Por José Orellano

     Mucho es lo que va de una Sociedad por Acciones Simplificadas a una Sociedad Anónima, y en esos S. A. S. y S. A. —lo jurídico en lo empresarial— radica el hecho de que, en la Vía 40 de Barranquilla, haya garantía de espacio para los carnavaleros en su bordillo.

     Como lo cobijado por S. A. —esas dos letras— facilitaba la conversión del Carnaval de Barranquilla en un ‘club privado’, exclusivo para la dirigencia de la capital del Atlántico, surgió, hace ya varios quinquenios, una Acción Popular que, ganada por los accionantes, varió la naturaleza jurídica —y bastó una S. más— de la sociedad que manejaba a su usufructo la tradicional expresión folclórica barranquillera.

     Ambas, S.A.: Sociedad Anónima y S. A. S.: Sociedad por Acciones Simplificada, son vehículos jurídicos, pero con connotaciones organizativas y actuaciones empresariales diferentes, establecidas por la ley.

     Abanderado de ese movimiento —el bordillo como símbolo de inclusión— lo fue el abogado-periodista Laurian Puerta Ordóñez, expersonero de Barranquilla y actual editor general del principal portal de noticias del Caribe colombiano.

     Para el apreciado colega, diez preguntas —una de ellas opcional— y diez respuestas, sin afanes de contra-interrogantes, solo por el deseo de servir un delicioso y amistoso plato periodístico, cristalización de una ‘amenaza’ que, en noviembre pasado, le habíamos lanzado a Laurian, mientras lo visitábamos en su oficina en la capital del Atlántico y le tomábamos unas fotos: “Te enviaré un cuestionario”, le dijimos.

     1… ¿Qué simboliza —más allá de que es un medio periodístico virtual— Zona Cero (Zonacero.com)?

Un gran orgullo periodístico. Somos el primer portal nativo digital de la Costa Caribe colombiana. Una especie de laboratorio donde se trabajan y cruzan todos los géneros periodísticos y literarios. Donde se puede hacer periodismo de profundidad y estar al servicio de nuestros lectores, a quienes le debemos todo.

     2… Cuando trabajamos juntos y editábamos juntos El Heraldo dominical, eras defensor de la palabra: de escribir largo, siempre y cuando hubiese muchas cosas que contar en una misma historia, gracias a un buen hilo conductor. Hoy día, los expertos en comunicación contemporánea recomiendan brevedad, porque consideran que leer en pantalla cansa más que leer en papel… Y hablemos de crónicas y reportajes… Si el caso es que el cronista cuenta con un hilo conductor llamativo: esa constante que provoca extenderse en palabras a fin de contar con coherencia muchas cosas en una misma historia, ¿valdría la pena dejar de recrear, digamos, periodismo literario en la web con tal de economizar palabras y atender la recomendación de brevedad?

Buenos tiempos esos cuando trabajábamos y gozamos haciendo periodismo en El Heraldo bajo la dirección de Juan B. y Olguita.

Tomo distancia de ese criterio de que en la web se debe ser limitado. El poder de la palabra, bien elaborada, tiene su encanto y cuando posees ese hechizo el lector te lo agradece, leyéndote con detenimiento y hasta el final. En el periodismo vale mucho el detalle. Bien narrado. Bien descrito. Llevar y ubicar al lector a ese terreno, donde se desarrolla la historia, reclama una buena narración que no se puede limitar en el espacio.

     Sigo sosteniendo que hay que primar el texto a la imagen. Aunque a veces una imagen valga más que mil palabras.

Laurian con su amigo el también periodista Jorge Cura —al igual de Zona Cero—, tras recibir, en 2013, el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar a mejor noticia en formato internet: “¡Usted no sabe quién soy yo!… 50.000 votos”, recurso de bocazas por parte del exsenador Eduardo Merlano, cuando la Policía Nacional lo conminó a una prueba de alcoholemia.

     3… Permíteme enseguida, Laurian, un excelente recuerdo profesional: Juan B. Fernández Renowitzky nos mandaba a ‘laminar’ noticias, la información diaria, sin obviar detalles, pero nunca lo hizo con crónicas o reportajes o entrevistas… “Laminar”, y la recomendación la hacía gráfica juntando índice y pulgar para indicarnos el espesor de un documento laminado, una cédula de ciudadanía, por ejemplo… Pero solo para noticias, para la información cotidiana…

O a veces nos decía, cuando ese texto reclamaba más detalles, que no se debía laminar y quitarle color y sabor. Cada historia reclama su estilo y su desarrollo

     Del director hay miles de anécdotas. Una de ella cuando descubrió que para camuflar los moteles a lo largo de la carrera 53, partiendo del antiguo Metro, le colocaban unas matas grandes a la entrada. Me hizo que escribiera una historia sobre eso y él le metió mano y se reía cuando escribía cada frase. Al final me dijo: “Como cosa tuya ponle este título: «Las matas carnívoras se tragan a Barranquilla»”. Aún recuerdo su cara picaresca cuando salió publicada la historia.

     4 Laurian: Ya no hay manera de huirle al ambiente de Carnaval en Barranquilla y esta inquietud tiene sabor a marimonda… Tú fuiste abanderado del bordillo como símbolo y pieza clave del sostenimiento de un Carnaval incluyente, de todos, pero en especial del puro pueblo… ¿Hay vigencia de bordillo en la organización actual del Carnaval de Barranquilla? ¿Hay inclusión?

