VIS a discapacidad

La Ley colombiana exige que el 1% de las Viviendas de Interés Social, VIS, sean destinadas para personas con discapacidad. Andrea Santa cuenta que la constructora Cusezar aporta a disminuir las brechas en este sentido.

Colombia en deuda con proyectos
de vivienda para los discapacitados

A mejorarles la calidad de vida a cerca de 3 millones 500 mil colombianos en situación de discapacidad

De Andrea Santa

Si bien la Ley Estatutaria 1618 de 2013 prioriza el acceso de créditos de vivienda, y exige mecanismos para que las autoridades garanticen que licencias y construcciones cuenten con accesibilidad para personas con discapacidad, la deuda con esta población va más allá de su cumplimiento.

Susana Peláez, gerente de negocio de la constructora Cusezar.

Iniciativas como las impulsadas por la constructora Cusezar,  aportan a disminuir brechas en este sentido, tal como sucede a través de la construcción de todos los proyectos de vivienda y otros específicamente en Bogotá como Fiori, ubicado en el sector Colina Campestre;  Gran Reserva de Valdivia, sector Salitre, o Foret, ubicado en Chapinero, que cuentan con apartamentos pensados y adaptados para mejorar la calidad de vida de personas con movilidad limitada, más allá de lo que establece la norma.

“En Cusezar, consideramos que la construcción de viviendas debe ser incluyente, segura y cómoda para todos, incluídas las personas en situación de movilidad reducida”, dice la gerente de negocio de la constructora Cusezar Susana Peláez.

Entretanto, el artículo 28 de la Ley 1346 de 2009, plantea que el Estado debe garantizar el derecho a la vivienda de la población con discapacidad, lo que facilita el acceso de vivienda digna a la población; y en general la ley y normativas colombianas enfocadas en construcción, exigen que las instituciones se alineen con el fin de garantizar rutas accesibles para personas con discapacidad, mencionando paraderos y sistemas de transporte local. Sin embargo, no hay normativas que regulen las necesidades en adaptaciones de construcción al interior de las viviendas.

“Trabajar con proyectos cada vez más incluyentes, es un reflejo del compromiso de Cusezar para que las personas con algún tipo de discapacidad vivan en un espacio lo más normalizado posible, un lugar que les permita desarrollar su día a día de la manera más cómoda y confiable”, agrega Peláez, gerente de negocio de la constructora Cusezar.

Según los resultados del censo registrados en 2018 por el Departamento de Administración de Estadística Nacional, DANE, el 7,2 por ciento de la población dijo presentar alguna dificultad funcional para realizar sus actividades diarias, lo que se traduce en cerca de tres millones y medio de personas con discapacidad.

Adaptaciones de hogares para discapacitados

De acuerdo con El Estudio de perfiles de compradores de vivienda  de Cusezar, los residentes en situación de discapacidad buscan la manera de adecuar sus espacios para poder ser autónomos en el desarrollo de la mayor parte de sus actividades.

Los discapacitados tienen derechos.

Es así como las viviendas adaptadas en proyectos de esta constructora cuentan con modificaciones como marcos más amplios que los tradicionales en sus puertas que permitan la movilidad de sillas de ruedas; corredores más amplios; baños con barandas de soporte y pisos sin desniveles.

En cuanto a los baños, estos carecen de peldaños o escaleras; las duchas están adaptadas con teléfono y mecanismos para que la ropa esté al alcance. También, cuentan con rampas, soportes en paredes y pisos antideslizantes, además de enchufes, interruptores de luz y muebles con cajones accesibles. Algunas adaptaciones usan domótica —casas inteligentes— para facilitar la apertura de ventanas, puertas y cortinas, así como el encendido de electrodomésticos y luces a través de la voz.

“Es muy importante que estos espacios tanto dentro como fuera de la casa no te tengan que recordar que eres diferente, cuando las adaptaciones hacen que tu vida fluya, no te sientes una carga, porque te movilizas como una persona normal sin restricciones; el hecho de que tengamos una dificultad no debe representar que tenemos una vida tan diferente a la de los demás. Por ejemplo, cuando de espacios públicos se trata, arreglar los andenes de toda la ciudad nos cambiaría la vida”, según residente en condición de discapacidad de apartamento adaptado por constructora Cusezar.

En cuanto a proyectos de Viviendas de Interés Social, VIS, la Corte Constitucional estableció en 2019 que cada municipio debe tener claro el número de personas en condición de discapacidad y determinar el presupuesto para establecer la cantidad de proyectos VIS que deben ser construidos.

La Ley colombiana exige que el 1% de VIS, a construir sean destinadas para personas con discapacidad y precisa que “las viviendas para las personas en situación de discapacidad no tendrán barreras arquitectónicas en su interior y estarán adaptadas para dicha población, de acuerdo con las reglamentaciones que para el efecto expida el gobierno nacional” (Ley 1114 de 2006).

Imagen destacada: proyecto de vivienda Gran Reserva de Valdivia, sector Salitre, Bogotá.