La tensión global

La tensión global

Victoria en fútbol, violencia, economía y poder global marcan la agenda del día: del Catatumbo a Minneapolis, del Campín a los mercados, más los conflictos geopolíticos que tensionan al mundo.

Imagen de portada: En titulares, la invitación a conectarse con esta página: ‘Las DIEZ-tacadas’ de El Muelle Caribe.

1.- Ocho años después, Junior vence
1-2 a Millonarios en El Campín

Hazaña tiburona. Teo, a los 40, ¡interminable!

En el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, Junior de Barranquilla logró un triunfo histórico por 1-2 ante Millonarios, rompiendo una racha de más de ocho años sin ganar como visitante contra los azules en la capital colombiana. El duelo correspondió a la fecha 2 de la Liga BetPlay I-2026, y significó una fuerte inyección de moral para el equipo barranquillero, que —en Supercopa y Liga— venía de perder dos partidos seguidos y de empatar uno, dos descaches en propio patio.

La figura indiscutible del partido de este domingo 25 de enero fue Teófilo Gutiérrez, experimentado e interminable delantero de Junior —hace 40 años nació en el populoso barrio ‘La chinita’ de Barranquilla—, quien abrió el marcador con un gol en el minuto 27 y luego fue determinante con la asistencia para el segundo tanto de Jermein Peña justo antes del descanso, al minuto 90. Con este resultado, Junior no solo sumó sus primeros tres puntos en la Liga, sino que además saboreó una victoria que ante Millonarios no conseguía en El Campín desde hacía 14 partidos.

Millonarios llegó a igualar transitoriamente con un gol de Rodrigo Contreras, pero una vez más la estrategia ofensiva y la jerarquía de Gutiérrez inclinaron la balanza a favor del tiburón. El VAR incluso anuló un posible empate por fuera de lugar que hubiera cambiado el guion del final del partido, lo que subraya la intensidad con que se vivió el clásico capital-playa.


2.- Nueva masacre y escalada
violenta en el Catatumbo

Catatumbo ardiente.

La violencia en la región del Catatumbo (Norte de Santander) volvió a escalar con una masacre ocurrida el sábado 24 de enero de 2026, en la vía entre Ayacucho y Guamalito, donde tres hombres fueron asesinados a tiros en plena vía pública por sicarios que inmediatamente incendiaron los vehículos de las víctimas, dejando un ambiente de terror en esta zona rural históricamente marcada por la presencia de grupos armados ilegales.

Este hecho se suma a una crisis humanitaria más amplia que ya afecta a decenas de miles de habitantes, obligando a familias enteras a desplazarse y confinándose en sus casas por la violencia. Según informes del Ministerio de Defensa, solo en semanas recientes se han reportado más de 40 homicidios y cerca de 47.000 personas desplazadas en esta subregión fronteriza.

Organizaciones internacionales y la ONU Derechos Humanos han condenado la situación, señalando que los enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las FARC han dejado un saldo de muertos, líderes sociales asesinados y comunidades enteras bajo amenazas, mientras el Estado intenta responder con refuerzos de fuerzas públicas.

Analistas advierten que este tipo de ataques no son hechos aislados, sino parte de una escalada sostenida de violencia en el Catatumbo desde enero de 2025, con impacto profundo en derechos humanos, desplazamientos y seguridad en la frontera con Venezuela.


3.- Gobierno colombiano enfrenta presión
por más violencia y más desplazamientos

Violencia presiona.

La crisis de seguridad en varias regiones de Colombia — con el epicentro en el Catatumbo — está generando una fuerte presión política y social sobre el gobierno nacional. Casi 700.000 personas fueron afectadas por la violencia en el país entre enero y febrero del año pasado en múltiples formas: desplazamientos forzados, confinamientos e interrupción de la movilidad en zonas apartadas, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

Este panorama plantea un desafío complejo para las autoridades, puesto que no solo se trata de enfrentamientos entre grupos armados (ELN y disidencias de las Farc), sino también de la restricción de acceso a servicios básicos, asistencia humanitaria comprometida, y un aumento sostenido de violaciones de derechos humanos que han sido documentadas por organismos internacionales.

