De calabozo a pasarela

Era una rebelde sin causa y los errores que como tal cometió la llevaron a pagar una condena. De la cárcel saltó a las pasarelas. La historia de Karla Herrera, contada por James Fuentes Quintero.

De presa a modelo

Karla Herrera y su desfile desde la cárcel hasta las pasarelas de la moda

Por James Fuentes Quintero

La vida de Karla Herrera va más allá de la telenovela. Cuando era bebé fue secuestrada por su padre, creció en las comunas de Medellín en medio de la violencia y la desigualdad social. La rebeldía sin causa la llevó a cometer errores, por esto, terminó en la cárcel pagando una condena que cambió su vida para siempre.

Su vida no podía continuar en ese ir y venir sin saber qué hacer. Ya habían pasado muchas cosas y no era el momento de llorar más. La vida daba oportunidades y comprendió que la ruta estaba en caer y levantarse en comenzar y recomenzar cada día.

Entonces, después de salir de prisión, estudió diseño de modas y creó su marca de ropa, es personal shopper, se convirtió entonces en asesora de imagen, ingeniera de procesos textiles y coaching de alta costura.

Su inteligencia y tenacidad las desarrolló en una nueva dimensión, más universal y determinó conquistar al mundo.

Hoy viste a un sector de las mujeres más exigentes en cuestiones de moda. Además, fue seleccionada por una marca de ropa de Nueva York para modelar y vestir sus prendas.

Una charla con Karla

¿Quién es Karla Herrera?

«Karla es una mujer soñadora, fuerte, enamorada de sus hijas, trabajadora, que está enfocada en conseguir cada uno de sus objetivos».

—¿Ha sido fácil su vida?

«No sé qué significa “fácil” pero mi vida ha estado llena de hermosas complejidades. Cada momento tiene su forma para vivirlo».

—¿Cómo fue su experiencia en prisión?

«Fuerte, nada fácil, todo tipo de emociones vividas allí. Esto formó mi carácter y me enseñó el valor de la libertad, el dolor suele ser un buen maestro».

—¿Existe la discriminación laboral hacia las personas que pagan sus condenas y salen a buscar en empleo en su nuevo vivir?

«Por supuesto, a raíz de esto soy empresaria. En este país no hay una verdadera integración a la sociedad para los ex- convictos, por eso hay tanta gente delinquiendo. En mi caso, me cerraron las puertas en varios lugares a los que fui a solicitar empleo, solo una persona me brindó la oportunidad y pude ingresar a trabajar, con el paso del tiempo pude crear mi empresa».

—¿Qué es lo más difícil que ha vivido?

«Prisión, abuso sexual, separarme de mis hijas, la muerte de mi abuela, pero han sido momentos para aprender y avanzar».

—¿Cómo fue ese resurgir?

«Nada sencillo, los procesos son muy especiales pese a lo complejo que en momentos se dan, me ha tocado batallar cada segundo de mi vida para poder estar donde estoy, a veces quisiera dejar la espada a un lado y ponerme una corona. Voy en vuelo propenso a estrellarse, sin embargo, no dejo de volar. Batallar con un pasado que parece que no quiere soltarte es demasiado duro, pero Dios está a mi lado y con él voy segura».

—Sabemos que usted es apasionada por la moda ¿Cómo llega a lograr convertir ese sueño de ser diseñadora en realidad?

«Un día me levanté y dije ‘esto es lo que me apasiona, le voy a meter todo y hasta más, así tenga que empezar con las uñas’, he sentido que hasta el día de hoy Dios ha respaldado esta decisión. Duermo pensando en moda y me levanto pensando en moda.  La moda es muy variada y se debe estar actualizado todo el tiempo. Es un gremio complejo».

—¿Ha encontrado apoyo por parte del Estado, cooperativas o empresas privadas en la creación de su empresa?

«Para nada».

—¿Quienes trabajan con usted?

«El 90% de mi equipo son madres cabeza de familia. El día que llegue una persona que hubiese estado privada de la libertad, la voy a recibir con todoel amor del mundo».

—¿Cómo ha sido su nueva vida?

«Tranquila, con disciplina, metas definidas, llena de amor y esfuerzo constante».

—¿Tenemos entendido que sus prendas se están exportando a qué países?

«Empezamos muy bien en México, Estados Unidos y Chile. Las propuestas avanzan. Soy muy positiva».

—¿Qué le diría usted a aquellas personas que salen de una prisión y no tienen oportunidades laborales o de crear empresa?

«Que busquen que yo les enseño. No tuve oportunidades, pero las creé.  No conozco al primero que quiera volver a prisión, por eso es importante esforzarse y no darse por vencido a la primera ni a la segunda y mucho menos a la tercera, hay que ir por el sí».

—¿En qué se distingue su marca a otras marcas?

«Es una marca versátil, donde la clase y estilo prevalecen en cada prenda».

—¿Cómo terminó siendo la modelo de una marca en Estados Unidos?

«Vieron mis fotos en redes sociales, me contactaron y hoy soy la modelo de esa marca de vestidos de baño de los Estados Unidos».