y la socialdemocracia como sistema político, lo trataremos la próxima semana, si nada extraordinario ocurre.

     Hay otra razón tan importante como las anteriores: estar del lado correcto de la historia. En el pasado, cuando había esclavitud, hablar de abolirla era ser “de izquierda” —imagina lo incomodo que era para los dueños de gran cantidad de esclavos hablar de eso—. Cuando se propuso el voto de la mujer, apoyarlo era ser “de izquierda”. En los 60’s, abogar por los derechos civiles era ser “de izquierda”. Ahora el mundo debate nuevos temas, económicos, sociales, tecnológicos y ambientales. Nuestra generación actual, queramos o no, será la gestora del mundo nuevo que vendrá, porque otro mundo es posible…Sin odios, con amor, como dijera Jesucristo, amándonos los unos a los otros, cuidando y defendiendo al planetaY los cambios “hacia la izquierda” se volverán a dar, al igual que se dió la abolición de la esclavitud y el voto de la mujer, y habrá igualdad de derechos para todos los ciudadanos en un mundo sin polarizaciones, un mundo amable, en paz y con justicia social para todos. ¿Sueños? Pues sí

     Finalmente, considero que la izquierda o los progresistas a nivel mundial, son los que han liderado todos los procesos de mejoramiento en la calidad de vida de los pueblos, incluidos los derechos fundamentales, por eso apoyo las propuestas de la izquierda o de los progresistas. En lo personal, cuando esté viejo, que así va a ser dentro de mucho tiempo, en tertulias con mis nietos, con mis familiares o con mis viejos amigos, quiero mirar para atrás y saber que estuve del lado correcto de la historia. Les anticipo que, con seguridad, así será… ¡Amén!