Mientras tanto, el Gobierno insiste en medidas de control territorial, acompañadas de despliegue militar y apoyo logístico para atender a las comunidades desplazadas. Sin embargo, activistas y líderes sociales critican la falta de una estrategia efectiva de largo plazo, que combine seguridad con inversión social y protección integral de poblaciones vulnerables en estas regiones.

Estas tensiones internas también se reflejan en el debate político sobre la política de “Paz Total”, la sostenibilidad de los diálogos con grupos armados y las prioridades en la agenda de seguridad y derechos humanos de cara a las próximas elecciones.


4.- Debate político ante inseguridad por
todos lados, intensifica la agenda electoral

Seguridad agendada.

La preocupación por la seguridad se ha convertido en un tema que pesa fuertemente en la agenda política colombiana a medida que se acercan las elecciones de 2026. Movimientos sociales y líderes de distintas regiones han exigido una respuesta más efectiva ante los reiterados casos de violencia armada, desplazamientos masivos y la incapacidad percibida para proteger a líderes sociales y comunidades rurales.

En este contexto, distintos candidatos han centrado parte de sus propuestas en fortalecer las capacidades institucionales para enfrentar amenazas hechas por grupos armados no estatales. Estas discusiones incluyen reformar la estrategia de seguridad, potenciar la presencia estatal en áreas afectadas y avanzar en mecanismos que garanticen el respeto de los derechos fundamentales.

Analistas políticos advierten que la percepción de inseguridad podría redefinir alianzas electorales, movilizar a votantes indecisos y polarizar aún más el debate sobre cómo abordar la violencia histórica que atraviesa al país. Este debate se intensifica en regiones como el Catatumbo, donde episodios recientes han vuelto a poner en el centro la urgencia de un enfoque integral de paz y seguridad.


5.- La economía rural bajo presión: los
campesinos protestan por crisis de ingresos

Campo asfixiado.

En paralelo con la inseguridad, sectores rurales colombianos están movilizándose para denunciar la crisis económica que enfrentan. Campesinos de regiones agrícolas han bloqueado vías y realizado acciones de protesta para reclamar precios justos por sus productos y pedir apoyo a políticas que protejan su subsistencia.

Esta situación se ha visto agudizada por la violencia en zonas rurales que limita el acceso a mercados y servicios básicos para los agricultores, así como por los bajos precios de productos esenciales. Líderes de asociaciones campesinas han solicitado al gobierno implementar subsidios temporales, programas de compra institucional y estrategias de desarrollo rural sostenible para evitar que comunidades enteras se vean desplazadas por falta de oportunidades económicas.

El diálogo entre el Gobierno y las organizaciones rurales aún está en proceso, con mesas técnicas que buscan plantear soluciones estructurales para mejorar la infraestructura, el acceso a créditos y la seguridad alimentaria, especialmente en zonas afectadas por el conflicto.


6.- Indignación mundial por asesinato de
enfermero a manos del ICE en Minneapolis

ICE asesino.

La ciudad de Minneapolis (Minnesota, Estados Unidos) vive una nueva ola de protestas tras la muerte a tiros de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, abatido durante un operativo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Videos virales del incidente muestran a Pretti grabando a los agentes con su celular y ayudando a una mujer afectada por gases lacrimógenos cuando fue atacado por varios agentes y finalmente recibió múltiples disparos mientras estaba en el suelo.

Las autoridades federales alegaron inicialmente que el agente actuó en defensa propia, afirmando que Pretti portaba un arma; sin embargo, material difundido por medios internacionales y testimonios de testigos contradicen esta versión, señalando que él solo llevaba su teléfono y no representaba un amenaza directa al personal.

