La más reciente encuesta de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, sobre las expectativas de compra para el día del amor y la amistad en Colombia, midió las preferencias de los consumidores para esta jornada en medio de la pandemia. Así lo dicen también encuestas de periódicos. Fenalco informa que el 77% de los colombianos iba a celebrar el día del amor y la amistad el sábado 19, mientras que el 23% no lo haría. Es decir, la época de pandemia sigue en cuidados intermedios para unos —los que se cuidan— y arbitrariamente abiertos para otros —quienes no se cuidan mucho—.

     Según otras encuestas, se determina que para el Día de Amor y Amistad los colombianos que dan más regalos en esa fecha son: a los esposos, novios o enamorados, el 48%; a hijos y hermanos, el 30%; a padre o madre, el 19%; al amigo secreto, el 13%, y a amigos, el 9%. Y mencionan las encuestas que respecto a dónde celebrar ese día, un 75% respondió a Fenalco que lo haría en casa, donde parientes cercanos, en casa de amigos; y un 24% pasaría a celebrarlo en restaurante o lugares diferentes. El estar cautelosos ante esta adversidad de salud por la pandemia, la ciudadanía se siente aún renuente a abrirse a espacios públicos.

     Pero si la intención es saber cuán grande es el amor y cuán la amistad que se tienen entre sí las parejas, los amigos, toda encuesta sería ficticia, no existen realmente encuestas que lo determinen ni porcentajes que los señalen. Me explico:

     El amor es un sentimiento íntimo, del corazón y hasta del alma si se le toca; y digo amor para llamar al verdadero sentir, ese que trasnocha y llora, que exalta las ansías del ser amado, ese que hace necesidad ante la lejanía de no verse dos miradas frente a frente y de abrazarse dos brazos y hablarse en silencio.

Casa de Efraín y María.

     La amistad es del corazón también, pero más indiferente, es del cerebro y de las emociones más extrínsecas que intrínsecas. La amistad es ese compartir, condolerse del amigo en momentos de infortunio, es ese ayudar en momentos de necesidad, es ese no criticarle ni mostrarle caras de amistad cuando no es cierto, la amistad es desearle lo bueno al amigo sin envidias ni rencillas. No podemos decir tampoco, que son amigos esas personas que vemos de vez en cuando y compartimos con ellos solo momentos casi obligatorios sociales, educativos o culturales.

     Se puede escribir también de esos amores como de películas, de cuentos de hadas o de grandes historias de amor que se han dado a través de la historia de la literatura. Mencionaré algunas, como son:

     *Efraín y María. Autor: Jorge Isacc. 2017 es un año especial para la literatura del Valle del Cauca. ‘María’, la obra cumbre del escritor Jorge Isaacs, con la que se inscribió un capítulo en la historia del romanticismo, cumple 150 años de haber sido publicada.

     Efraín, narrador de la historia, está profundamente enamorado de su prima María, quien corresponde a su amor. Sin embargo, dicha relación es marcada por el idilio y la muerte entre estos dos enamorados.

Edipo, de Fulchran-Jean Harriet.

     Efraín, quien abandonó la hacienda de sus padres en el Cauco a muy temprana edad para iniciar sus estudios, regresa a la edad de 20 años para visitar a su familia. María, prima de Efraín, es la mujer de quien ha estado enamorado desde la infancia, por tanto, la narración se desarrolla en torno a los sentimientos que él siente por María a partir del momento en el que llega a la Hacienda. La historia se fundamenta en el relato de cada uno de los días que Efraín pasa con María, pues poco a poco, van aclarando los sentimientos de amor que sienten el uno por el otro. 

     *Edipo y Yocasta (siglo V a.C).La obra narra la historia de amor de la reina Yocasta, que desolada por la pérdida de su primogénito y devastada por la posterior muerte de su marido, el rey Layo, conoce a Edipo quien se convierte en su salvador frente a la tristeza y frente a la peste que azotaba su Patria, Tebas. El joven extranjero se convertirá de inmediato en su marido y en un promisorio rey. El destino de la reina había predicho que su hijo la desposaría además de matar a su propio padre. El destino, indeclinable, se cumplió. ¿Quién puede juzgar este amor? ¿Y quién puede negar que fue un amor real?

Francesa de Rimini, de William Dyce.

     *Francesca da Rimini y Paolo Malatesta, en La Divina Comedia, de Dante Alighieri (1320), “la historia de los dos amantes es quizá uno de los pasajes más memorables de toda la obra de Dante. Es en el canto V del infierno donde el Dante trae esta historia, la de un amor que trasciende los umbrales de la muerte. Los amantes continúan juntos en el círculo de los lujuriosos, el castigo les ha llegado, pero el amor perdura en los infiernos, y si hay amor, el infierno ya no es tan infierno…”

Escena de la película ‘Williams Shakespeare’s Romeo + Juliet’, de Baz Luhrmann.

     *Romeo y Julieta, de William Shakespeare (1591-97). En la tradición literaria ccidental, Romeo y Julieta se ha convertido en la historia de amor por antonomasia, y puede afirmarse que su fama excede a la del mismo Shakespeare.

     *En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust (1913-1927).

Marcel Proust.

     Para Proust no hay más felicidad que la del recuerdo, el único capaz de hacernos revivir el pasado en que fuimos dichosos, pues, como afirma en una frase famosa, los verdaderos paraísos son los paraísos perdidos. En ese sentido, Proust ha sido el primero que ha visto en el recuerdo del pasado y en su salvación a través del arte el único modo verdadero de poseer la vida.

*Mi ángel tiene alas negras, de Elliot Chazze (1953).

     “Mi ángel tiene alas negras” nos cuenta la historia de amor entre Tim y Virginia —dos criminales en fuga—, el primero un prófugo de una penitenciara, la segunda una prostituta de lujo acusada de asesinato —que se encuentran y terminan planeando un asalto perfecto. Haze no se aleja ni medio paso de las reglas del género— Tim es recio, desencantado, con un conflictivo pasado, Virginia es toda una femme fatale pero con acciones que la redimen, pero narra con una fuerza y una profundidad que ya quisieran para sí muchos narradores modernos. La novela —breve, 220 páginas— se lee a toda velocidad y nos narra a toda prisa el descenso a los infiernos de la pareja. Porque como casi toda la literatura negra es profundamente moralista y sabemos que —en la ficción— el crimen no paga y ya desde el principio del relato, sabemos a Tim y Virginia condenados.

     En resumidas, las historias de amor solo son del corazón de sus enamorados y solo de ellos dos; la amistad es de varios, de grupos, de parejas, de amigas, de amigos, pero no dejan de ser gigantes que se posesionan del espíritu de quien siente en su pecho tales emociones.