A propósito de ‘El Año Escalona’, estas páginas recorren vida, obra y dimensión humana de Rafael Escalona, el juglar que convirtió la provincia colombiana en memoria cantada de un país.

INTRODUCCIÓN
Arranca ‘El año Escalona’

El 13 de mayo —día de Nuestra Señora de Fátima— comenzaron a palpitar nuevamente las memorias alrededor de la vida y la obra de Rafael Calixto Escalona Martínez.
Pero es desde este 26 de mayo cuando esas evocaciones empiezan a tomar la dimensión de una gran narrativa colectiva: la del hombre que llegó a convertirse en uno de los más grandes compositores de la música vallenata y en símbolo inmortal de la cultura colombiana.
El pasado 13 de mayo se cumplieron 17 años de la partida del maestro. Y este 26 de mayo comienza oficialmente ‘El Año Escalona’, un recorrido conmemorativo que desembocará, en 2027, en el centenario de su natalicio.
Valledupar se dispone así a honrar la memoria del juglar. Para dar apertura a esta conmemoración, la Fundación Rafael Calixto Escalona Martínez, la Alcaldía de Valledupar y la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata ofrecerán, este martes, el conversatorio ‘Escalona Inmortal’, a partir de las 5:30 de la tarde, en la Biblioteca Departamental Rafael Carrillo Lúquez.
Allí, familiares, amigos y admiradores de ‘El más grande de todos’ volverán sobre el legado artístico y humano del célebre compositor y recrearán pasajes de una historia entrañable, de la cual su hija, Taryn Escalona, nos entrega estas páginas.
SEMBLANZA
En la Provincia —en Patillal—, Escalona
nació para la crónica de un país cantado
Por Taryn Escalona Gil

(Nota del director: Este es un homenaje gráfico de El Muelle Caribe a Rafael Escalona, construido a partir de fotografías cedidas generosamente por su hija Taryn. Las imágenes van sin pies de foto ni leyendas, con el propósito de que los lectores participen también de la evocación y ayuden a reconocer las compañías, los escenarios y los momentos que rodearon al inmortal patillalero).
Rafael Calixto Escalona Martínez, vio la luz del mundo por primera vez, un 26 de mayo, el del año 1927, en Patillal, Cesar.
Fue el último hijo entre siete hermanos del hogar conformado por un coronel de la Guerra de los Mil Días, llamado Clemente Escalona Labarcés y Margarita Martínez Celedón. Los hermanos de Rafael Calixto fueron: Abigaíl, Justa Matilde, Nelson, Clemente Sebastián, Margarita María o ‘Magola’, Jorge Isaac y Blanca Escalona Martínez. Hoy no sobrevive ninguno de los hijos del coronel y Margarita.

Era Valledupar casi una aldea de unos treinta mil habitantes, cuando Escalona comenzó a escribir su propia historia a través de versos costumbristas que contaban el diario vivir del pueblo. Así lo hizo casi sin darse cuenta, cambiando un poco la forma de ver la vida de las nuevas generaciones que crecían a la huella de sus pasos y regando como el bostezo de boca en boca, aquellas historias del viejo ‘Valle’ que ya no se contaban, sino que se cantaban. Entonces el joven compositor se fue ganando un espacio entre los juglares del vallenato de ayer y su nombre se conoció más allá de las fronteras del País Vallenato.
Las primeras letras las conoció en su querido Patillal al lado de su amigo el pintor Jaime Molina, quien lo superó pintando y le quitó la inspiración en ese arte, y el orgullo lo volvió poeta y compositor, dedicándole su primer canto a Mercedes una chiquilla que creció a su lado en las sabanas de Patillal. Después pasó al Colegio Nacional Loperena de Valledupar, donde compuso otra de sus primeras canciones en 1943 dedicada a su ´profe Castañeda’.
Luego fue enviado a estudiar el bachillerato al Liceo Celedón de Santa Marta, y pese a no terminar su bachillerato allí, su paso por el liceo fue fuente de inspiración de lindas composiciones como ‘El hambre del Liceo’ y ‘El testamento’.

