Por Caribe Press

El investigador musical y compositor Manuel Serpa Buelvas y el periodista y escritor Manuel Novoa y Chacón, autores del libro.

  El jueves, 12 de diciembre del año en curso, se realizará la presentación oficial del libro ‘El juglar inolvidable’–Homenaje a Juancho Polo Valencia, escrito por el periodista y escritor Manuel Novoa y Chacón y el investigador musical y compositor Manuel Serpa Buelvas.

     La ceremonia se cumplirá en las instalaciones de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia SAYCO, sede de Teusaquillo (Carrera 19 No. 40- 72) a partir de las seis de la tarde (6:00 P.M.) con la presencia de periodistas, compositores, artistas, músicos, escritores, investigadores musicales, actores de televisión, modelos e invitados especiales.

     Novoa Y Chacón es un periodista con una trayectoria de más de cuarenta años en los medios de comunicación, ha sido catedrático de redacción en varias universidades de Bogotá y ha escrito varios libros, entre ellos, ‘Manual de Redacción’, ‘¡Habla Bogotá!’, ‘Leones rojos’ y ‘El baile’. Además, fue editor del libro ‘Llegar o llegar – Los otros héroes del Mundial’.

     Manuel Serpa Buelvas es un reconocido investigador musical, folclorista y compositor de música vallenata, nacido en Flores de María (Magdalena). Desde hace seis años dirige el programa ‘El templo del cacique’, dedicado a resaltar la historia musical del cantautor Diomedes Díaz.

Contenido de la obra

     La obra narra la historia de Juan Manuel Polo Cervantes, más conocido como Juancho Polo Valencia, sus aventuras, sus amores, sus canciones y su inmensa inspiración que lo llevó a grabar 170 canciones, de las cuales 119 fueron de su autoría.

     En el libro se cuenta la historia de sus dos más famosas canciones: ‘Alicia Adorada’, que fue grabada por Alejo Durán, Jorge Oñate con Juancho Rois y Carlos Vives con el acordeón de Egidio Cuadrado y ‘Lucero Espiritual’, que grabó Diomedes Díaz acompañado por Juancho Rois.

El Rey Vallenato 2006, Alberto ‘Beto’ Jamaica presente en la fiesta vallenata por la presentación del libro ‘El juglar inolvidable’–Homenaje a Juancho Polo Valencia, este jueves 12.

     Además, hay un homenaje a Flores de María, el pueblo en donde Juancho Polo vivió y compuso su historia musical.

     De la misma manera, en otro se reseña toda su discografía, mientras que hay testimonios de Jorge Oñate y Carlos Vives, quienes cuentan porqué grabaron el tema ‘Alicia Adorada’.

     Los periodistas José Orellano Niebles, Dalia Marleny Bernal, Juan Rincón Vanegas, Gustavo Kamell Buelvas y Óscar Javier Ferreira Vanegas dejaron plasmados sus conceptos sobre el Juglar del Magdalena.

Fiesta vallenata

     En la ceremonia de presentación oficial del libro habrá un Conversatorio Musical, en el cual participarán los autores del libro y contará con los periodistas José Orellano Niebles y Diana Margarita Soto, amplios conocedores de la música de acordeón, caja y guacharaca, en calidad de moderadores.

     El Rey Vallenato 2006, Alberto ‘Beto’ Jamaica intervendrá en el Conversatorio Musical interpretando los grandes éxitos de Juancho Polo Valencia como ‘Alicia Adorada’, ‘Lucero Espiritual’, ‘Vení vení’, ‘Sió sió’, ‘Marleny’, ‘El provincianito’, ‘El pájaro carpintero’, ‘El duende’, y ‘La coqueta’, entre otros.

     Posteriormente, deleitará a los asistentes con los mejor de su repertorio mientras se ofece un cóctel y la firma de los libros por parte de los autores del mismo.

