Coincidencia

Dos figuras de la poesía, auténticos Caribe de Cartagena y Ovejas: Luis Carlos ‘El Tuerto’ López y José Ramón Mercado, en una coincidencia de muerte y vida que recrea —crítico y biográfico— Eduardo García Martínez.

‘El Tuerto’ y José Ramón

Por Eduardo García Martínez

El 11 de junio de 1789 nació en Cartagena Luis Carlos ‘El Tuerto’ López, y ese mismo día de 2021 moría en esta misma ciudad José Ramón Mercado. Dos poetas vigorosos en su forma de recrear la realidad para volverla arte a través del verso y la metáfora.

Sobre la obra poética de López se ha escrito de todo, desde cuando comenzó su vida literaria. Plumas reconocidas del país y el exterior han mostrado la calidad de sus poemas, la forma como retrató a su ciudad, sus habitantes, sus costumbres, sus calles, su historia.

Ensayos, tesis de grado, libros, revistas, obras de teatro, documentales se han hecho sobre la vida y la obra de López, quien como nadie supo interpretar a su terruño cuando aún era un villorrio rodeado de murallas. Lo amó y criticó con igual desparpajo, pero murió añorando rescatar la casa familiar de la calle del Tablón, convertida hoy en locales y tiendas de cachivaches, muy lejos de convertirse en el museo o la casa de cultura que debería ser para rendir tributo a su memoria.

Tal parece que se le quisiera ‘cobrar’ el haber utilizado su lenguaje de sorna para mostrar las miserias y debilidades de la ciudad que perdía a sus águilas caudales para convertirlas en caterva de vencejos.

Luis Carlos ‘El Tuerto’ López y José Ramón Mercado.

José Ramón vino al mundo en Naranjal, paraje rural perteneciente al municipio de Ovejas (Sucre), que convirtió en su mundo de ensueños desde el cual cantó sus versos cargados de hermosas, alegres y tristes metáforas, y que pudo ser su propia negación si no encuentra en la educación el camino preciso para superar la pobreza que le marcó la infancia. La poesía fue su pasión, compuso canciones, fue cuentista, dramaturgo, pedagogo, novelista, y tres veces titulado universitario, cuando de niño sólo pudo acceder a la escuela gracias a la ‘Niña Pacha’, la maestra que le abrió un cupo en el aula cuando lo vio pegado a la ventana desde la calle, repitiendo las palabras que ella decía a sus alumnos para enseñarlos a leer.

Publicó 15 libros de poesía y prosa, enseñó a varias generaciones de estudiantes, cultivó la amistad como don supremo, fue bondadoso y la jactancia nunca estuvo en su boca.

Fue un hombre bueno, alejado de las habladurías dañinas y dedicado a escribir hasta la madrugada. Expertos dicen que su poesía engrandece las letras del Caribe colombiano.

Este sábado 11 de junio había de ser para mí un remolino de emociones: veo nacer a Luis Carlos López, el gran vate cartagenero, y advierto la partida de un amigo inmejorable como lo fue Ramón Mercado.

Imagen destaca: portadas de uno de los libros de ‘El Tuerto’ López y de una obra dedicada a José Ramón Mercado, escrita por Adalberto Bolaño Sandoval.