Escalona el cronista de la cotidianidad, a veces sentimental, otras veces burlón e irónico; hizo que muchos se preguntasen cómo hizo ese muchacho provinciano para darle tanta altura a una música de campesinos y vestir el vallenato de frac. Sacarlo de un valle dormido en la quietud del tiempo entre suspiro y suspiro; pasearlo por todo el continente hasta avanzar un poco más allá, cerquita del polo, donde se camina sobre el hielo que un gitano trajo a Macondo.
A esta historia si le quitamos la poesía es similar a la del cualquier hombre costeño, machista por naturaleza, un don Juan enamorado. Pero sí le agregamos lo que es suyo, indiscutiblemente hay que quitarse el sombrero ante él y olvidar por un instante que fue un ser humano con virtudes y defectos, untado de un ángel especial, como decía su entrañable amigo Alfonso López Michelsen q.e.p.d.
Escalona en su singularidad fue entrelazando retazos de vivencias propias y ajenas para cantarle a la vida, al amor, al desamor, a una ‘Honda herida’, a los amigos y a la partida de uno de eso amigos, su Jaime Molina.
También le cantó al toro cuando pisa en el playón, a un Jerre Jerre’, a una señora patillalera, a su hija Ada Luz a quien eternizó construyéndole una casa en el aire. Lo mismo hizo con un Arco iris, con el pobre Migue, y en su imaginaria tampoco le faltó redactar su testamento musical, y fue más allá, hasta cantarle a un barco insignia de la Armada Nacional al que irrespetuosamente llamó: “Barco pirata bandido”.

Un buen día el hijo de don Clemente se dejó llevar por las circunstancias que se presentaban en cada amanecer. Se dio cuenta que no era dueño de su destino, ya que el gran esfuerzo de uno o dos días intentando recomponer su vida, volvía a lo mismo. Por mucho que prometió no “mujerear” más, la tentación convertida en mujer lo hacía pecar, por tanto, que se hizo la promesa de no meterse en la vida ajena desde que ‘Sabita’ lo demandó; entonces “una señora patillalera muy elegante vestía de negro armó en el Valle tremenda gritería”. Esas circunstancias sumadas a la del cura que desapareció una custodia en Badillo, hizo que amigos, conocidos y no conocidos; le tuvieran miedo, con el comentario generalizado: “De ese tipo es que hay que cuidarse para no caer en uno de sus cantos”. Hasta ese coronel de Gabriel García Márquez, que no tenía quien le escribiera, se negó a salir a vender el viejo reloj de pared cuando su mujer se lo sugirió para poder comer. Aún sabiendo que se podía morir de hambre, el militar le dijo renuente a su señora, que imposible y que ni lo soñara, porque si Escalona lo veía con ese aparato sobre su espalda, seguro le hacía un canto.

Por esas mismas circunstancias y nada más que por eso, dejó que sus cantos se convirtieran en la bitácora que le darían rumbo a sus ansias, y entonces se durmió en la quietud de sus obras.
A la edad de 22 años Rafael Escalona se casó con Marina Arzuaga, distinguida dama, oriunda de La Paz, Cesar, un pueblo ubicado a quince minutos de Valledupar. ‘La Maye’ como también era conocida la musa más importante de Escalona, le regaló seis hijos al Cantor de Patillal; son ellos: Ada Luz la niña de ‘La casa en el aire’, fue la mayor, le siguió Rosa María, a quién le hizo ‘El manantial’, luego Rafael, Margarita, Juan José y Perla Marina.
Pero Escalona tuvo otros herederos, producto de su relación con otras mujeres que lo amaron y que él también amo a su manera. De la relación de Escalona con Basilia Mercedes Castilla nació Berni Francisco Escalona. Abigaíl Escalona que la tuvo con Ángela Márquez. Mara Escalona, nació de la relación con Elda Rodríguez. Con Carmen Elena Rodríguez conocida como ‘La Mona del Cañaguate’, tuvo a Clemente Pachín, Marlon Rafael y Carmen Elena. Lilia Isabel Escalona nació de la relación con Eva Cepeda. También nació Hernando José Escalona, hijo de Escalona con Dioselina Brochero. Taryn Escalona nació de la relación de Escalona con Rosa Gil Paz. Con Sol Bolaño, hija del juglar ‘Chico’ Bolaño, procreo a Francisco Rafael y Roda Indira Escalona.

