¡A comer plantas!

En el año 2050, 10 mil millones de personas alrededor del mundo tendrán que alimentarse, pero eso no se logrará con el actual sistema alimentario… Entonces, pues, ¡a no comer carne y sí muchas plantas!

Un 37% de proteínas y un 20% de calorías, es
lo que aporta el consumo de carne en el mundo

Para alcanzar los objetivos climáticos y garantizar la seguridad alimentaria, especialistas recomiendan bajar en un 75% ese consumo y la transición a un sistema de alimentación basada en plantas

Por Mabel Rocío Castillo Pineda 

El mundo come carne en abundancia, pero, en realidad, ese alimento solo aporta un 37 por ciento de proteínas y un 20 por ciento de calorías.

Eso —nada eficiente— es lo que, para los humanos carnívoros, representa una alimentación sobre la base de productos animales, los cuales, desde su industria, generan el 57 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero en toda la producción de alimentos.

Una alimentación sobre la base de las plantas, especialmente cereales integrales, legumbres, vegetales y frutos secos, es lo recomendable. “Es una de las formas más eficaces para proteger nuestra salud, nuestro planeta y la seguridad alimentaria a nivel global”, dice la gerente de gerenta de ‘Alimentando el mañana’ Natalia Téllez.

‘Alimentando el mañana’ es un programa pionero que busca brindar asistencia gratuita y colaborativa a todas las instituciones que deseen servir un menú más saludable, más sostenible y más económico y que, además, apunta a proveer asistencia gratuita y colaborativa a instituciones que deseen servir un menú a base de plantas.

De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Bonn, Alemania, a nivel mundial un 80 por ciento de toda la tierra para agricultura es utilizada en ‘operaciones de alimentación animal concentradas’, CAFO, o ‘agricultura animal intensiva’.

Se requiere bajar su consumo, hasta en un 75 por ciento.

Tras analizar investigaciones recientes sobre distintos aspectos del consumo y la producción de carne: desde sus efectos para el medio ambiente y el clima, hasta su impacto en la salud pública y la economía, el equipo de investigación de la Universidad de Bonn concluyó que el mundo debe reducir al menos en un 75 por ciento el consumo de carne si lo que se desea es mitigar el cambio climático.

De acuerdo con los resultados, en los países donde, particularmente, las personas consumen mucha carne, una reducción significativa no solo es deseable sino vital para mitigar los impactos de la agricultura animal.

Una carrera contra el tiempo

“Para 2050, deberemos alimentar a 10 mil millones de personas alrededor del mundo y esto no podemos lograrlo con nuestro sistema alimentario actual”, dice Natalia Téllez.

Según un reporte publicado por la Comisión EAT-Lancet —entidad sin ánimo de lucro establecida por la Fundación Stordalen, Stockholm Resilience Center y Wellcome Trust para cataliza, a nivel mundial, una transformación nutricional—, un sistema alimentario que sea compatible con los objetivos tanto ambientales como nutricionales consistiría en más de un  90 por ciento en alimentos basados en plantas. 

La búsqueda por la sostenibilidad

Para alcanzar el 75 por ciento de reducción de consumo de carne recomendado, el equipo de investigadores detrás del estudio de la Universidad de Bonn recomienda iniciativas tales como impuestos a los productos cárnicos y que la temática del “consumo sostenible” sea incorporado a los programas educativos escolares.

En Colombia, nuestro programa Alimentando el Mañana acompaña a instituciones públicas y privadas para generar conciencia entre sus estudiantes y docentes con el fin de reducir su consumo de carne”, precisa Téllez. “Este objetivo se logra con la asistencia gratuita de nutricionistas y chefs profesionales”.

Para conocer más sobre el programa, accede a www.alimentando el mañana.org.

Mayor información, en https://wa.link/z1yl5s