Cuando las cosas se hacen mal, hay que criticarlas, y cuando se hacen bien, el deber es exaltarlas.

     Nuestro sistema de salud está muy mal, pero una cosa es que critiquemos el actual sistema de salud, que opera en Colombia con su característica de ser un sistema curativo y no preventivo —la raíz de los problemas de la atención en salud, que al no prevenir las enfermedades a través de la probada Atención Primaria en Salud, lo que intenta es curar las enfermedades y lo hace muy mal— y otra cosa es que no reconozcamos los excelentes servicios que presta la EPS Sanitas, desde hace muchos años, destacándose como una de las mejores de todas las existentes en Colombia. Esto no es una adulación, es una comprobable realidad.

     Esta afirmación la hacemos basados, primero, en la encuesta de evaluación de los servicios de las EPS que realiza el ministerio de Salud cada año, en el cual se evidencia, con datos que dan cuenta de los peores y mejores servicios que prestan algunas EPS en el país.

     En el ranking de las calificadas como de “muy buenas”, porque no queremos hablar de las malas, que son la mayoría, se destaca la EPS Sanitas, la cual tuvo un 85 por ciento de aprobación por parte de los usuarios. Esta última encuesta fue realizada entre 25.760 personas, entre septiembre y noviembre del 2019, en 104 municipios, de los 32 departamentos del país, por la empresa Bioestadística S.A.S. La encuesta contó con 60 preguntas, relacionadas con el acceso, la oportunidad y la satisfacción. Esta medición se realiza con el fin de que la población, mediante los resultados que publica el ministerio de Salud, tome la decisión de cambiarse de empresa aseguradora, con base en resultados certeros.

Un grupo de usuarios transportados por la EPS Sanitas hacia el aeropuerto, en un vehículo seguro, confortable y con garantías de seguridad y calidad para los discapacitados.

     Y segundo, esta afirmación la hago también basados en la experiencia propia, personal, vivida no de ahora, sino desde los muchos años que tengo de permanecer en la EPS Sanitas. Y debo reconocer la forma eficiente, excelente y con calidad humana conque siempre me han atendido, empezando por recordar que hace 11 años tuve una enfermedad catastrófica y fui excelentemente asistido, desde septiembre hasta diciembre del 2009, lapso en el cual también estuve en cuidados intensivos durante 10 días en Santa Marta, para ser trasladado después, en un avioneta medicalizada, a Bogotá, donde fui recibido y atendido en la Clínica Universitaria Colombia, con altos estándares de calidad, hecho que reconocí en mi tercer libro publicado en el 2012 llamado Colombia promueve estilos de vida y trabajo saludables, y en el cual, en la página 20, en la dedicatoria, señalé: Producto de mi segunda oportunidad de vida, doy gracias a Dios y a las manos de todo el personal médico, asistencial, de especialistas y administrativo de la Clínica Universitaria Colombia, de la EPS Sanitas en Bogotá, por las excelentes, acertadas y humanas atenciones que me prodigaron durante mi enfermedad, en especial a la dedicación y el afecto recibido por el doctor Hernando Yovannety…”. Los seres humanos debemos ser siempre agradecidos, porque, como dijera Lao Tse: «El agradecimiento es la memoria del corazón».

     Pero eso fue hace 11 años, y hoy puedo decirles que la atención y los servicios siguen siendo de excelente calidad. Y lo reitero, porque hace 15 días estuve en Bogotá, remitido por la EPS Sanitas para someterme a un examen del oído en la empresa Audiocom, ubicada en la carrera 14 con calle 75, donde hubo una fina atención por parte de los funcionarios y de la doctora que me practicó la revisión especializada. Destaco no solo la entrega oportuna de pasajes y viáticos y el servicio de transporte para recogerlo a uno del aeropuerto y llevarlo y regresarlo a las citas, que es muy puntual, excelente, bajo los protocolos de bioseguridad requeridos por esta época, sino que resalto también la buena atención en los múltiples Hogares de Paso que tiene la EPS Sanitas en Bogotá para los usuarios de todo el país, Y me refiero en concreto al Hogar de paso bajo la coordinación de Edilberto Hernández, desde el aseo general hasta la limpieza y la asepsia en todas y cada una de las habitaciones, pasando por la buena y variada alimentación y la atención personalizada que allí nos entregaron tan detallistas y atentos trabajadores de esos hospedajes de enfermos.

     Señalo este aspecto porque desde allí surge una pregunta: ¿Por qué la EPS Sanitas sí puede atender con calidad, con eficiencia, con oportunidad y con calidez a todos sus usuarios y las otras EPS no pueden o no quieren hacerlo? ¿Qué es lo que pasa? Inquietudes que los usuarios de la salud en Colombia debemos plantearnos y respondernos para poder saber elegir la EPS a la cual nos afiliamos y por qué hay toda una avalancha de usuarios acogiéndose a esta EPS…

     La respuesta está clara: los usuarios buscan y necesitan excelentes atenciones —y estas deben serles suministradas oportunamente—, y si no las encuentran, ellos van buscando la entidad que mejor les atienda, y la EPS Sanitas es garantía de ello.

     Finalizo este artículo invitando a los usuarios de la salud en Colombia a que se afilien de manera masiva a la EPS Sanitas, porque allí van a recibir buena atención con oportunidad, con eficiencia, con calidad y con la calidez humana que todos necesitamos y nos merecemos… ¡Se los dice un usuario altamente satisfecho!