Nury Ruiz Bárcenas

     El segundo domingo de cada septiembre, desde hace 21 años (1998), fue declarado como el Día Nacional del Patrimonio Cultural de Colombia, pero como ocurre con otras celebraciones mensuales, no solo se destina un día a su festejo sino todo el mes: el de la madre, el del padre, el del maestro, el del escritor, y así sucesivamente se extienden durante 30 días las celebraciones. Así fue como desde ese 1998 el Ministerio de Cultura viene impulsando que esta celebración no sea de un día, sino de todo un mes. (RTVC, 2019). Pero a decir verdad, hasta ahora no se ha escuchado difusión alguna acerca de esta fecha tan especial para Colombia, promulgada por la UNESCO.

     Esta conmemoración surge de la promulgación del Decreto 853 de 1998, bajo el marco de la Ley General de Cultura 397 de 1997, el cual establece la celebración del Día Nacional del Patrimonio Cultural en todo el territorio, y le otorga la facultad a la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura de implementar los mecanismos, procedimientos, y coordinar con las autoridades departamentales, distritales, municipales y los territorios indígenas, la celebración del Día Nacional del Patrimonio el segundo domingo de septiembre.

     El patrimonio cultural se refiere a todas las expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales, artes escénicas, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativas a la naturaleza y el universo y sus saberes. (RCN Noticias, 2019).

     El Ministerio de Cultura de Colombia ha formulado una política pública sobre el Patrimonio Cultural Inmaterial. La Política del PCI obedece a la necesidad de salvaguardar la inmensa riqueza contenida en el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, que se expresa en la diversidad de las lenguas habladas en el territorio nacional, en las diferentes tradiciones artísticas, artesanales y culinarias de Colombia, entre otras. (RCN Noticias, 2019).

Tres aspectos básicos culturales a salvaguardar
1.- Patrimonio intangible

     La salvaguardia de estos Patrimonios es un compromiso del Gobierno con la Nación frente a los procesos de cambio, que, en ocasiones, se traducen en pérdidas del PCI por desvalorización social, es decir, pérdidas de referentes culturales y de uso. Por lo que se detallan planes especiales de trabajo para cada manifestación; por ejemplo, el Espacio Cultural de Palenque de San Basilio, el Espacio Antropológico del Carnaval de Barranquilla, la Música Vallenata Tradicional del Caribe colombiano, los Cuadros Vivos de Galeras (Sucre), el Tejido de Caña Flecha, Cartografía Cultural Ette Ennaka (pueblo indígena Chimila), la Semana Santa en Ciénaga de Oro, “Back to revival” (música, canto y danza en las islas de Providencia y Santa Catalina).

     En cuanto a sitios o a territorios, solo para referirme uno especial, se nombra a Palenque de San Basilio, población que fue declarada Bien de Interés Cultural en 2004, debido a las especificidades de la cultura palenquera expresadas en una diversidad de manifestaciones, entre las que cabe destacar su lengua, organización social basada en grupos de edad, rituales fúnebres y medicina tradicional, entre otros. A esta decisión la siguió, en 2005, su declaración como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, y su inclusión en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la nación, en 2009.

     Por sus particularidades culturales, Palenque ha sido un emblema del patrimonio cultural inmaterial de Colombia, donde se han llevado a cabo por primera vez varios de los procesos asociados a estas declaratorias, como el Plan Especial de Salvaguardia, del cual se realizó un piloto en la comunidad.

     “El cultivo, procesamiento y comercialización del Tejido de la Caña Flecha se constituye en el principal sustento de la etnia Zenú, ubicada en las sabanas de Córdoba y Sucre, especialmente concentrada bajo la categoría de resguardo anexo al municipio de Tuchín. La producción artesanal de la caña flecha es una de las manifestaciones más representativas de esta cultura en el ámbito nacional, así como su manufactura, reconocida internacionalmente. Sin embargo, es necesario adelantar el proceso para presentar la solicitud de ingreso del Tejido de la Caña Flecha a la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de Colombia, para lo que se realizará un diagnóstico local participativo sobre su uso y significado en las comunidades del municipio de Tuchín, a través de una metodología de construcción colectiva que permita generar un espacio de reflexión sobre esta manifestación.

