Hablemos de ángeles

     Los ángeles son seres de luz que Dios ha dispuesto para guía y compañía de los seres humanos.

     Estos seres están a nuestro alrededor, esperando que nosotros los llamemos para que puedan ayudarnos en nuestras vidas.

     Existen diferentes grados de ángeles, por ejemplo, arcángeles, serafines y querubines. Esa es una clasificación angelical que se les ha dado de acuerdo con el nivel de evolución. Si lo asimilamos al mundo terrenal, es como los niños, jóvenes y adultos.

     Cada uno tiene una misión específica, de acuerdo con el grado de petición que efectuemos. Sin embargo, eso no quiere decir que necesariamente tengamos que aprendernos todos sus nombres y que si no lo hacemos ellos no asisten a nuestra ayuda.

     Cuando necesitas ayuda e intervención divina puedes, simplemente, decirles: «Ángeles, les pido que me ayuden a… (hacen la petición)» y ellos se hacen presentes, ya sea a través de una persona terrenal, un guía o cualquier mecanismo que ellos consideren para darte la señal.

     Todos tenemos un ángel guía asignado y un ángel de la guarda. Normalmente las personas nos afanamos por saber sus nombres, pero realmente tú puedes ponerle el nombre que más resuene contigo, porque la conexión angelical no tiene relación con el hombre, sino, realmente, con la energía que tú le impartas en tu relación.

     Los ángeles son como esos amigos que tienes que son como tus hermanos. Tienes amigos que te protegen de tus enemigos, otros que te ayudan a hablar, otros amigos que te ayudan en lo económico.

     Igual es en el mundo angelical: cada ángel tiene su función… Si requieres ayuda en el plano económico, dile: «Ángel de la abundancia, ven y ayúdame a (haces la petición)»…

     Si requieres ayuda para tu bienestar físico, dile: «Ángel de la salud, ven y sana (haces la petición)». Y así, la lista se hace interminable.

     El ángel custodio es aquel que nos ha sido asignado desde el mismo momento de nacer, es aquel que nos va a acompañar en el cumplimiento de nuestro propósito de vida; algunos dirán que es la conciencia o intuición; sin embargo, realmente son nuestros ángeles custodios orientándonos, pero como siempre existe el libre albedrío, es de nosotros seguir o no esa recomendación, porque eso es lo que ellos nos dan: recomendaciones para que tengamos un actuar o sentir, pero si tú no lo deseas ese cambio no se hace.

     Muchas personas pedimos la ayuda de los ángeles y no vemos cambios debido a que lo que esperamos es que ellos cambien la situación y eso realmente nos toca es a nosotros, porque si nosotros no somos los que efectuamos el cambio nunca realmente lo haremos como propio y estaremos clamando al cielo.

     Nosotros debemos poner de nuestra parte para que las cosas sucedan.

     Por ejemplo, en una mala relación clamamos al cielo por ayuda y le pedimos a los ángeles que nos ayuden en esa relación. Ellos, mediante un canal como una médium o por medio de una película, una canción o una publicación y un sinfín de señales nos pueden mostrar cuál es el camino, pero sólo tú, haciendo conciencia de esta recomendación, puedes actuar y tomar la decisión de separarte o terminar con esa relación que no te permite avanzar. No puedes esperar a que vengan los ángeles y terminen la relación por ti.

     Los ángeles siempre te dan la oportunidad de que seas tú quien actúe; sin embargo, hay ocasiones en las cuales, si tú no actúas, ellos actúan por ti, porque es tanto tu sufrimiento que se crea una situación en la que ellos son los que actúan.

     Continuando con el mismo ejemplo, si tienes una relación tóxica y no has tomado la decisión se puede generar una cadena de acontecimientos que te llevan a terminar con la persona. Puede ser por un engaño con otra persona o debido a una enfermedad o a la pérdida de un trabajo, en el cual el detonante es siempre el mismo: la separación de aquella persona con la cual tenías ese tipo de relación.

     En ese momento no lo vemos como intervención divina, sino como un castigo, pero realmente eso es como cuando a ti te hacen llamados de atención, una y otra vez, para que tomes los correctivos necesarios y cuando no lo haces ya, te suspenden o te despiden.

Jeshua Emmanuel y una legión de ángeles para el hombre. Hay que aproveharla. 

     Los ángeles y Dios jamás castigan, siempre nos están enrutando hacia nuestro propósito de vida, pero somos nosotros los que vamos desviando nuestro camino como lo explican los libros ‘El camino del despertar’ y ‘El camino del guerrero’.

     Los ángeles quieren que sepas que siempre están para ti y que sin importar la jerarquía angelical existente ellos están para ayudarte, pero debes permitirles hacerlo.

     Muchos dirán que nunca se les cumple, pero no es suficiente tener fe, tú puedes decir yo tengo fe, pero eso es de boca para afuera, realmente en tu interior tienes dudas de que eso no va a suceder o les dices «ángeles ayúdenme a… (x o y cosa)», pero luego de pedir dices: «Aunque yo sé que a mí nunca se me cumplen las cosas» o «Pidamosles a los ángeles, de pronto me hacen el milagrito».

     Pero, realmente, la petición a los ángeles tiene que ver con un creer y confiar desde el amor y el corazón; cuando tu pides de corazón con amor y creyendo, las manifestaciones divinas son inimaginables.

     Hay ángeles en tu vida, apóyate en ellos, que algunos dicen que son un canal para llegar a Dios.

     Todos podemos llegar a Dios directamente sin canales, los ángeles son la corte celestial que Dios ha puesto a nuestra disposición para ayudarnos a sanar cada uno de los aspectos de nuestra vida que así lo requieren.

     Con amor, Jeshua Emmanuel

Una parte de ti

¿Por qué muestras una parte de ti que no es real?

¿Por qué te vas por la apariencia y no por la esencia?

¿Por qué le dices a alguien que lo amas, cuando realmente no lo sientes?

¿Por qué vanagloriarte de la cantidad de hombres o mujeres que logras conquistar o que tratan de conquistarte?

¿Por qué luchas por encajar dentro unos estereotipos?

Es momento que te respondas esos por qué y empieces a ser tú mismo. Podrán irse algunas personas de tu vida.

En ese momento sabrás que los que se quedaron aman tu esencia no tu apariencia.

Deja de buscar

Deja de buscar quien se interese en ti.

Deja de buscar quien remplace un amor que se fue.

Deja de buscar agradarle a todo el mundo.

Deja de buscar en el exterior, lo que realmente está dentro de ti.

Para ya de gastar tus energías tratando de agradar a todo el mundo.

Para ya de permitir que te usen, vales mucho como ser humano.

Tú da lo mejor de ti, sé una gran persona.

Ama lo que haces, lucha por tus sueños.

El mundo se encargará de poner en tu camino personas que vibren en tu misma frecuencia energética, personas a las cuales ayudaras a crecer, pero también te ayudarán a crecer.