En 1991 fue inspiración para una serie de televisión que le dio la vuelta al mundo. La serie ‘Escalona’ realizada por Caracol Televisión y protagonizada por el cantante Carlos Vives y Florina Lemaitre, es un canto a la vida que recrea la vida y obra del gran ‘Rafa’ Escalona.
Entre los más grandes logros de Escalona, se destaca la creación del Festival de la Leyenda Vallenato en 1968 junto a Consuelo Araujonoguera y el primer gobernador del recién creado Departamento del César, Alfonso López Michelsen. Convirtiéndose él y López, en los primeros presidentes honorarios de la fiesta folclórica más importante de Colombia.
Escalona tuvo muchos roles durante su vida, fue secretario de Obras Públicas en el Cesar, durante el periodo de López Michelsen como gobernador; y luego el mismo López, siendo presidente, lo nombró en 1975 Cónsul de Colombia en Panamá. Durante este cargo donde permaneció por tres años, se separó de ‘La Maye’ y se unió con Dina Luz Cuadrado, pero no procrearon hijos. En 1978 regresó a Colombia se estableció en Barranquilla con Dina Luz, y allí vivió hasta 1985 cuando decidió instalarse en Bogotá donde se convirtió en presidente de Sociedad de Autores y Compositores de Colombia, Sayco; cumpliendo una importante labor en pro de los autores de Colombia. En Bogotá sembró los últimos días de su vivir y allí permaneció hasta el día de su partida, sin Dina Luz a su lado.

En 1999 se incluyó el nombre de Rafael Escalona entre los ‘Cien colombianos más sobresalientes del siglo’. Y en noviembre de 2006 fue galardonado con el Grammy honorario, de la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación, año en que se otorgó el primer Grammy en la categoría vallenata.
Rafa Escalona compuso más de ochenta canciones que inicialmente fueron grabadas por intérpretes de la música vallenata como Guillermo Buitrago, Bovea y sus Vallenatos junto a Ángel Fontanilla y Alberto Fernández. Le siguieron Jorge Oñate, Poncho y Emilianito Zuleta, Diomedes Díaz, El Binomio de Oro, Iván Villazón, y luego llegó el boom de Carlos Vives, tras protagonizar la serie Escalona, sin dejar atrás las nuevas generaciones que siguen grabando y cantando esos vallenatos inmortales. Escalona, dice el periódico El Espectador: “influenció con la calidad de sus canciones a la preservación de las tradiciones y la música Vallenata, declarada por la Unesco como Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad”.