El suceso ha encendido protestas en Minneapolis y en otras ciudades de Estados Unidos, con ciudadanos demandando la expulsión del ICE, reformas en las prácticas de uso de fuerza por agencias federales y el fin de la financiación de la agencia. Líderes políticos de distintos espectros han exigido transparencia y rendición de cuentas en la investigación, mientras que un juez federal ha ordenado preservar todas las pruebas del caso.

Figuras públicas, desde activistas hasta figuras del deporte y la cultura, han condenado el incidente y lo han señalado como un ejemplo alarmante de abuso de poder por parte de agentes federales, lo que ha ampliado el debate sobre la política migratoria y las tácticas de aplicación de la ley en Estados Unidos.


7.- Protestas masivas y tensiones políticas
en Estados Unidos tras la muerte de Pretti

Exigen justicia.

La muerte de Alex Pretti ha provocado manifestaciones masivas en Minneapolis y otras ciudades estadounidenses, con miles de personas exigiendo justicia y la retirada de agentes del ICE de las calles. Las protestas forman parte de un movimiento más amplio que rechaza las políticas de inmigración y el uso de la fuerza federal en operaciones locales.

Grupos de activistas han llamado a una huelga general y acciones coordinadas para presionar por cambios en las políticas de inmigración, así como por la eliminación de fondos federales destinados al ICE. Algunos manifestantes también han demandado la retirada inmediata de todas las operaciones de enforcement en Minnesota, citando la muerte reciente de otra persona bajo circunstancias similares apenas semanas antes.

Mientras tanto, políticos de ambos partidos han usado el caso para reforzar sus discursos: algunos exigen mayor supervisión y regulación de las agencias federales, mientras otros defienden las operaciones como necesarias para mantener la seguridad fronteriza.

La tensión ha sido tal que incluso eventos deportivos locales, como partidos de la NBA, se han visto afectados o reprogramados debido al clima político y social generado.


8.- Tensiones internacionales por
la política migratoria de EE UU

Migración tóxica.

La crisis desencadenada por los sucesos en Minneapolis ha escalado a debates de política pública a nivel internacional. Organizaciones de derechos humanos han criticado la política migratoria estadounidense y el uso de fuerza letal por agencias como el ICE, acusándolas de operar sin mecanismos de rendición de cuentas adecuados.

Países vecinos y organizaciones multilaterales han seguido de cerca la situación, observando que las protestas y la respuesta gubernamental podrían tener implicaciones regionales en la cooperación migratoria y en acuerdos bilaterales sobre control fronterizo. La mirada internacional se ha centrado no solo en la muerte de Pretti, sino en el patrón de acciones de enforcement que han generado rechazo en amplios sectores de la sociedad civil mundial.

9.- Crisis económica global: inflación
persistente y mercados en modo alerta

Persiste inflación.

La economía global transita un terreno inestable donde la inflación, aunque moderada en los indicadores generales, sigue incrustada en la vida cotidiana de millones de personas. Las principales economías del mundo —Estados Unidos, la Unión Europea, China y varias potencias emergentes— enfrentan un escenario de desaceleración con precios altos, una combinación que erosiona el poder adquisitivo y mantiene en vilo a los mercados financieros.

La Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeo han coincidido en un diagnóstico prudente: la inflación ya no corre al ritmo vertiginoso de años recientes, pero se resiste a volver a los rangos históricos, especialmente en rubros sensibles como alimentos, energía, vivienda, transporte y servicios básicos. Este fenómeno golpea con más fuerza a las clases medias y trabajadoras, que ven cómo sus salarios pierden capacidad real de compra, mientras el consumo se enfría.

Los mercados bursátiles han reaccionado con volatilidad contenida, atentos a cualquier señal sobre futuras decisiones de tasas de interés. Un recorte apresurado podría reactivar la inflación; una política monetaria demasiado rígida podría empujar a varias economías a la recesión. Ese delicado equilibrio mantiene nerviosos a inversionistas y gobiernos por igual.

