Por el planeta

Un llamado del ingeniero Jaime Fernando Rodríguez Rocha a los empresarios para que, mediante una Conducta Empresarial Responsable, ejecuten planes que contribuyan al bienestar del planeta con acciones desde los diferentes escenarios en que participan.

Señor empresario:
Haga su Manual de Conducta
Empresarial Responsable

Por Ing. Jaime Fernando Rodríguez Rocha

Cada empresa, cada empleado, cada hogar y cada esquema productivo o social debe contribuir al bienestar del planeta ejecutando acciones desde los diferentes escenarios en los cuales participemos. Pero además debemos hacerlo extensivo a nuestras redes como lo son la familia, los amigos, los vecinos, los compañeros de estudio, de trabajo, de deportes etc. y así ampliar el impacto positivo de ejercer buenas prácticas que contribuyan al cuidado del planeta y consecuentemente a nuestro bienestar. Para tal fin utilizamos conocimientos, herramientas y experiencias que nos ayuden en este propósito, además de una actitud proactiva y propositiva.

Son varios los autores e investigadores que han profundizado en el tema, pero hay uno, que especialmente aborda una solución desde la empresa, desde allí irradiar a la sociedad, y específicamente; desde sus áreas funcionales: administrativa, financiera, comercial y de operación, que ofrecen productos y servicios creados, elaborados, distribuidos y consumidos por personas. Es así como, por qué no, desde ellas también distribuir y transmitir conocimientos y buenas prácticas, mediante el empoderamiento persona a persona, a toda la comunidad que la conforman las llamadas stakeholders o partes interesadas.

El Dr. Michael Porter plantea incorporar en la estrategia de la empresa; objetivos, estrategias, tácticas, metas, métodos y responsables que articuladamente con la sociedad y las diferentes partes interesadas a saber: empleados, directivos, propietarios, clientes, sociedad, gobierno, accionistas etc., ejecuten acciones que cuiden el planeta.

Él desarrolló un modelo sobre cómo generar valor y riqueza desde el interior de la empresa. Este es conocido como “La Cadena de Valor del Dr. Michael Porter” presentado en el año 1985 a través de su Bestseller “Competitive Advantage: Creating and Sustaining Superior Performance” (Porter, 1985) la cual se basa en un modelo de negocio que describe el rango completo de actividades necesarias para crear un producto o servicio en la empresa, dividiéndolo en procesos denominados,

Actividades Primarias: 1.- Logística de Entrada: recepción, almacenaje y distribución de materias primas e insumos requeridos. 2.- Operaciones: Transformación, manufactura de productos y servicios. 3.- Logística de salida: Ruta al mercado directa o indirecta a través de terceros.  4.- Marketing y Ventas: Promocionar, publicitar y vender. 5.- Servicio Post Venta: Garantías y servicio post venta.  

Y unos procesos de gestión o administración, transversales en la empresa, denominados,

Actividades Secundarias o de Soporte: 1.- Infraestructura de la empresa: Administración, asuntos legales, financiera, planeación, relacionamiento. 2.- Gestión de Recursos Humanos: Contratación, manejo, capacitación, clima. 3.- Desarrollo de Tecnologías: Equipos, conectividad, software, comunicaciones. 4.- Compras – Abastecimiento: Insumos, equipos, vehículos, edificios. Su propósito es entregar el máximo valor con el menor gasto posible y así generar un margen (ganancia) adecuado.

Todas las operaciones y acciones de las áreas funcionales de una empresa, sea la administrativa, la financiera, la comercial o la operacional, generan un impacto positivo o negativo en la sociedad desde su Cadena de Valor.

Teniendo en cuenta lo creado por el Dr. Porter, es posible utilizar el modelo y su metodología para generar valor y riqueza desde el interior de la empresa y sus actividades a través de sus áreas funcionales administrativas, financieras, comerciales y operacionales que beneficien a las partes estableciendo un vínculo entre ventaja competitiva (estrategia) y responsabilidad social corporativa donde ganan la sociedad, la empresa y el planeta.

La interdependencia entre empresa, sociedad y planeta se puede analizar con las mismas herramientas utilizadas para analizar la posición competitiva y desarrollar la estrategia de manera ampliada.

Una visión desde la empresa hacia el entorno social, fuera de la misma, permite trazar un impacto social desde la cadena de valor ya que allí están representadas todas las actividades y acciones que una empresa realiza para hacer negocios, llevando productos y servicios, para la sociedad. Así mismo puede servir como captador para identificar el impacto social positivo y negativo de esas actividades y así mantenerlas, ajustarlas o cambiarlas buscando siempre un beneficio mutuo.

jaime.fdo.rodriguez.r@gmail.com