Hoy se puede decir que las canciones de Escalona le han dado identidad a la región Caribe. Esas melodías son la llave mágica que abre las puertas de lo desconocido, entrelazando lo mágico con lo real y tejiendo un nudo de hermandad entre sus amigos, que solo la muerte pudo zafar.
Pese a que su corazón le jugó una mala pasada hace 17 años y se lo llevó de este mundo, el maestro se marchó con la convicción de que tuvo todo lo que se necesitaba para ser feliz, para tener el mundo a sus pies, y para recibir todos los homenajes que un ser tan excepcional como él pudo recoger a su paso por el mundo de los mortales; entre ellos, el más grande e incomparable homenaje que le hizo Gabriel García Márquez, el día que expresó que “‘Cien años de soledad’, no era más que un vallenato de 350 páginas”.
86 canciones Escalona
Se cree que Escalona escribió entre 100 y 200 canciones. Y de ese universo de las que pudieron ser, recordemos 86 que sí fueron:
1-El Profe Castañeda-1943
2-El carro Ford-1943
3-Miguel Canales-1944
4-La enfermedad de Emiliano-1944
5-El perro de Pavajeau (El Mayor Blanco)-1944
6-Buscando a Morales-(El hombre andariego o el Cucarachero-1945)
7-El gavilán cebado-1945
8-Las Vacaciones (Los Tres Monitos)-1945
9-El jerre-jerre N°1-1945
10-Las arrugas de Benavides -1946

11-El cazador (La paloma mensajera)- 1946
12-Las Lenguas Sanjuaneras- 1946
13-Carmen Gómez- 1946
14-El Chevrolito-1946
15-Paraguachón- 1946
16-El Copete-1946
17-La Flor de La Guajira (La Reina de Maracaibo)-1947
18-El Bachiller- 1947
19-La Despedida (El trajecito) (Mi Maye)-1947
20-El Hambre del Liceo-1947

21-Salvadora-1947
22-La Vieja Sara- 1947
23-El Testamento- 1948
24-La Molinera-1948
25-El retrato de Chipuco-1948
26-La Creciente del Cesar-1948
27-Esperanza-1948
28-El Regalito-1948
29-La Platanera- 1949
30-El Che Sanjuanero-1949

31-El Medallón (Don Fidel o El Collar)-1949
32-Honda Herida -1949
33-Mala Suerte-1950
34-El Mejoral (Penas de Amor)-1950
35-El Gavilán Rastrero (La Ceiba e Villanueva)-1950
36-La Historia-1950
37-Las dos Hermanas-1950
38-La Golondrina-1950
39-El General Dangond-1950
40-El Jerre–Jerre N° 2-1951

41-La Demanda (El Pleito)-1951
42-Juana Arias (La Patillalera)-1951
43-El Hombre Casado-1951
44-El Pobre Juan (compadre Juan Gregorio)-1951
45-El Tite Socarrás (Almirante Padilla)-1951
46-Don Humberto-1952
47-La Casa en el Aire (Ada Luz)-1952
48-Mariposa Urumitera-1952
49-Compadre Tomás-1952
50-El Tigre de las Marías-1952

51-El Manantial (Rosamaría)-1953
52-El Señor Gerente (El algodón)-1953
53-El villanuevero (El ahijado)-1953
54-Los Celos de Maye-1953
55-El Destierro de Simón-1954
56-El Playonero del Cesar-1955
57-El General Rojas Pinilla-1955
58-Esperanza de Taxander-1956
59-Navidad-1956
60-La Brasilera-1957

61-La Resentida-1958
62-La Custodia de Badillo-1958
63-La Mona del Cañaguate-1960
64-El Pirata del Loperena-1961
65-El Cristo de Mariangola-1961
66-El Matrimonio de Colacho-1962
67-María Tere-1964
68-Canto a Fabito (El godo decente y dos tipos importantes)-1965
69-Adiós a Pedro Castro-1967
70-López, el Pollo-1973

71-Dina Luz-1973
72-La Misión de Rafael-1974
75-La Última aventura-1978
76-Jaime Molina-1978
77- Consuelo-1977
78-Mariposa Bonita-1981
79-Arco Iris-1982
80-El Vallenato Nobel-1983

81-La Estrella de Patillal-1984
82-La Camisa de Poncho-1986
83-El hombre Liso-1986
84-La Casa de Leandro-1987
85-Regalo Bonito-1988
86-La Llanerita-1988
TARYN ESCALONA GIL
Presidenta
Fundación Rafael Calixto Escalona Martínez

