Canción de la semana

Para este tiempo de Semana Mayor, Fernando Mora Rodríguez nos trae la Canción denominada ‘Caminante abstracto’, con partitura y sonido MIDI. Se acompaña del cuento infantil ‘El caminante inteligente’, adaptación de un cuento popular cubano.

Sonido MIDI: Musical Instrument Digital Interface, tema: ‘Caminante abstracto’
Fernando Mora R. – 138710837 navarquia@

CUENTO INFANTIL

 El caminante inteligente

Tras varias horas caminando bajo el sol un hombre pasó por una pequeña granja, la única que había en muchos kilómetros a la redonda. El olorcillo a cocido llegó hasta su nariz y se dio cuenta de que tenía un hambre de lobo. Llamó a la puerta y el dueño de la casa, bastante antipático, le abrió.

– Buenas tardes, señor.

– ¿Quién es usted y qué busca por estos lugares?

– No se asuste, soy un simple viajero que va de paso. Me preguntaba si podría invitarme a un plato de comida. Estoy muerto de hambre y no hay por aquí ninguna posada donde tomar algo caliente.

El granjero no se compadeció y para quitárselo de encima le dijo en un tono muy despectivo:

– ¡Pues no, no puedo! Son las cinco y mi esposa y yo ya hemos comido ¡En esta casa somos muy puntuales y estrictos con los horarios, así que no voy a hacer ninguna excepción! ¡Váyase por donde vino!

El hombre se quedó chafado, pero en vez de venirse abajo, reaccionó con astucia; justo cuando el granjero iba a darle con la puerta en las narices, sacó un billete de cinco pesos del bolsillo de su pantalón y se lo dio a un niño que jugaba en la entrada.

– ¡Toma, guapo, para que juegues! ¡Si quieres otro dímelo, que tengo muchos de estos!

El granjero vio de reojo cómo el desconocido le regalaba un billete de los gordos a su hijo y pensó:

– “Este tipo debe ser rico y eso cambia las cosas… ¡Le invitaré a entrar!”

Abrió la puerta de nuevo y con una gran sonrisa en la cara, le dijo muy educadamente:

– ¡Está bien, pase! Mi mujer le preparará algo bueno que llevarse a la boca.

– ¡Oh, es usted muy amable, gracias!

Aguantando la risa, el viajero pasó al comedor y se sentó a la mesa ¡Había echado el anzuelo y el pez había picado!

Mientras, el granjero, un poco nervioso, entró en la cocina para hablar con su mujer. En voz baja, le dijo:

– Creo que este desconocido está forrado de dinero porque le ha regalado a nuestro hijo un billete de cinco pesos  ¡y le escuché decir que tiene muchos más!

– ¿En serio?… Pues entonces no podemos dejarle escapar ¡Tenemos que aprovecharnos de él como sea!

– ¡Sí! Vamos a intentar que esté lo más contento posible y ya se me ocurrirá algo.

Adaptación del cuento popular de Cuba Tomado de https://www.mundoprimaria.com/