Ninguneo

«Ahora, con Francia Márquez, los nadies, los ninguneados, los casi nada, los casi algo, es decir, los casi todos, recobran lo único que tienen: La esperanza». El punto de vista del filósofo Alonso Ramírez Campo.

La hora de los Nadies

Por Alonso Ramírez Campo

“Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte, pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Imágenes Facebook: Francia Márquezhttps://lanzasyletras.com/: Galeano
http://elcajondelosconocimientos.blogspot.com/: Tío Rico y https://www.dw.com/: Benedetti,

Los nadies, los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos. Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara sino brazos.  Que no tienen nombre sino números. Que no figuran en la historia universal sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que las balas que los matan”. Eduardo Galeano 1.940.

Revive esta crónica del gran Eduardo Galeano gracias a Francia Márquez que ha puesto sobre el tapete el tema de la pobreza extrema que ofende y avergüenza a nuestra sufrida Colombia. Sin duda somos medalla de oro de la ignominia universal en exclusión y discriminación. Con la pandemia los pobres se volvieron miserables, los medios acomodados se empobrecieron y los ricos de siempre se convirtieron en Mac pato —Tío rico—.

Ahora los nadies son muchos más que antes, porque los medioalguien engrosaron sus filas caminando en medio de un fango de arenas movedizas que amenaza con engullirlos.

Los nadies no tienen propiedad sino enseres personales, en vez de cuentas bancarias tienen talonarios renovados por el prestamista gota a gota, no aspiran a una pensión, pero claman por un auxilio estatal.   

Los nadies son los que oyen caer triste la lluvia en sus techos de cartón, son los obreros que arrastran sus pasos con el peso del sufrir, son los que viven el hoy lo mismo que ayer, son los niños millonarios de lombrices que estudian en escuelitas de pobres para seguir siendo pobres. Son los hombres como Juan que llegan al boliche y apenas se pagan el vino y nunca pueden invitar, son también los que trabajan hasta jubilarse y nunca les sobra el pan, los de mirada turbia que ahora caminan lento como perdonando el tiempo.

Pero ahora, con Francia Márquez los nadies, los ninguneados, los casi nada, los casi algo, es decir, los casi todos, recobran lo único que tienen: La esperanza. Sin duda, la lideresa social y ambiental afrodescendiente ha despertado la curiosidad y creatividad tanto de twitteros, cantantes y diseñadores audiovisuales en el momento en que afirmó que su slogan de campaña es “Somos los nadies” y le está ganando a la propuesta de esos que “se creen los todos o los únicos”, que proponen salir emberracados a votar. En lugar de esa táctica manida y añeja, la negra grande ha logrado conectarse con los nadies recordándonos el poema de Mario Benedetti: “Mi táctica es mirarte, aprender como sos, quererte como sos. Mi táctica es hablarte y escucharte, construir con palabras un puente indestructible… Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple. Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites”.

Estamos en un momento histórico inédito los colombianos entre salir a votar con rabia contra alguien o salir a votar en tono de fiesta y paso alegre por alguien. En el primer caso, estaremos eligiendo a los violentos una vez más, que se han enriquecido con el sudor de los pobres; en el segundo caso, estaremos apostando por la vida que, en nuestro caso, pasa no ya por alcanzar el cielo sino en salir al menos del infierno.

Por eso las palabras de Francia se están clavando como la estaca en lo profundo del corazón de los nadies al afirmar: “Los nadies son la gente que nos han ninguneado en este país, la gentea la que no le han permitido tener derechos, a esos que nadie les presta atención, que nadie los mira, que nadie los escucha, que nadie está dispuesto a garantizarles sus derechos. Yo vengo de allí, represento a esos. A esa gente de las manos callosas que se levantan todos los días a pesar de estar en medio del conflicto armado y de las dificultades económicas y sociales a construir con alegría, esa es la gente berraca que se pone de pie en este país y que sueña y que tiene esperanza de un cambio”.

En un país de tramposos como el nuestro, cualquier cosa puede pasar, pero pase lo que pase ya los nadies somos alguien y eso me tiene más contento que una fiesta de pueblo.