Son noticia

Son noticia

Colombia se mueve entre cielos más conectados, alcaldes que ratifican su liderazgo municipal y municipios que adoptan inteligencia artificial: señales de un país que busca integrarse y modernizar su gestión.

Imagen de portada: IA ilustra el contenido de esta página. Turismo, municipalismo e IA para las alcaldías.

Más alas para recorrer el país

Por Evo Matrix

Hay mañanas —como esta, con tinto recién servido y humo de café dibujando espirales en el aire— en las que uno agradece que el país se esté moviendo… literalmente.

Colombia, ese territorio largo y diverso que a veces parece más grande por carretera que por mapa, está viendo cómo su cielo se llena otra vez de aviones.

Las cifras lo dicen con claridad: en enero de 2026 se registraron 6.875 frecuencias aéreas directas semanales en el mercado nacional. Traducido al idioma del viajero: casi siete mil oportunidades cada semana para ir de un punto a otro sin escalas ni rodeos. El dato no es menor: representa un aumento de 45,4% frente a enero de 2025.

Colombia esperanzada: su cielo se llena otra vez de aviones.

Siete aerolíneas compiten hoy por ese espacio en el cielo doméstico, con Avianca llevando la delantera al concentrar cerca del 43% de las frecuencias. Pero más allá de la pelea empresarial, lo interesante está en el mapa: 232 rutas que conectan 61 ciudades. Es decir, más caminos invisibles sobre la geografía. Más puentes entre regiones que antes se sentían lejanas.

Mientras tanto, el frente internacional se mantiene sólido, aunque con una ligera caída de 0,5%. Nada dramático. De hecho, las 1.564 frecuencias semanales hacia el exterior siguen ofreciendo más de 296 mil sillas para conectar al país con 30 naciones a través de 116 rutas.

En palabras de la presidenta ejecutiva de Anato, el mensaje es claro: el mercado nacional crece con fuerza y el internacional sigue robusto.

Al final, la conclusión cabe en una imagen sencilla: el país está volando más. Y cuando un país vuela más, se encuentra más consigo mismo.

Municipalismo ratificado

En Cartagena —ciudad donde el Caribe siempre parece tener algo que decir— los alcaldes del país volvieron a reunirse para hablar de lo que más importa en política pública: los territorios. Allí, entre discursos, debates y pasillos cargados de café y conversaciones cruzadas, el Congreso Nacional de Municipios dejó una decisión que no pasó desapercibida.

El alcalde de Soacha Julián Sánchez Acosta, más conocido como “Perico”, y el alcalde de Girón Campo Elías Ramírez, seguirán al frente de Fedemunicipios como presidente y vicepresidente, respectivamente.

Los mandatarios locales decidieron ampliar el periodo de la presidencia y vicepresidencia de la Federación Colombiana de Municipios. Traducido al lenguaje político: ratificaron su confianza en quienes hoy llevan el timón del municipalismo colombiano.

Así, Julián Sánchez Acosta, más conocido como “Perico”, alcalde de Soacha, seguirá al frente de Fedemunicipios, acompañado por el vicepresidente Campo Elías Ramírez, alcalde de Girón. Dos ciudades distintas, dos territorios con realidades propias, pero una misma misión: defender los intereses de los municipios frente al Gobierno Nacional y las instituciones del Estado.

El respaldo no es un gesto menor. En un país donde los desafíos territoriales son enormes —seguridad, recursos, gestión administrativa—, los alcaldes parecen haber optado por la continuidad. Algo así como decir: “sigamos trabajando sobre lo construido”.

“Este respaldo es un mensaje claro sobre la importancia de mantener una Federación fuerte”, afirmó Sánchez Acosta tras conocer la decisión.

La escena, vista con cierta calma de cronista, deja una reflexión interesante: mientras la política nacional suele girar entre polarizaciones y debates ruidosos, en el nivel municipal se juega otra partida. Una más silenciosa, sí, pero decisiva.

Porque al final del día, la política que realmente se siente —la del agua, la seguridad, el alumbrado, la vía que se arregla— empieza siempre en los municipios.

Cuando IA se toma la alcaldía

Durante mucho tiempo la inteligencia artificial pareció un asunto reservado para laboratorios tecnológicos, universidades o gigantes digitales. Pero las cosas están cambiando. Y ahora, incluso las alcaldías comienzan a asomarse a ese nuevo mundo.

En el Congreso Nacional de Municipios —en la Cartagena señorial— se presentó MUNIA, un programa cuyo nombre ya dice bastante: Municipios con Innovación y Tecnología. Su propósito es sencillo de explicar, aunque ambicioso en su alcance: llevar herramientas de inteligencia artificial a los gobiernos locales para mejorar la gestión pública.

La alcaldía que antes se llenaba de archivadores y papeles, empieza ahora a hablar de algoritmos y datos.

Dicho en términos prácticos: menos trámites lentos, decisiones mejor informadas y servicios públicos más eficientes.

La plataforma busca conectar a las alcaldías con soluciones tecnológicas ya probadas, facilitando que incluso municipios con menos capacidad técnica puedan incorporar herramientas de análisis de datos, modelos predictivos y sistemas de atención ciudadana más ágiles.

El objetivo es claro: modernizar la administración local. Reducir tiempos de respuesta, optimizar recursos y, sobre todo, tomar decisiones basadas en información real y no solo en intuiciones políticas.

Gilberto Toro Giraldo, director de Fedemunicipios, lo resumió con una frase que encierra la idea central: la inteligencia artificial puede ayudar a cerrar brechas tecnológicas entre territorios y mejorar la calidad de los servicios para los ciudadanos.

Visto con mirada de cronista, el asunto tiene algo de símbolo de época. La misma alcaldía que antes se llenaba de archivadores y papeles empieza ahora a hablar de algoritmos y datos.

Quién lo diría: entre actas, presupuestos y planes de desarrollo, la inteligencia artificial también empieza a encontrar escritorio en los municipios. Y quizá, poco a poco, también en las soluciones cotidianas de la gente.