Puente a Manga… Imagen de http://www.cartagenadeindiasweb.com/

     La historia del barrio Manga apenas pasa del siglo, pero está íntimamente ligada al salitroso paso del tiempo en Cartagena. El inicio se remonta a 1904 cuando gran parte de la isla, entonces de propiedad de la señora Ana Grave, es vendida a Dionisio Jiménez, quien la organiza y vende por lotes. Luis Felipe Jaspe es encargado de trazar los bondadosos espacios para el diseño de calles y la ubicación de casas. El acceso a Manga era solo posible por el sitio donde se encuentra hoy el puente Las Palmas, pero en 1905 se abrió un boquete en la muralla del Pedregal para la construcción de un puente de madera que permitiera llegar al sector histórico. Luego fue reemplazado por el hermoso puente Román —obra del arquitecto francés Gastón Lelarge— que a su turno dio paso al puente actual, construido por Edurbe.

     Poco a poco Manga se pobló de amplias y hermosas casonas de prestantes familias cartageneras que se asfixiaban en los vapores insalubres del centro colonial. Para la época, la ciudad dejaba atrás el largo período de atraso decimonónico y se adentraba en la modernidad. Había tren, florecían bancos, casas de importación y exportación, el comercio respiraba desde el mercado público de Getsemaní, y la conmemoración del primer siglo de independencia dejaba obras memorables como el Camellón de los Mártires, el parque del Centenario y el teatro municipal.

     En 1934 se construyó el terminal marítimo y fluvial de Manga que 13 años después pasó a manos del Estado, dando vida a un fuerte movimiento portuario que dinamizó la economía y catapultó el empleo. Manga se convirtió en el barrio de mayor movimiento de la ciudad y pronto otros negocios se establecieron en la isla. Hace 25 años el puerto se privatizó y convirtió en uno de los más activos de América. En el nuevo siglo la fisonomía del barrio cambió completamente.

     Hoy quedan pocas casonas republicanas y en su lugar han surgido altos edificios de apartamentos y oficinas, el tránsito automotor es cada día más complicado, la tradicional tranquilidad se ha venido perdiendo y el accionar de la delincuencia está en auge a pesar de tener la Policía Nacional su sede principal en este cerrado territorio, cuyos habitantes claman a las autoridades mayor compromiso para meter en cintura a los antisociales. Exigen también que quiten el peaje descarado que desde hace dos décadas los obliga a pagar para regresar a casa cuando vienen del suroccidente. Manga puede ser un gran soporte de la Cartagena pospandemia, en materia portuaria, turística, urbanística y medioambiental.

Original de El Universal de Cartagena

Nota: Enviada, en diferentes momentos, por dos apreciados amigos de El Muelle Caribe, Wilfrido Atencio —el popular ‘Manochiquita’— y Álvaro Alvarado, ha llegado a nuestro WhatsApp “esta joya”, dicen, “de la literatura samaria, amigo nuestro: ‘El papito’ Lombardi”. Se acoge y se reproduce por lo bien tratado del tema. Bien tratado y divertido.

     «Me gustaban los marihuaneros de antes, los de los 70, los de verdad, porque tenían auténtico espíritu hippie. Uno sabía que eran marihuaneros porque caminaban como levitando, con un ritmo y una cadencia mítica. Los burros de los setenta hablaban diferente al resto. Se expresaban melódicamente y con un vocabulario propio. Tenían mirada picarona, no le ponían problema a nada, sólo a la guerra, y eran las perlas del optimismo. Los sueños no eran los sueños de los demás: paz y amor pregonaban. Escuchaban música ‘jiponga’ y leían poesía.

     Los marihuaneros de antes eran verdaderos marihuaneros, no como los de ahora, porque ahora todos o casi todos son marihuaneros artificiosos, ‘marihuaneros del postmodernismo’. Son comunes y corrientes, prestan servicio militar y estudian administración de empresas.

     Uno se da cuenta de que son ‘marihuaneros de ahora’ cuando, después de prender el varillo, lo aspiran de manera común y corriente, como un cigarrillo cualquiera, no como los de antes que hacían un sonido casi que gutural como de rito espiritual.

     Los ‘bareteros de ahora’ caminan como todo el mundo, tienen los sueños de todo el mundo, hablan como todo el mundo, incluso a algunos les gusta el ‘reguetón’, algo imperdonable en los marihuaneros de los setenta que tenían un aprecio por la música, ¡casi religioso!, de obra sagrada… ¿O acaso hubo algún marihuanero de los setenta al que le gustara Julio Iglesias?

