Un blog en altavoz

     Saber cuándo parar, saber leer las señales que nos manda el cuerpo. Muchas veces nos creemos invencibles y creemos que tenemos que hacer todo a la perfección y al par de la letra, pero se nos olvida que somos humanos. Se nos olvida que nuestro cuerpo tiene un límite y que necesita de nuestra colaboración para poder rendir.

     Esta semana mi cuerpo me dijo «¡para!», me dijo «si no piensas en mí, no voy a poder continuar»… y, efectivamente, no le dio. Nos hemos acostumbrado a que tenemos que demostrar diariamente que somos todo y ¿Para qué?

     Y como estoy en esa etapa de STOP, de dedicarme unos minutos más a mí que a lo demás, me encuentro de nuevo entre las letras y la poesía que calman mi ser. Me encuentro explorando las letras de mi alma y dibujando, entre la ropa, una forma de expresar ese sentimiento de pertenencia. Encontrando una forma de contar una nueva historia a través de las siluetas que cubren mi piel y, al mismo tiempo, sumergiéndome entre las cosas que muchas veces me han inspirado.

     “A veces volamos alto porque creemos que llegando a la cima vamos a encontrarnos con todos nuestros sueños y, cumplidos, creemos que allá arriba está toda la esperanza y los resultados de cada acción que hayamos cometido con ganas de salir adelante”. Y vestida de poesía, recreo imaginación leyendo el poema ‘a. n.’, de Sonia Ovalle Villadiego, de su libro ‘El universo, tú y yo’:

‘a. n.’, poema de Sonia Ovalle Villadiego, en su libro ‘El universo, tú y yo’.

Dicen que el cielo es el límite pero
¿Acaso hay un límite establecido?
Puede que en el camino te des cuenta
que tu propósito de vida siempre estuvo más cerca,
en la atmosfera, o si por alguna razón
no sientes ningún tipo de satisfacción,
llegando tan alto y quieres seguir.
Primero hay que ir volando bajito.
¿De qué te sirve querer una vida extraordinaria
cuando aún no disfrutas de la belleza de lo cotidiano?
Para ser feliz no se necesitan cosas inalcanzables,
auqnue los sueños nunca están de más.
Para ser feliz necesitas sentir la satisfacción
de estar en el cielo
sin haber siquiera dejado de tocar el suelo.
Nada es más lindo que la satisfacción
de sentirse completo.”

   La verdad siempre me he sentido identificada con la cotidianidad, por ende este , y mi constante necesidad de escribirlo todo, de anotar y recordar cada momento de la vida.

     Me iré a disfrutar unas cuantas cartas del alma, me vestiré de poesía y narraré mi sentir una vez más.

     Por ahora, un café y un par de letras más.

     Nos vemos en una próxima.

Lucía