Jose, fueron muchas peleas y batallas que libramos para que el Carnaval fuera incluyente y no un club privado de los dirigentes gremiales como pretendían perpetuarlo.

     Desde El Heraldo, contigo y José Granados, libramos estas pequeñas peleas. Cuando estuve en la Personería Distrital de Barranquilla me tocó hasta presentar tutela para que les dejaran espacio a los espectadores en el bordillo. El decreto que reglamentó el espacio en la Vía 40 establece 70 por ciento para el público y 30 para los palcos. Pretendían cambiar las reglas y mediante una medida provisional se suspendió la instalación de palcos hasta que le respetaran el espacio a los carnavaleros en su bordillo.

     Posteriormente, presentamos y ganamos una Acción Popular para variar la naturaleza jurídica a Carnaval SA, hasta convertirlo en Carnaval SAS, con el control del Distrito.

     En el Carnaval de la 44, que preside nuestro amigo Édgar Blanco, si reivindicamos el bordillo, hasta convertirlo en una especie de slong —como la varita mágica que lleva a una buena vibra, a la integración, a la alegría grupal—.  Más incluyente y más auténtico. Prima el folclor, mientras que en la Vía 40, prima el espectáculo.

     5… Allá por los 80-90, siglo XX, tus colegas periodistas te llamábamos poeta porque hacías poesía, escribías literatura en versos, y generabas cuentos cortos: prosa poética, que yo recuerde… E incluso, editabas un folleto que se llamaba Zona… ¿Sigues cultivando y generando ese género, el poético? ¿Qué va de Zona Cero a Zona (la poética)?

Siempre me ha apasionado la literatura. Lo hacía casi en silencio, hasta que me gané un premio y me notificaron en una carta que cayó en manos de Olguita Emiliani y salió gritando en la redacción que yo era poeta.

     Esas lecturas me han servido para mis textos, sean informes, crónicas o columnas.

     En los años 80 decidí publicar una revista. No daba con el nombre. Llamé por teléfono a un amigo poeta y músico que vivía en Bogotá, mi hermano Fernando Linero, y le pedí el favor de que me recomendara un nombre. Solo me respondió: “Uy, zona”. Me quedé en silencio y él me dijo “déjame pensarlo”. Le dije «ya no. Me lo acabas de dar: Zona».

     Cuando salí de la actividad pública me reuní con ese otro hermano Jorge Cura, para montar un sitio web. Quise conservar el nombre de zona y le agregamos cero, todo-todo nace en homenaje a los caídos por el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York.

En Zona Cero, Laurian no deja de seguir aprendiendo de colegas y lectores.

     6… En sus más de 10 años de presencia en el periodismo web de Barranquilla y el Caribe —Colombia y el Mundo—, ¿Zona Cero ha cumplido, de alguna forma, el papel de escuela para periodistas?

Creo que sí, Jose. No solo de escuela, sino de referencia para hacer buen periodismo. Han pasado y formado periodistas y otros colegas han emulado el formato para su ejercicio periodístico.

     7… ¿Qué ha sido lo gratificante del periodismo, el que ejercías antes, en papel, y el que ejerces ahora, por internet? ¿Hay diferencias, al margen de los medios, entre el uno y el otro?

Si hay mucha diferencia. Antes nos tomábamos mucho tiempo para buscar la noticia. La conseguíamos. Le hacíamos siesta y en la tarde, como por efecto de fotosíntesis, comenzamos a escribirla.

     Ahora no. Se consigue la información y se despacha una vez confirmada. Son noticias en desarrollo que vamos nutriendo con más detalles, según la importancia de la misma.

     Antes pensábamos que solo existían noticias importantes. Ahora no. Hay también noticias interesantes, que se vuelven virales. A los lectores les gustan y apasionan las buenas historias.

     Antes pensábamos que únicamente los columnistas podían opinar y los periodistas solo informar. Ahora nos tomamos ciertas licencias en eso y en los géneros a utilizar.

     Ahora se requieren periodistas integrales, como tú, que buscan la información, la escriben, revisan, publican, toman fotos y videos, los editan y publican.

     8…  Lo más relevante que te ha generado la dirección-orientación de Zona Cero…

Que me nutro y sigo aprendiendo cada día de mis colegas y lectores. Que articulamos y desarrollamos un trabajo en equipo, y lo más importante, que tengo la misma humildad, discúlpame si peco de inmodesto, con la que entré en 1986 a trabajar como corrector de estilo al diario La Libertad, de la mano de Carmen Peña Visbal y don Roberto Esper.

     9… (OPCIONAL) ¿Qué opinión te merece El Muelle Caribe, el hebdomadario que este 9 de febrero cumple cinco años en la web y ya va en 226 actualizaciones?

Un trabajo maravilloso. Digno de imitar. Es una fuente para seguir soñando en un mundo mejor y escribir buenas crónicas. Me sorprende la disciplina que le imprimes al trabajo y el reconocimiento que has adquirido en los Andes y en el Caribe colombianos, donde te apreciamos y respetamos.

     10… Para terminar, una ‘laminación’ (jejejejeje) del perfil de Laurian Puerta en familia… Esposa, hijos, satisfacciones, sentimientos… ¿Dejemos conocer un poco de esa condición humana del amigo de siempre, del confidente?

Mi familia me apoyó mucho en la consolidación de zonacero. En los inicios, mi esposa María Teresa, era la editora nocturna. Ahora mi hijo Laurian maneja las redes y hace el minuto a minuto de los partidos en twitter.  Mi hijo tiene un olfato periodístico increíble. Y mi hija María Teresa es una lectora acuciosa.