‘Cha’ de Palenque

La representante a la Cámara nacida en Palenque, Dorina Hernández, es la protagonista principal de la nota de Eduardo García en este número de El Muelle Caribe. La ‘Chá’, méritos compartidos con la vicepresidenta electa.

‘Chá’ Dorina

Por Eduardo García Martínez

Mientras Dionisio Miranda buscaba la gobernación de Bolívar invocando la fuerza de las negritudes, ella no le hacía sombra y le ayudaba a estructurar su pensamiento político y su fuerza integradora. Dionisio no materializó su anhelo de regir los destinos de Bolivar porque se convirtió en víctima de la Covid-19, pero su enjundia política no se ha desvanecido. Ahora su esposa Dorina Hernández seguirá su lucha desde la Cámara de Representantes, a la que fue elegida en las listas del Pacto Histórico. Es muy cercana a otra negra de reconocidos méritos: Francia Márquez, caucana, defensora de derechos humanos, ambientalista, activista social, fenómeno electoral y vicepresidenta de Colombia.

Dorina conoce las necesidades de su raza porque nació, se crió y tiene su familia en San Basilio de Palenque, primer pueblo libre de América, pero sabe que como miembro del Congreso de la República su labor se extenderá mucho más allá de su histórico terruño. Debe trabajar por toda la población colombiana, que espera un cuerpo legislativo decidido a dejar atrás las prácticas amañadas que le han valido un rechazo social generalizado. De hecho, tiene desde ya un norte definido: el electo presidente Gustavo Petro, en plena campaña electoral, anunció junto a ella que crearía el Ministerio de la Igualdad o de la mujer, y que Dorina lo impulsaría desde la Cámara baja. Este ministerio será de mucho beneficio para la población femenina de Colombia, cuyos derechos son conculcados a diario, irrespetados y violentados.

La ‘Chá’ Dorina Hernández, y las murallas de Cartagena al fondo.

Desde 2018 a esta luchadora se le conoce como ‘Cha’ Dorina, que en lengua palenquera significa “mujer de respeto, empoderada y lideresa”. Ella reivindicó la lengua de su Palenque natal coordinando su Plan Especial de Salvaguarda como Patrimonio Cultural en Latinoamérica. Ha impulsado la etnoeducación como herramienta de conocimiento e integración comunitaria en poblaciones con tradiciones ancestrales. Es licenciada en Administración Educativa, magíster en Educación Comunitaria, doctorando en Ciencias de la Educación y Pedagogía Social de la Universidad de Cartagena.

Su desempeño como docente es de muchos años, ha sido coordinadora de Etnoeducacion y directora de Cultura de la Secretaría de Educación de Bolivar, y conferencista nacional e internacional. Se le agrega un especial don de gente, capacidad de trabajo en equipo y una tenacidad  a toda prueba para llevar sus iniciativas hacia el éxito. Colombia necesita mujeres del talante de ‘Cha’ Dorina y Francia Márquez, empoderadas de su papel en la sociedad, de pensamiento libre, tenaces, luchadoras y capaces de renovar costumbres anquilosadas y dañinas para la sociedad.