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Sonido Musical Instrument Digital Interface, MIDI: canción ‘Jardín de jirafas’

Por Eva María Rodríguez

     Había una vez un zoo en el que vivían muchos animales. Por las noches, cuando los guardias se retiraban a las casetas de vigilancia, algunos animales salían y se reunían en el espacio de la jirafa. Allí no podía verles nadie.

     —Buenas noches, jirafa. ¿Qué tal estás? —saludaban los animales cuando llegaban. Pero la jirafa se limitaba a pasearse con el cuello bien estirado.

     Los animales se empezaban a cansar de ella. Y hablaban entre ellos.

     —¿Qué se creerá esta, estirando el cuello de esa manera? ¡Qué vanidosa es! Se cree que por ser la más alta es también la más elegante de todos.

     Pero la jirafa seguía a lo suyo, con el cuello bien estirado, paseando de un lado al otro como si no fuera con ella.

     Un día, la cebra oyó un ruido extraño. 

     —Jirafa, ¿puedes ver si ocurre algo? He oído ruidos extraños —dijo la cebra.
Pero la jirafa no le contestó.

     —¡Eh, tú! ¡Larguirucha vanidosa y pomposa! ¡Qué si ves algo! —gritó la cebra.

     La jirafa giró un poco la cabeza de lado a lado y respondió:

     —No pasa nada, no pasa nada.

     Pero el mono también había oído algo, así que se subió a lo alto de un árbol.

     —¡Ladrones! ¡Ladrones! —gritó el mono—. ¡Están entrando ladrones! ¡Hay que pararlos antes de que rapten a alguno de nuestros compañeros!

     Rápidamente, los animales salieron de la zona de la jirafa y fueron a avisar a los guardas de seguridad. Al verlos los ladrones se asustaron y huyeron.

     Los guardias pensaron que los animales que estaban sueltos habían huído de los ladrones y, sin más, los devolvieron a su lugar.

     Al día siguiente, todos los animales se presentaron donde la jirafa para pedirle explicaciones. 

     —¿Se puede saber por qué eres tan engreída, jirafa? —preguntó el elefante—. Tu vanidad nos podía haber salido muy cara.

     —¿Qué dices? —preguntó la jirafa—. Pareces enfadado, ¿qué te he hecho yo, hipopótamo?

     —¡Eh, sin faltar! ¡Soy el elefante! ¿No lo ves? Y, ¿qué es lo que no entiendes?

     —No sé de qué me hablas. ¿Qué ha pasado? —dijo la jirafa.

     —¿Eres tonta o qué te pasa? ¡No te has enterado de lo que pasó ayer! ¡Si nos llegamos a fiar de ti, quién sabe dónde estaríamos ahora? —dijo el cocodrilo.

     —No sé por qué será tan vanidosa esta jirafa —decía el león—. No sé que se habrá creído. He conocido muchas, pero ninguna así de estirada. 

     —Esperad un momento —dijo el canguro—. Creo que el problema no es que la jirafa sea una vanidosa. Miradla. ¿Veis como mira? Ni siquiera se está enterando de que ahora mismo estoy hablando de ella.

     —Ya, ¿y lo de llamarme hipopótamo? —dijo el elefante.

     —Creo que no quiso insultarte —dijo el canguro—. Creo que te ha confundido.

     —Pues no será porque tenga yo una trompa pequeña —dijo el elefante.

     —Creo que el problema de nuestra amiga es que ni ve ni oye bien —concluyó el canguro.

     Todos los animales se quedaron mudos. Atando cabos llegaron a la misma conclusión que el canguro.

     —Misterio resuelto —dijo el canguro—. La jirafa no es vanidosa, sino tímida. Le da vergüenza contar su problema y de ahí vienen todos los conflictos que hemos tenido hasta ahora.

     Desde ese día todos los animales se esfuerzan por ayudar a su compañera jirafa. Ahora la jirafa ya no tiene miedo y les dice la verdad cuando no ve algo o no oye. Así es mucho más fácil para todos.