Premios prepagos-fiebre de reconocimentos ‘chimbos’

     Que tienen en común Álvaro Bayona, representante estudiantil de la Uptc, sede seccional Sogamoso; Andrés Zambrano, profesor de economía de la Universidad de los Andes; Ángelo Cardona, representante para Latam de la Oficina Internacional por la Paz; el líder juvenil Manuel Fernando Rivera y Yasmani Manuel Rivas, secretario de Gobierno de Hatonuevo, La Guajira, la alcaldesa de Algarrobo, Magdalena, Licet Prieto; el alcalde de Medellín Daniel Quintero, la gestora social Diana Osorio y el secretario de Comunicaciones Juan José Aux. Todos tienen en común unos reconocimientos ‘chimbos’, sin ningún soporte real, premios prepagos todos, duélale a quien le duela, pero es la verdad.

     En Latinoamérica hay varias empresas fachadas que se dedican a eso, a entregar premios y reconocimientos ‘chimbos’, y Colombia no escapa a esa modalidad de pretender engañar a los ciudadanos con reconocimientos inventados, tanto que, en realidad, tiene más valor un billete de 13 pesos. En Colombia hay un medio llamado Politika que entrega unos anodinos premios llamados —en esta ocasión— ‘Politika 2021’. Estos ‘premios’ los entrega un periodista que vio en esta práctica un medio de vida y vive de entregar ‘premios’ hasta al perro de la casa con tal de recibir dinero. La lista de embaucados debe ser bien larga, porque lo único serio que se ha entregado en este país son los premios Colombia Líder, que tiene el respaldo de universidades y entidades serias como la Fundación Saldarriaga Concha, la Fundación Bolívar Davivienda, RCN radio y RCN Televisión, Asobancaria y Davivienda, entre otros. Estos premios, reales, reconoce a los municipios y departamentos con buenos indicadores de gestión y logros de cumplimiento de los planes de desarrollo, además de los proyectos de reactivación económica y los procesos de innovación pública y gobierno abierto. Repito son: los únicos serios que se han entregado en Colombia.

     Como firma encuestadora que somos, hacemos encuestas para medir imagen o popularidad de los gobernantes, pero de ahí a creer que las encuestas que hace CM& y el Centro nacional de Consultoría son premios a buenos gobernantes, hay mucha distancia. Son eso: simples encuestas de popularidad y en la mayoría de los casos hay que pagar para aparecer entre los mejores de cada mes, es una fuente de ingresos para las empresas que las hacen. Así que, queridos lectores, no se crean el cuento de que tal alcalde o cual gobernador están entre los cinco mejores gobernantes del país. Es física paja.

   En México, un reconocido conferencista y motivador internacional llamado Galo Limón se inventó el Instituto Mejores Gobernantes, el cual entrega premios anuales a incautos de Suramérica y Centroamérica que tienen que pagar entre cinco mil y diez mil dólares para ser galardonados en una gala que deben pagar y costear cada uno de los premiados. Es recordado un exalcalde de Valledupar que fue premiado y se vio envuelto en medio de un escándalo ante el hecho de conocerse la verdad sobre los costosos premios ‘Maya’, entregados por Limón, quien a todas estas vive de estos jugosos prepagos por reconocimientos.

     Pero no solo los gobernantes son estafados con estos premios. Los asesores y consultores de Latinoamérica viven en un afán desenfrenado de llenarse el ego con unos premios que no se sabe por qué méritos los consiguen. Les digo, pues, que los tales galardones del Napolitan Victory Awards, que otorga The Washington Academy of Political Arts Sciences, son una farsa monumental en medio de la cual gana el que paga. Conozco a mal llamados asesores que no han ganado ni una campaña en su tierra natal y quieren ufanarse de ser estrategas ganadores que no tienen ni recorrido ni experiencia comprobada, puros asesores de cartón y de cumbres… viven de cumbre en cumbre hablando paja sobre temas que no dominan y pregonando triunfos que solo existen en su mente. Ustedes los identificaran porque en sus redes aparecen como ‘Consultores del año’, ‘Revelaciones del año’, pero ni siquiera tiene campañas y se autoproclaman como los mejores. ¿Mejores en qué?, pregunto yo.

     De acuerdo con el portal periodístico El Armadillo, The Washington Academy of Political Arts Sciences no es una entidad reconocida en su ciudad de domicilio sino una marca particular del MPR Group LLC, el cual se promociona a la vez para “servicios de asociación, promoción de los intereses en los campos de las artes y ciencias políticas” y para la “venta de bienes y servicios de terceros mediante concursos, premios e incentivos”.

Claudia Guerrero

     En una noticia aparecida en el portal mexicano Plumas Libres, la empresaria Claudia Guerrero se queja de que los Napolitan Victory Awards cobran 75 dólares por postulación si se trata de un asociado, en tanto que la inscripción para no miembros es de 99 dólares si lo hacen temprano y de 130 dólares si lo hacen de manera tardía. La diferencia adicional, según ella, es que los miembros tienen más posibilidades a la hora de la verdad.

     Luego, los ganadores deben pagar todos sus gastos para ir a la premiación y hasta la silla para la cena de celebración, según El Armadillo, medio que preguntó si un determinado alcalde pagó de su bolsillo o de los fondos de la Alcaldía para ir a recoger el trofeo, sin que hasta ahora le hayan respondido.

     Como estratega, puedo decirles que estos premios están bien identificados dentro de las prácticas de las empresas de marketing político para posicionar personas, empresas, entidades o marcas. Por lo general a uno no lo buscan, sino que es uno el que les sugiere. Uno monta la estrategia y empieza detrás de los periodistas a generar expectativa y a mostrarles las cosas buenas del personaje, generamos contenidos para sus redes sociales y establecemos encuentros con líderes de opinión para que hablen bien del personaje a premiar.

     Para medir la seriedad del premio conviene verificar su antigüedad, la calidad de los jurados, la transparencia en la evaluación de los candidatos y quiénes han ganado previamente. Esta práctica es muy usual para personas que pagan en Miami costosos estudios de marketing político con el cuestionado asesor de campañas venido a menos como el venezolano JJ. Rendón.

     En general, los premios son apetecidos en el mundo empresarial debido a que posicionan al vocero y la marca, facilitan alianzas y son un bonito adorno en una hoja de vida o un perfil de Linkedin que puede ser útil para saltar a cargos mejores ya que los cazatalentos se fijan en los logros a la hora de escoger a ejecutivos de alto nivel. “Incluso hay muchos que ponen hasta una nominación en su currículo”, a este punto llega la desfachatez de los premiados o cuasipremiados.

     Para los funcionarios y las entidades públicas, como puede ocurrir en este caso concreto, resultan importantes los galardones porque adquieren credibilidad ante la ciudadanía, la cual se puede traducir en votos a futuro o en la posibilidad de acercar donantes para sus campañas.