Oficinas clase A

Oficinas clase A

La Calle 100 y Salitre lideran la reactivación del mercado corporativo en Bogotá, consolidándose como zonas estratégicas para oficinas clase A, con alta demanda, baja vacancia y proyectos en expansión.

Imagen de portada: Edificio Salitre Office —fotografía tomada de https://www.cuatroarquitectos.com/—, construido en formato de oficinas pequeñas y que se posicionó con éxito en una zona rodeada de grandes empresas, las cuales han hecho de Salitre —junto con la Calle 100— el mejor sector para oficinas clase A. La absorción positiva de espacios y el interés en construcción confirman a Bogotá como centro neurálgico clave para el sector corporativo y logístico en América Latina.

EN BOGOTÁ

Calle 100 y Salitre, el mejor
sector para oficinas clase A

Se consolidan como los nuevos polos de desarrollo empresarial, atrayendo inversiones y redefiniendo el mapa corporativo del Distrito Capital.

Por Evo Matrix

El mercado inmobiliario corporativo en Bogotá arrancó el 2025 con señales claras de reactivación y dinamismo, según los últimos reportes de la firma internacional de servicios inmobiliarios Cushman & Wakefield. En su estudio MarketBeat del primer trimestre, se destaca una absorción neta positiva tanto en oficinas clase A como en bodegas industriales, una disminución en las tasas de vacancia y un volumen relevante de nuevos proyectos en construcción.

Entre los datos más sobresalientes se encuentra la consolidación de los sectores Calle 100 y Salitre como los más atractivos para la instalación de oficinas de alto nivel. Estos corredores han mostrado un comportamiento superior en términos de ocupación, con vacancias por debajo del promedio general del 11 por ciento registrado para el segmento clase A, y se perfilan como el nuevo eje corporativo de la capital.

Juan Carlos Delgado.

“La Calle 100 y Salitre concentran una oferta moderna, bien ubicada y con accesos estratégicos, lo que ha motivado a muchas empresas a migrar hacia estas zonas”, dice el Country Manager de Cushman & Wakefield Colombia Juan Carlos Delgado. “Allí convergen la demanda por calidad, eficiencia operativa y conectividad”.

El informe revela que durante el primer trimestre de 2025 se absorbieron 7.270 m² de oficinas clase A y 13.025 m² de espacios industriales, lo que marca una tendencia positiva en la ocupación de inmuebles corporativos. En paralelo, actualmente se construyen 130.892 m² de nuevos espacios clase A, con más de 660.000 m² proyectados en el mediano plazo, evidencia de la confianza de los inversionistas en el potencial de Bogotá como hub empresarial.

Otro dato que respalda esta recuperación es la vacancia del mercado industrial, que se mantiene en un saludable 7,2 por ciento, incluso tras el ingreso de nuevas bodegas. Las zonas de Mosquera, Cota, Tenjo y Funza siguen consolidándose como nodos logísticos claves, gracias a su cercanía con la ciudad y su infraestructura vial.

El mercado de bodegas continúa siendo uno de los más dinámicos.

En términos de renta, el canon promedio para oficinas en Bogotá alcanzó los $80.299 COP/m²/mes, siendo zonas como Nogal-Andino, Chicó y Santa Bárbara las de mayor valor. No obstante, mientras estas áreas se mantienen como tradicionales enclaves de oficinas, la vacancia en sectores como el Centro alcanza un preocupante 34,1 por ciento, lo que confirma un viraje en las preferencias de las empresas hacia zonas más modernas y funcionales.

“El mercado está respondiendo a nuevas dinámicas de trabajo, donde la flexibilidad, la eficiencia energética y la conectividad son factores determinantes para elegir una ubicación”, señala Delgado. “Los proyectos que no se adapten a estos cambios quedarán rezagados”.

El estudio también destaca que el mercado de bodegas continúa siendo uno de los más dinámicos, impulsado principalmente por el crecimiento del e-commerce, el retail, los alimentos y la logística de última milla. Con cánones de arrendamiento entre $20.000 y $24.000 COP/m²/mes, y una oferta en expansión que ya suma 161.000 m² en construcción, la apuesta por inmuebles industriales sigue en alza.

Panorámica de Bogotá, con promisorio futuro económico.

Cushman & Wakefield concluye que Bogotá atraviesa un nuevo ciclo de activación inmobiliaria, marcado por la revalorización de zonas clave, el fortalecimiento de la demanda institucional y la transformación de los espacios de trabajo e industria. En este panorama, Calle 100 y Salitre se consolidan como los nuevos polos de desarrollo empresarial, atrayendo inversiones y redefiniendo el mapa corporativo de la ciudad.

“El apetito por espacios de calidad, bien ubicados y adaptados a las necesidades del presente, es una señal clara de que el mercado confía en el futuro económico de la capital”, concluye Delgado.