     Los Cuadros Vivos, por su parte, son una manifestación cultural de los habitantes del municipio de Galeras (Sucre), que consiste en composiciones plásticas escenificadas por los mismos galeranos. Hace mucho tiempo dejó de ser una expresión atada a localismos, ya que no se reduce a una sola temática; se inspira, por el contrario, en la vida cotidiana, pero también en una gran diversidad de temas políticos, históricos, religiosos, sociales, culturales, ambientales, nacionales e internacionales, recurriendo a la sátira y al drama.

2. Los picós: Patrimonio tangible

     Para hacer referencia a otro patrimonio cultural, pero ahora el tangible, se señala de manera especial, un aparato que fue emblema de la ciudad por su música y repertorio querido por los barranquilleros de época atrás: los picós, como otro patrimonio que se debe salvaguardar en Barranquilla. Sin embargo, cabe preguntarnos: ¿dónde están los picós, quiénes los alquilan para amenizar sus fiestas, quiénes son sus propietarios que ofrecen este servicio a familias, eventos sociales y otros lugares donde deben encontrarse? En algún sitio de la ciudad se encontrarán esos picós, pero estacionados, adormitados, sin que pueda escuchársele su volumen o su riqueza de canciones tropicales, salseras o boleros con alquileres por horas quizá a precios altos debido a su poca comercialización temporal. Entonces quiere esto decir que no se está salvaguardando como patrimonio tangible y más se cuidan los disk.

     Los picós clásicos que nacieron en Barranquilla eran, según lo señala la revista Revista Diners (febrero, 1983, ed. 155), “unos tocadiscos que tienen parlantes del tamaño de un escaparate, que retumban con tanta potencia que hasta han derribado casas sobre las cuales se ha desarrollado una pintura ingenua representativa del mundo de la “salsa”.

3. El Carnaval de Barranquilla

     El Espacio Antropológico del Carnaval de Barranquilla fue proclamado por la UNESCO como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad (2003). Después de haberse cumplido diez años esta Declaratoria, se hizo necesaria, según los compromisos asumidos con la UNESCO, la elaboración de un informe que recogiera todas las acciones de salvaguarda llevadas a cabo durante este tiempo, y que comprendiera las visiones de los diversos actores involucrados en el Carnaval. A partir del Decreto 2941 de 2009, no obstante, no ha sido posible adelantar de forma exitosa la elaboración del Plan Especial de Salvaguardia. Por esta razón, se lleva a cabo una asesoría a la elaboración del PES del Carnaval de Barranquilla, en conjunto con la Alcaldía de Barranquilla, encargada de establecer las acciones para adelantar este proceso que se nutrirá de la metodología de investigación participativa necesaria para la elaboración del Informe UNESCO.

     Dada la importancia de La Música Vallenata Tradicional para la identidad cultural del Caribe colombiano, y el hecho que en las últimas décadas ésta ha sufrido un proceso de descontextualización y aislamiento que ha debilitado su función social, en el 2013 se realizaron las acciones necesarias para incluir a esta manifestación cultural en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial, así como el Plan Especial de Salvaguarda. Esta propuesta presenta las acciones que se adelantaron durante el 2014 para la creación de espacios de valoración y de apropiación de la manifestación al interior de las comunidades de la región Caribe, así como para el fortalecimiento de los entes de gestión, seguimiento y control estipulados por el PES.

4. Seguridad Social para el creador

     En cuanto a la Seguridad Social para el creador (artista) y gestor cultural, aquí hay mucha tela por cortar. La Alcaldía de Barranquilla, a través de la Secretaría Distrital de Cultura, Patrimonio y Turismo, dio inicio a jornadas de socialización para que artistas y gestores culturales de la ciudad se acrediten como tales ante el Ministerio de Cultura. Con esto puedan recibir los Beneficios Económicos Periódicos -Beps-, de la Administradora Colombia de Pensiones, Colpensiones.

     El Gobierno Nacional expidió el decreto 2012 del 30 de noviembre de 2017, que autoriza a los entes territoriales para que puedan destinar el 10% de los recursos que recauden a través de la Estampilla pro-Cultura para fomentar el ahorro a través del programa Beps de los gestores culturales. Pero todavía nada se ha hecho realidad.

Nury Ruiz Bárcenas
Escritora y periodista cultural

La salvaguardia de todos estos Patrimonios es un compromiso del Gobierno con la Nación frente a los procesos de cambio, que, en ocasiones, se traducen en pérdidas del PCI por desvalorización social, es decir, pérdidas de referentes culturales y de uso.