Revoltijo

Romance, ironía, censura política: los tres modos de expresarse que, en sus aportaciones literarias para El Muelle Caribe, nos trae, en esta ocasión, el poeta samario e ingeniero especialista en ciencias ambientales Abel José Rivera García.

Quiéreme esta noche

Esta noche de un viernes de alegría 
unos tragos con gusto me he tomado 
para ver tu hermoso rostro dibujado 
en el fondo de mi copa ya vacía.  
Tal vez dirás que me he enloquecido 
y reirás de mi como otras veces, 
viendo que has hecho de mí con creces 
el iluso amante que has querido. 
 
No sé si por fin entenderás 
que siempre al recordarte 
brindo por ti y por tus besos, 
mientras en el azul cielo navego 
con mi barco velero de mar  
entre las mariposas y rosas.   
 
Aun cuando entre tu ser y el mío 
medie una muy larga distancia, 
siento que hoy estaré a tu lado. 
Pero, cuando esta noche me quieras 
tomaré un trago de tu íntimo licor 
y será mi sentir tu sentir amoroso  
y será tu gozo, mi más dulce gozo. 
 
No dejes de quererme nunca. 
¡Quiéreme de cualquier manera! 
pero quiéreme como yo a ti. 
¡Quiéreme esta noche, amor mío! 
y alegre en la mañana, ¡brinda por mí!

Geiser urbano

Con sonoro tamborileo metálico 
sube y baja la tapa del manjol, 
vierte mierda copiosa en aerosol 
sin que medie en causa algún vandálico. 
 
Un fétido olor se esparce en el ambiente 
en bocanadas crueles, penetrantes, 
cual caldero infernal borboteante, 
que baña sin tardar a quien correr no intente. 
 
Y el rio de mierda avanza con corriente 
buscando el mar ávido y desaforado 
dejando aquella estela maloliente. 
 
¡Sabe Dios a cuantos ha enfermado! 
en su curso vial improvisado 
y que muchos lo han bebido y respirado.

AD PORTAS DE LA SEGUNDA VUELTA

¿Despotismo corrupto o democracia social?  

Si no fuese por el futbol patriotiquero, más de medio pueblo comemiel se hubiese suicidado al culparse ellos mismos de todas sus desgracias. Los comemiel nunca identifican a los verdaderos culpables de los males sociales de esta patria. 

Luego de lo que vimos en las elecciones presidenciales pasadas de primera vuelta, preñadas de corrupción, caudillismo y manipulación mediática, cobra fuerza la tesis política de que este país está pidiendo un Rey; y sobre todo en Antioquia y regiones del centro del país. Para ser felices, en pleno siglo XXI, veces parece que muchos colombianos ya quisieran tener una circunscripción electoral especial para que se escogieran reyes, virreyes, marqueses, duques, condes y cuanta basura monárquica pudiese haber, para que les den puercul. 

Petro y Rodolfo, en la final.

Para que mediten, compatriotas colombianos, si a algún loco, como el actual candidato presidencial, Rodolfo Hernández, proclama en la plaza de la Bolívar de Bogotá una plataforma política monárquica, veremos cómo muchos colombianos la acogen y llenan la plaza desde el primer día. ¡Que desgracia! Parece que, en este puto pueblo, una plataforma monárquica es revolucionaria. ¡Cuánta insensatez en este pueblo!  

Yo en parte ya estoy de acuerdo con ellos: nos faltó terminar cabalmente con la sociedad feudal y colonial española, y hoy coexisten en rezagos encubiertos con la sociedad actual capitalista y neoliberal. ¡Nos hace falta nuestra propia revolución francesa! ¡Con guillotina y paredón! 

Paredón para tantos hideputas de la plutocracia y muchos pobres venidos a más, por ladrones del erario. Por eso nada más. Después, sí podríamos decir que estamos abiertos a una sociedad moderna y de oportunidades para todos, o al menos como los europeos.  

¿Cómo es posible que muchos colombianos de todos los estratos sociales, no logren percibir el riesgo que conlleva votar por RH?., quien, sin duda, es un candidato presidencial ignorante, autoritario, despótico, mentiroso y de corte fascista, que además ha recibido el apoyo del uribismo corrupto y mafioso, y de otros partidos y movimientos que han sido sus colaboradores durante más de 20 años, llevando al pueblo a la miseria y a la frustración y desesperanza en un futuro para todos en un camino de desarrollo social y económico.   

¿Quién podrá negar, sin perfidia y engaño, que Gustavo Petro Urrego, candidato presidencial del Pacto Histórico y de una gama aliada de movimientos y fracciones de partidos progresistas, es quien representa la única opción viable de un verdadero cambio de ese sistema corrupto uribista que nos agobia?  

Gustavo Petro, con el apoyo de todos los colombianos demócratas, pretende iniciar el camino por una sociedad de desarrollo agroindustrial, con justicia social que garantice los derechos humanos de todos los colombianos, educada y capacitada, y sobre todo, con libertad personal y de libre empresa, teniendo como espejo y ejemplo, el modelo político y económico social demócrata de la llamada Unión Europea, al tiempo que rechazará y guardará las debidas distancias con aquellos gobiernos fallidos y autoritarios como Cuba, Venezuela o Nicaragua. 

Por ello, apreciados lectores y amigos, les invito a votar por Petro, en las próximas elecciones del 19 de junio del año en curso. 

¡Petro presidente!     

ABEL RIVERA GARCÍA