En los países en desarrollo, la situación es aún más compleja. El encarecimiento del crédito externo, la fortaleza del dólar y la presión sobre las monedas locales agravan la deuda y limitan el gasto social, ampliando brechas de desigualdad. La inflación, más que un indicador técnico, se ha convertido en un factor político y social de alto voltaje, capaz de detonar protestas, cambios de gobierno y giros en las políticas económicas.

La sensación global es clara: la crisis inflacionaria no ha terminado, solo cambió de forma. Y su sombra sigue marcando la agenda económica del mundo.


10.- Conflictos geopolíticos: Medio Oriente en
combustión y Asia Oriental bajo tensión estratégica

Tensión global.

El mapa geopolítico mundial continúa marcado por focos de tensión persistentes que amenazan con desbordarse más allá de sus fronteras regionales. En Medio Oriente, los conflictos armados, las disputas territoriales y las rivalidades entre potencias regionales siguen alimentando una inestabilidad crónica, con consecuencias humanitarias devastadoras y un impacto directo en los mercados energéticos globales.

La región vive una combinación peligrosa: guerras de baja y alta intensidad, enfrentamientos indirectos entre actores estatales y grupos armados, y una diplomacia internacional que avanza con dificultad. Cada escalada militar reactiva temores sobre el suministro de petróleo y gas, presionando precios y recordando al mundo que la seguridad energética sigue atada a la pólvora del desierto.

Mientras tanto, en Asia Oriental, las tensiones no estallan en bombas, pero se miden en maniobras navales, ejercicios militares y mensajes diplomáticos cada vez más duros. El Mar del Sur de China se mantiene como uno de los puntos más sensibles del planeta, con disputas territoriales entre China y varios países vecinos, y con la presencia constante —y estratégica— de Estados Unidos y sus aliados.

El pulso entre China y Occidente no es solo militar: es tecnológico, comercial y simbólico. Taiwán, las rutas marítimas y el control de cadenas de suministro críticas convierten a la región en un tablero donde cualquier movimiento en falso puede alterar el equilibrio global.

En conjunto, estos conflictos refuerzan una percepción inquietante: el mundo avanza hacia un orden internacional más fragmentado, donde la diplomacia compite con la fuerza y donde la incertidumbre geopolítica se ha convertido en un factor estructural de la vida contemporánea.

No son guerras lejanas. Son tensiones que terminan reflejándose en el precio del pan, del combustible y de la tranquilidad global.

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A 60 AÑOS DE SU MUERTE

Camilo Torres: su cuerpo
hallado, el país interpelado

Por Evo Matrix

Camilo Torres: genuino símbolo de cambio social. No lo dejaron. Lo mataron y lo desaparecieron. 60 años después, ha vuelto.

Sesenta años después, Colombia vuelve a mirarse al espejo con una pregunta incómoda: ¿qué hacemos con nuestros muertos simbólicos? El hallazgo e identificación de los restos de Camilo Torres Restrepo no es solo un acto forense, es un movimiento profundo en las placas tectónicas de la memoria nacional.

El sacerdote, sociólogo y guerrillero del ELN, muerto en su primer combate en 1966 y desaparecido desde entonces, regresa ahora como cuerpo, pero también como disputa.

Camilo Torres nunca fue un personaje sencillo. Su vida transcurrió entre sotanas y aulas, barrios pobres y salones aristocráticos, Evangelio y revolución. Antes de empuñar un fusil, fue parte activa de la élite intelectual bogotana de comienzos de los años sesenta. Bautizó hijos de periodistas, escritores y políticos; ofició sacramentos en familias que luego ocuparían el centro del poder colombiano. Esa cercanía inicial con el establecimiento hace aún más compleja su deriva posterior hacia la insurgencia.

Junto a Orlando Fals Borda, Camilo Torres fundó la primera Facultad de Sociología de América Latina, la de la Universidad Nacional.

