Klemcy Salza Arrieta: identidad
colombiana que es sinónimo de danza

Nota: artículo publicado por angular virtual art magazine con motivo de la escogencia de la polifacética artista barranquillera Klemcy Salza Arrieta, dentro de los 21 gestores culturales de Latinoamerica más destacados a nivel internacional… «Este logro te lo dedico, porque también es tuyo… Gracias por tu apoyo y confianza», le dice Klemcy al director José Orellano.

   Cuando a una bailarina la llaman Klemcy Salza, uno pensaría que es un buen nombre artístico, pero no, es su nombre y apellido de pilas, tal vez intuido por su padre Efraín Antonio Salza Acosta que de manera premonitoria vio en su pequeña hija la semilla de una gran bailarina.

     Nacida en Barranquilla —ciudad de alegre carnaval— en un barrio popular, donde los sueños se diluyen en la esperanza, las manos de doña Narcisa Arrieta Español, madre de Klemcy, fueron su columna de credibilidad y afianzamiento del “yo sí puedo”.

     Y con esa fuerza interna se fue abriendo camino con naturalidad y talento. Sus primeros pases como bailarina los dio en la legendaria escuela de danza Palma Africana, dirigida por la que sería su tutora principal, la maestra Carmen Meléndez. En este grupo comenzaron a crecer sus alas a medida que se iba involucrando en los jacarandosos dominios del carnaval, logrando una proyección internacional.

     Con este cúmulo de experiencia, Bogotá la recibiría para complementar sus conocimientos de la danza clásica que ya venía estudiando en su ciudad natal con el maestro Jorge Arnedo actual director del Ballet de Barranquilla. En la capital de su país y con una visión más cosmopolita de lo que es el arte en general, se deja seducir por los sonidos de la danza contemporánea y danzas medio orientales e inicia sus estudios. Mientras afianzaba su carrera como bailarina, a la vez se iba sumergiendo en el mundo del espectáculo y la gestión cultural, preparando terreno para dar el salto a otros países, gracias a los cuales el mundo conocería el talento de esta bailarina Caribe. En la ciudad de Bogotá, realmente, abre sus alas a 360 grados, con el festival Iberoamericano de teatro de Fanny Mikey, a quien tuvo la posibilidad de conocer personalmente.

   En su maleta con suficiente espacio para los sueños y seguir coleccionando atuendos de las distintas danzas, llega a Indonesia, Yakarta, y la danza Bali ingresa a su hoja de vida. En los distintos escenarios se construyen lazos de amistad y complicidad y Klemcy, en un compartir con grandes amigos, tiene la posibilidad de encontrarse con una bailarina de danza del vientre y sus ojos queden fascinados. Es así como nace su interés por estas danzas.

     La gracia del colombiano Caribe está muy ligada a la alegría y a la expresión de los afectos, de allí que su nombre encierre todo ese lenguaje implícito. En el año 2001 viaja a Italia. Su personalidad se vuelve arrolladora, allí en Italia, más precisamente en Milán, estudia con la maestra Sabina Todaro, única maestra en esa época para la enseñanza de una técnica llamada Hílal Dance, creada por la maestra Suraya Hilal, quien reside en Londres con quien también tuvo la posibilidad de estudiar y comienza su etapa internacional. Se establece en Italia donde en el año 2005 formó un grupo de danzas orientales con el cual trabajó por espacio de nueve años, realizando espectáculos no solamente en Italia, sino en muchos otros países de Europa.

Símbolo de resiliencia… Gracias a la pandemia Covid-19, brotó ‘Arte en paralelo-Resiliencia en movimiento’.

    De Italia pasaría a Alemania, en el año 2015, con la iniciativa de consolidar un proyecto como era el de abrir una escuela de arte latinoamericano, objetivo logrado y su nombre fue Alma Latina en Kassel, donde se desempeñaba como maestra de danza clásica para niños, danza oriental para jóvenes y adultos, yoga para adultos y era la directora académica. Pero la vida tenía sus planes y con ellos la triste enfermedad y partida de doña Narcisa en el año 2016 lo que implica que Klemcy regrese a Barranquilla. Cada palabra de motivación, de esperanza y credibilidad brindada por su madre fueron una vez más la gasolina para regresar a Colonia – Alemania por una nueva propuesta de trabajo. Decidida lo acepta y desde entonces sigue viajando, creando y permitiendo que otros artistas de igual manera tengan la posibilidad de encontrar a través de los proyectos liderados por ella una puerta para circular sus trabajos a nivel internacional.

     Klemcy Salsa, mujer resiliente, decidida, disciplinada y comprometida con el arte, crea y diseña el proyecto Arte en Paralelo Resiliencia en Movimiento, el cual lleva un año de ejecución.

     Klemcy Salza Arrieta es un nombre que ya es identidad colombiana y sinónimo de danza. Ella es Salza, pero no le jala al mejor ritmo que ha dado el Caribe, la salsa.