Por Inocencio De la Cruz

     Son unos héroes, no hay duda. Y el anuncio de un homenaje a esos héroes por medio de la presentación de un libro, convoca, sin pensarlo dos veces, a hacer filas en torno al acto, el cual está citado para las 5:00 de la tarde de este martes 28 de julio de 2020.

     Y nos honra el hecho de que quien empuña la bandera de tal exaltación, sea un habitual participante de El Muelle Caribe: nuestro amigo y connotado líder social samario Jorge Agudelo Moreno, profesional en Salud Ocupacional o Seguridad y Salud en el Trabajo, dedicado, desde hace algo más de tres lustros, a librar una batalla cuyo objetivo principal es lograr de las esferas oficiales, mediante la permanente exigencia, herramientas que garanticen bienestar, a todos los niveles, para los trabajadores de la salud en el ejercicio de su misión.

     Mas no solo lo reclama —en voz alta lo reclama—, sino que, juiciosamente, plantea método y mecanismos para la puesta en marcha de una política cuyo propósito sea cuidar, en salud y bienestar, a los cuidadores de la salud de los demás.

Ilustración y contundente mensaje, en las páginas finales del libro.

     Osado, seguro de que está haciéndolo bien, el autor del libro —el cual se titula ‘Riesgos laborales en el sector de la salud’— se arriesga, una vez más, a presentar una obra en tal sentido, bajo la premisa de que, sobre la temática, muchos han sido los textos editados y puestos en circulación, para que solo algunos hayan sido bien recibidos, mientras que los otros ni siquiera han sobrevivido. Este es el sexto libro de Agudelo Moreno.

     Frente a la actual coyuntura a causa de la pandemia provocada por el coronavirus Covid-19 —una oportunidad, si se quiere, favorable para el objetivo trazado por el autor—, el acto ha de desarrollarse de modo virtual en el Día Nacional de la Salud en el Mundo del Trabajo en Colombia y asistiremos a él, desde la incomodidad del confinamiento, por medio de la aplicación y el dispositivo tecnológico correspondiente: vía Zoom y el computador de dotación para la producción semanal de El Muelle Caribe, medio en el cual Jorge Agudelo Moreno ha vertido mucha letra sobre el tema que lo ocupa y preocupa desde hace 16 años, cuando publicó su primer libro: ‘La cultura de la prevención, una urgencia social’.

     Además de la exposición permanente de su vida a que, en los actuales momentos, se han visto sometidos los trabajadores de la salud por la agresividad del virus actual —en otras ocasiones como retaliación por familiares de pacientes de diversas patologías que no sobrevivieron—, asisten también a ese deplorable entorno laboral en el cual priman, de acuerdo con ‘Riesgos laborales en el sector de la salud’, la inestabilidad e inseguridad en el trabajo, los bajos salarios, la disminución de derechos laborales, la vulneración al derecho a la organización, la dependencia personal con respecto al empleador, los estilos de mando y trato que deben admitir y el  continuo empeoramiento de las condiciones de trabajo.

     En 222 páginas —presentación y dedicatoria, prólogos, desarrollo de la obra en siete capítulos y la bibliografía, fundamento informativo de la obra— habremos de conocer a fondo la situación del sector en Colombia y los títulos de cada capítulo son una invitación a leerlo ‘de cabo a rabo’, como prometían las abuelas: *Breve resumen sobre la historia de la salud en Colombia, *Riesgos laborales en el sector de la salud, *Estilo de trabajo saludable, *Importancia de la seguridad y salud en el trabajo, *La cultura de la prevención, *El manejo de estilo de vida saludable y *El papel de la educación en la promoción de la cultura de la prevención y el manejo de estilo de vida saludable.

     Justo, merecido y oportuno reconocimiento a todos los trabajadores de la salud y estamos haciendo eco de un aparte de la presentación del libro por parte del autor. Ellos, los trabajadores de la salud, son “los verdaderos héroes, corazas y escudos… que nos han cuidado siempre, a pesar de las adversidades y de no contar con una verdadera seguridad social integral en Colombia”.

Fundación Colombia Incluyente, Gente Estratégica y la Fundación Santo Domingo apoyan una iniciativa que aporta a la reactivación económica en Barranquilla.

Por Andrea Del Gallego Barrios*

     Desde hace menos de un mes, en medio de la pandemia, 27 mujeres, 14 de ellas del barrio Villas de San Pablo, confeccionan tapabocas de alta calidad, en tela antifluidos, lavables hasta 20 veces, bajo la modalidad de producción en línea y estrictas normas de bioseguridad.

     Con el apoyo de la Fundación Colombia Incluyente, Gente Estratégica y la Fundación Santo Domingo, el proyecto se consolida como una iniciativa que aporta a la reactivación económica y a la producción masiva de tapabocas para la prevención del contagio.

     Rosario Noriega, quien tiene 37 años y más de 12 de experiencia como modista, antes de la crisis por el coronavirus trabajaba confeccionando uniformes de colegio. “Esta oportunidad me tiene feliz, estoy haciendo lo que me apasiona, practicando un arte con el que uno no se ‘vara’, que me está dando el sustento con un empleo digno y además estoy contribuyendo a que otros se cuiden, ¿qué más bonito que esto?”, dice Rosario, quien vive en Villas de San Pablo.

Oportunidad para hacer lo que les gusta: la costura, y una forma de obtener, dignamente, el sustento diario.

     A hoy, estas confeccionistas han fabricado 28 mil tapabocas que han sido donados en el Caribe por la Fundación Santo Domingo, entre otros escenarios, en el marco de la campaña pedagógica #PorqueQuieroEstarBien para la prevención del contagio del Covid-19, que se está llevando a cabo, puerta a puerta, en 24 barrios de la ciudad en alianza con la Alcaldía de Barranquilla.

“Este es un proyecto productivo impulsado desde nuestra unidad de Financiación y Desarrollo Empresarial, con el que buscamos promover la actividad emprendedora, impulsar a mujeres líderes, luchadoras y con talento de nuestra ciudad, para que generen ingresos y puedan también mitigar el impacto de la pandemia en sus hogares y las comunidades a las cuales llegamos con estos elementos de protección”, dijo el director ejecutivo de la Fundación José Francisco Aguirre.

     “Todo comienza con Gente Estratégica y su Centro de formación para el trabajo que tiene su programa de Corte y Confección, y a partir de ahí desarrollamos esta idea que hoy gracias a la Fundación Santo Domingo, nos permite producir 40 mil tapabocas al mes y lo más importante es el principal apoyo para garantizar la sostenibilidad del taller, el ingreso y empleo formal de todas nuestras confeccionistas”, agregó la gerente general de Gente Estratégica Azucena Guauque de Benedetti.

     En el marco del proyecto, estas mujeres reciben formación en empoderamiento femenino y empresarial, al igual que acompañamiento psicosocial.

     Quienes deseen apoyar este emprendimiento local y la generación de más empleos pueden realizar pedidos a Comercial@fundacioncolombiaincluyente.org

 *Andrea Del Gallego Barrios  
Prof. Comunicaciones Organizacionales
www.fundacionsantodomingo.org