Santa Marta ambiental

Imágenes correspondientes a ‘Corpamag y su compromiso con los arrecifes’ y Video (https://www.youtube.com/) – ‘Cordón Ambiental Sierra Nevada de Santa Marta’

¿Qué mejor que llamarte: 
ciudad marinera y serrana? 
¡Si además de la sierra nevada, 
el mar de Las Antillas compartes! 
 
Ninguna urbe tan bien galardonada:  
por tu estrecha llanura costera, 
corren diez ríos y cien quebradas 
que el mar caribe proceloso espera. 
 
Te engalanan como a ninguna, 
ricos ecosistemas tropicales 
de bancos coralinos y playas, 
altas montañas de atalayas 
y verdes aguas marinas litorales. 
 
Hoy son muchos tus problemas 
y conflictos derivados, del mal uso  
de tus tierras y naturales recursos, 
cual si fuera inexorable anatema. 
 
En tus montes, bahías y cuencas, 
mal se sufre desaforada privatización  
y un voraz aprovechamiento ilegal, 
por mezquina apropiación predial  
ora por corrupta o venal concesión.  
 
Para el manejo y control  
es urgente la gestión 
de la alcaldía y comunidad; 
por tan grande necesidad, 
¡vale, pues, la reflexión!

Captura de https://es.123rf.com/

Tu recuerdo
bajo la lluvia 
Tarde de cielo gris y bajo.
La lluvia cae llena de melancolía,
triste te evoco en lejanía 
y forzado mi ánimo amortajo. 
Añoro tus besos, tu arrullo y tu andar;
quisiera volar para ir a encontrarte
en el soleado camino de un encuentro de amor
y llenarte de rosas, nardos y pompones;
con mis labios toquetear sin prisa 
tu largo cabello de ardientes pasiones; 
ahora que un trueno mostró tu resplandor. 
Pero me supera la congoja: que me rasga el alma,
que me ata de manos, que me amarra los pies,
¡que no te veo!, ¡que no te tengo!
¡Oh, amada mía, que crispación!

A Sofía del mar
Con los ojos de mi madre 
y su mirada tranquila, 
mi sobrina se perfila  
en el seno familiar, 
como un capullo deseado 
que a todos nos ha alegrado. 
 
Será una dulce mujer, 
de todos muy estimada, 
y mucho más recordada; 
pues con mi sobrina querida, 
Dios a mi madre adorada  
me ha querido devolver. 
 
Del cielo bajen bondades 
y flores cual un jardín 
que mi sobrina del alma 
¡Viva una dicha sin fin!