La Sociedad de Autores y Compositores del Perú distinguió en Bogotá al compositor colombiano Rafael Manjarrez, presidente de Sayco, por su liderazgo en la defensa internacional de derechos de autor.

Condecorado Rafael Manjarrez por
Sociedad Peruana de Derechos
de Autor, en encuentro jurídico
regional de la CISAC en Bogotá
“No reconocer a Rafael Manjarrez es no conocer el género vallenato”, dijo el director general de APDAYC, Rubén Ugarteche.

Por Evo Matrix
La defensa de los derechos de autor en América Latina tuvo un momento simbólico esta semana en Bogotá: en el marco del Comité Jurídico Regional de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores-CISAC, la Sociedad de Autores y Compositores del Perú-APDAYC otorgó su máxima distinción al compositor colombiano Rafael Manjarrez, presidente de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia-Sayco, y vicepresidente del Comité Latinoamericano y del Caribe de la CISAC.
La condecoración fue entregada por el director general de APDAYC, Rubén Ugarteche, durante una ceremonia realizada en el Distrito Capital colombiano en medio de las sesiones del encuentro jurídico regional de la CISAC, cumplido los días 10 y 11 de marzo.

El reconocimiento destaca el liderazgo de Manjarrez en la defensa de los creadores, su aporte al fortalecimiento de la gestión colectiva en Colombia y su participación activa en escenarios internacionales de protección de derechos de autor.
La CISAC, fundada en 1926 y con sede en Francia, es considerada la mayor red mundial de sociedades de autores. La organización representa a más de cinco millones de creadores en áreas como la música, el audiovisual, el teatro, la literatura y las artes visuales, promoviendo la protección de sus derechos, la gestión de licencias internacionales y la remuneración justa por el uso de sus obras.

Durante la ceremonia, Ugarteche subrayó que el homenaje no solo reconoce la trayectoria de Manjarrez como dirigente gremial, sino también su dimensión artística. El compositor colombiano, nacido en La Jagua del Pilar, en el sur de La Guajira, ha desarrollado una amplia carrera dentro del género vallenato, en paralelo con su labor en defensa de los autores.
“El maestro Manjarrez no solo ha dedicado su vida a la música, sino también a la lucha por los derechos de los autores en Colombia y en el mundo, causa que ha asumido en alma, vida y corazón”, afirmó Ugarteche durante el acto protocolario. En ese mismo sentido, señaló que su contribución artística es inseparable de su compromiso institucional con la protección de los compositores. “No reconocer a Rafael Manjarrez es no conocer el género vallenato”, añadió.
Al recibir la distinción, Manjarrez agradeció a APDAYC y a los representantes regionales de la CISAC, así como al presidente del Comité Latinoamericano y del Caribe de la organización, Rafael Fariñas. También extendió su reconocimiento al gerente general de Sayco, César Ahumada, y a los delegados jurídicos de distintas sociedades de gestión colectiva presentes en el encuentro.
Según señaló el dirigente colombiano, la presencia de representantes de diversos países reafirma el compromiso regional con la protección de los autores y la consolidación de mecanismos que garanticen una remuneración justa por el uso de sus obras.

La condecoración entregada por APDAYC consistió en un diploma y una medalla que acreditan a Manjarrez como miembro honorario de la entidad peruana, una distinción reservada para personalidades que han realizado aportes sobresalientes a la música y a la defensa de los derechos de los creadores.
Durante la misma ceremonia también fue reconocido el abogado colombiano Fernando Zapata, considerado una de las principales autoridades en derecho de autor en el país. Su condecoración destacó su contribución al fortalecimiento de la gestión colectiva y al desarrollo del marco jurídico que respalda la protección de los autores en Colombia.
El acto, más allá del reconocimiento individual, reafirmó la importancia de la cooperación regional entre sociedades de gestión colectiva para enfrentar los desafíos actuales de la industria cultural y garantizar que los creadores reciban el reconocimiento y la compensación que corresponde a su trabajo.