Formado como sociólogo en la Universidad de Lovaina, Camilo regresó al país con una mirada crítica, atravesada por dos corrientes que marcaron época: el Concilio Vaticano II y el impacto continental de la Revolución cubana. En ese cruce de fe renovada y utopía política, encontró una manera distinta de entender el sacerdocio: no como refugio espiritual, sino como herramienta de transformación social.

Su paso por la Universidad Nacional fue decisivo. Capellán universitario, profesor, fundador —junto con el también sociólogo Orlando Fals Borda— de la primera Facultad de Sociología de América Latina, Camilo se convirtió en una figura incómoda. Hablaba de pobreza estructural, de desigualdad histórica, de un país sostenido sobre exclusiones. No predicaba desde el púlpito, sino desde la calle, el aula y el barrio.

En el sur de Bogotá, especialmente en Tunjuelito, ejerció un sacerdocio sin templos. Visitó casas, acompañó procesos comunitarios, impulsó juntas de acción comunal. Allí entendió que la pobreza no era un problema moral, sino político. Que no bastaba con caridad, y que la fe, si quería ser coherente, debía mancharse los zapatos.

Por cortesía del sociólogo Edgar Rey Sinning, tenemos el facsimil de la moción de duelo firmada por Fals Borda en 1966 con motivo del asesinato de Camilo Torres.

Ese convencimiento lo llevó a promover el Frente Unido del Pueblo, una plataforma política que buscó articular estudiantes, obreros y campesinos por fuera de los partidos tradicionales y del cerrojo del Frente Nacional. En su Mensaje al Frente Unido, Camilo dejó una frase que hoy resuena con ironía histórica: “Nuestra labor se orienta hacia la suma y no hacia la resta de esfuerzos”. Hablaba de unidad, no de guerra.

Pero la Iglesia cerró filas. En 1965, la jerarquía le ordenó retirarse de la vida política y del espacio público. Fue una sanción que lo aisló institucionalmente y selló una ruptura. Sin púlpito, sin cátedra, sin partido, Camilo terminó por convencerse de que la vía armada era el último recurso para producir cambios reales. Se incorporó al ELN ese mismo año. Murió pocos meses después, sin haber disparado una revolución.

Desde entonces, su figura fue apropiada, reivindicada y también distorsionada. El ELN lo convirtió en mito fundacional, incluso rebautizando sus siglas como Unión Camilista. Sin embargo, esa apropiación ha sido cada vez más cuestionada, incluso por voces críticas dentro y fuera de la izquierda, que señalan la distancia entre el legado ético de Camilo y la deriva armada del grupo.

El hallazgo de sus restos obliga a una relectura. No para santificarlo ni para condenarlo de manera simplista, sino para devolverle complejidad. Que su cuerpo repose en la Universidad Nacional —y no en un altar guerrillero— es una decisión cargada de sentido: anclar su memoria a la reflexión académica, al debate público, a la pregunta incómoda por las salidas que el país eligió y las que dejó pasar.

Camilo Torres llevado en andas pos simpatizantes.

El conflicto colombiano está lleno de muertos sin cuerpo y cuerpos sin relato. Camilo Torres vuelve ahora con ambos. No para cerrar heridas —eso sería ingenuo—, sino para recordar que las ideas también matan cuando se absolutizan, y que la justicia social sigue siendo una deuda que ninguna bala ha logrado saldar.

El capítulo se cierra en lo forense. En lo político y ético, apenas vuelve a abrirse. Y Colombia, una vez más, queda frente a su propio espejo, con el tinto enfriándose y la historia pidiendo ser pensada sin consignas.

El conflicto colombiano está lleno de mitos armados y silencios convenientes. Este cuerpo hallado rompe ambos. No pacifica, pero interpela. No redime, pero desnuda. Y deja claro que ninguna causa —por justa que se proclame— puede reclamar el monopolio moral de la historia.

Camilo Torres vuelve sin fusil. Y eso, quizá, es lo más subversivo de todo.

Crédito por fotos: https://www.senalcolombia.tv/ – https://www.colombiainforma.info/