     Los ‘marihuaneros de ahora’ comen pizza y perro caliente. Son inanes y se demoran un siglo para hacer algo, no como los de verdad, los de purita verdad, los de los 70, que eran verdaderos místicos de la hierba y el activismo, que se fumaron todo todito el Deuteronomio y cuanto salmo se atravesara.

     ¡Ah! y las pintas de los marihuaneros de antes: joyas de la psicodelia y la vanguardia, del simbolismo y la revolución, de la geometría y la naturaleza. En cambio, las pintas de los de ahora son un homenaje al consumismo y la mercantilería y hasta corbata y tenis limpios de marca se ponen».

     Víctor Hugo Vidal está con Camilo David Castro Stand y 48 personas más. Muy buenos días para todos, les invito a leer mi escrito en Muelle Caribe: https://www.elmuellecaribe.co/cuentos-poemas-y-algo-mas-65/

     Osvaldo Cantillo: Panegírico honesto y merecido para un comunicador excepcional como lo es José Orellano.

     Karin Angélica Orozco Barrios: Excelente. Felicitaciones

     Joaquín Casamayor: Aquí estoy de pie, Patriarca, aplaudiendo entusiasmado y uniéndome de corazón a este merecido homenaje a Pepe Orellano y a ese importante esfuerzo que es El Muelle Caribe y que merece el respaldo de todos aquellos interesados en los menesteres de la cultura. A veces lamento que el formato, el tamaño de la letra y las características de mi PC no me permitan disfrutar totalmente de las contribuciones de tantos autores talentosos, Pero de todos modos, hago propicia esta oportunidad que Usted nos ofrece, Patriarca, para dejar constancia de mi admiración y mi reconocimiento a la tarea de ese espíritu cultísimo, imaginativo, perseverante y combativo que es Pepe Orellano. VIVA EL MUELLE CARIBE.

     Víctor Hugo Vidal: Joaquin Casamayor Sé que es así Patriarca. Agradezco vuestra atención y el ponerse de pie y aplaudir repetitivo es un gesto de nobleza y caballerosidad. Dios lo bendiga siempre Ilustre Patriarca de Macondo. José Orellano, desde Texas, su Eminencia Reverendísima confirma su saludo y admiración.

     José Orellano: A Joaquín Casamayor, sincero agradecimiento —y todo mi afecto— por sus palabras… E igual para Víctor Hugo Vidal Barrios por haber sido artífice de la opinión del Patriarca Casamayor… La verdad: me quedo sin palabras… Gracias también a Osvaldo, Magaly, Karin…

     José Orellano: EL MUELLE EN EL CIBER ESPACIO
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     Desde las 10:00 de la noche circula en la web El Muelle Caribe… Costumbre repetida cada fin de semana… Lean, comenten, compartan, escriban que en El Muelle no hay retenes no aduanillas para las ideas.
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     EVONI: Lecciones de vida. Exquisito deleite: La Llave de Oro, La Impajaritable Crónica. El Hada de los Deseos. El Muelle Caribe está para otearlo y leerlo de principio a fin. Felicidades.

     Adib Navarro Namen: José Orellano muchas gracias por compartir.
Es muy grato despertar cada inicio de semana con tus seleccionadas crónicas y relatos, resultados apludible por tu intenso y consagrado trabajo, sosteniendo con éxitos la existencia de El Muelle Caribe.

     José Francisco López Fontinelle: ¡Excelente…!

     Guillermo Luis Nieto Molina: Excelente. Felicitaciones, maestro José Orellano. Muelle Caribe, cargamento Literario exquisito.

     Víctor Hugo Vidal: Reconocimiento al trabajo incansable de un guerrero José Orellano, quien además cumplió años. Felicitaciones mi hermano por tu inmortal Muelle Caribe. Bendiciones.

     Guillermo Salamanca: Felicitaciones maestro José Orellano

     Jorge Alfonso Sierra Quintero: En medio de todo este encierro que ya nos fatiga, siempre es un frescor recibir Muelle Caribe ¡Gracias y agradecimientos, maestro José Orellano por tu esfuerzo!

     Klemcy Salza: Hola José!!! Muy buenas… Disculpa no haberte agradecido antes por el artículo… Querido, termino hoy nuestro Arte en Paralelo 2020… Gracias infinitas por todo tu apoyo… Abrazo grande.